Noticias Taurinas ANCTL

30 May

 

 

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Resumen taurino de fin de semana

Guevara da la única vuelta en Tetepango

Por: Bernarda Muñoz | Foto: Tadeo Alcina
Sábado, 28 de Mayo del 2016 | México, D.F.

MANOLO GUEVARA

Tetepango, Hgo.- Novillada benéfica. Entrada media plaza. Novillos de Marco Garfias, bien presentados y de variado juego.

Héctor de Ávila: Palmas.

Manuel Gaona: Palmas.

Manolo Guevara: Vuelta.

Luis Manuel Castellanos: Ovación.

 

 

Díaz Quinto pasea la única oreja en Juriquilla

Por: Redacción | Foto: Juan Noguez
Sábado, 28 de Mayo del 2016 | México, D.F.

DIAZ QUINTO

Querétaro, Qro.- Plaza “Provincia Juriquilla”. Corrida charra. Menos de media entrada. Siete toros de Huichapan, de buena presencia y juego variado.

José Díaz Quinto: Silencio y oreja.

Gerardo Adame: Palmas y vuelta

Juan Pablo Llaguno: Palmas, silencio y silencio en el de regalo.

Incidencias: Abrió el festejo el becerrista Emiliano Osornio, que dio vuelta.

 

Angelino y Jerónimo cortan oreja en Tlaxcala (fotos)

Por: Álvaro Sánchez | Foto: Ángel Sainos
Sábado, 28 de Mayo del 2016 | Tlaxcala, Tlax.

JOSE LUIS ANGELINO 2

Tlaxcala, Tlax.- Plaza Jorge “Ranchero” Aguilar. Corrida extraordinaria. Menos de un tercio de entrada en tarde agradable, con ligera amenaza de lluvia. Cinco toros de Cortina Pizarro y uno de El Junco (5o., aplaudido de salida), regulares de presencia y juego.

Jerónimo: Palmas y oreja.

José Luis Angelino: Oreja y vuelta.

Jorge Sotelo: Ovación y silencio:

Incidencias: Angelino actuó con la herida abierta y se le notó desde el paseíllo, al mancharse el terno de sangre.

 

Nada para nadie en la novillada de AGS

Por: Bernarda Muñoz | Foto: Archivo
Domingo, 29 de Mayo del 2016 | México, D.F.

ABRAHAM VELOZ

Aguascalientes, Ags.- Primera novillada de la temporada en el Lienzo Charro “Antiguo”. Más de media entrada, en tarde de mucho calor. Seis novillos de Salvador Rojas, buenos en su conjunto.

Ricardo Leos: Silencio.

Rodrigo Ochoa:Palmas.

Abraham Veloz: Ovación.

Manuel Astorga: Palmas.

Pedro Bilbao: Palmas.

Alan Corona: Silencio.

Incidencias: Los dos últimos novillos salieron al ruedo al revés, pues sorteado en 6o. se jugó en 5o., y viceversa, por lo que hubo que correrse el turno

 


 

 

Tauromaquia: Voluble y caprichosa cátedra

Por: Horacio Reiba | Opinión
Lunes, 30 de Mayo del 2016 | Puebla, Pue.

El pasado domingo 22, el público de Las Ventas, puesto en pie como si un invisible director de orquesta lo ordenase, agitó pañuelos blancos y obligó a quien presidía a sacar el suyo, autorizando el corte de una oreja del quinto de la tarde para Paco Ureña, que roto por la emoción y con lágrimas en los ojos abrió agradecido los brazos, como queriendo abarcar a la multitud que lo aclamaba.

Esa tarde, su faena mejor lograda había sido la del segundo, “Taquillero”, un muy noble colorado de Las Ramblas al que ligó con entrega y temple, la muleta siempre a rastras. No lo mató bien y solamente saludó desde el tercio. Rebelde a ese destino esquivo, recibió a “Testarudo” a portagayola. Y a partir de ahí, fue lo suyo un ejercicio de fe en sí mismo y en el público de Madrid, que lo vio cogido cuando intentaba encarrilar con la zurda al probón y nada claro astifino de Las Ramblas. Una faena más de querer que de poder. Un espadazo tendido que requirió del descabello.

Y la oreja, unánimemente solicitada por una plaza agradecida con la entereza ética de este torero de corte clásico, que días antes ya había perdido allí –otra vez la espada– una puerta grande, y que se negó a que le operaran la cornada interna que tres días antes le produjo un victorino en Vic Fezensac con tal de no perderse el segundo paseíllo isidril, oro molido para un diestro con más arte que reconocimiento y con más años que contratos. Imposible, ante la gesta de Paco Ureña, no vibrar al unísono con la afición de Madrid.

Esa vena sensible del público venteño tendría nueva ocasión de manifestarse cuando David Mora –tras dos años de una dolorosa convalecencia luego de una cornada casi mortal sobre esa misma arena– se encontró con un toro ideal de Alcurrucén y lo toreó de ensueño. Es decir, con acusada personalidad, arte macizo y absoluta decisión, sin la cual “Malagueño”, que se comía la muleta, se habría devorado al torero entero. Pero David no sólo aguantó, sino templó, mandó, condujo y ligó de principio a fin a aquel caudal de bravura y nobleza, sabiamente mezcladas por una misteriosa alquimia. Ha sido, hasta ahora, el toro de la feria, y se ovacionó tanto la vuelta al ruedo a sus restos como las orejas paseadas por un David Mora exultante, que ya saboreaba por adelantado la salida por la puerta grande que sellaría su retorno a Las Ventas.

Ese buen talante tampoco abandonó a la gente, tanto madrileña como foránea, encantados todos de manifestar su adhesión a la torería sin publicidad de Juan Bautista, Juan del Álamo y el propio Paco Ureña –que entre el barro y la lluvia de la séptima había estado todavía mejor con los broncos de El Torero que en su segunda y consagratoria actuación–, todos ellos orejeados en tardes de público receptivo y justiciero, dispuesto a hacer honor a Madrid como cátedra mayor del toreo. Y que habría de reconciliarse incluso con la maestría de un asolerado Enrique Ponce, que sin estrecheces ni sobresaltos bordó al veleto “Malaguito”, un muy noble ejemplar de El Puerto de San Lorenzo al que mató mal. O con Juan José Padilla, entregadísimo y muy torero con torazos inmensos de Parladé, el primero de los cuales lo cogió como para matarlo, si arredrar su casta legendaria. De nuevo, bien por Madrid y su buena afición.

Otra cosa

Pero no siempre fue así. Porque este año, como tantos, salió asimismo a relucir la otra cara del cónclave venteño, esa expresión hosca que a menudo se reviste de indiferencia, cuando no de manifiesta hostilidad. A Roca Rey, por ejemplo, le cobraría con réditos la salida a hombros de la tarde de su confirmación con las orejas del sexto del encierro, un encastado Mayalde, “Segurito”, que no se la había puesto nada fácil y con el que pudo sobradamente en una más de sus asombrosas exhibiciones de suficiencia torera. Pero había que marcarle el alto al peruano y la entrega de ese día se tornó en exigencia y desdén, trufados de gritos hostiles, pese a lo mucho que toreó, con impávida quietud, absoluto desparpajo y mucho mando en las muñecas, a los otros cuatro de su triple comparecencia isidril en este primer año de matador. Tal vez sea esto lo que no le perdonaron.
En cambio, a López Simón le pasaron todo. Incluso el desperdicio rampante de dos toros de triunfo con los que el torero de Barajas simplemente no dijo nada. Fueron éstos “Vinagrito”, un sobrero del Conde de Mayalde, que a despecho de sus 637 kilos ofreció, en vano, veinte alegres y humilladas embestidas, y el tercero de El Pilar, “Deslumbrero”, que repetía de largo con clase y fijeza, y al que el joven madrileño, entre eléctricos mantazos y abundantes enganchones, terminaría por dejar inédito, hasta que el castaño se aburrió y dejó de embestir, abrumado de encimismo. Aun así, al final predominaron los aplausos, saludados por el compungido espada, tanto el miércoles 25 como el viernes 27.
No fue igual con El Juli, blanco de todos los dardos y malas pulgas de sus acechantes paisanos. Venía por dos tardes y tuvo que sobreponerse a las dificultades del ganado, poca cosa al lado de la terca oposición del tendido. Al grado que su segundo paseíllo, el 7 lo acompañó con palmas de tango, escamado por la sustitución de la anunciada corrida de Jandilla por un enorme encierro de El Vellosino. Julián estuvo responsable y magistral en todo momento –excepto en el mitin que dio descabellando a su primero de Alcurrucén–, y despidió su feria con un auténtico faenón, si como tal ha de calificarse la capacidad de un torero para dominar las inciertas embestidas de un animal de 630 kilos, duro y poco picado, domeñarlo con mano férrea pero sutil, y terminar cuajándole un par de tandas al natural que deben ser las mejores del año por mando, temple, lentitud, extensión y engarce: arte mayor, en suma. Que el pinchazo arriba le haya quitado la oreja es lo de menos, lo de más fue la unánime aclamación que selló su paso por Las Ventas. Bronca al 7 incluida.
Feria deslucida, gris, de los triunfadores de las dos últimas isidradas –Miguel Ángel Perera y Sebatián Castella, que aún tiene los adolfos para desquitarse–, pero de éxitos macizos y bien trabajados por Alejandro Talavante, que de primeras desorejó a un correoso jabonero de Núñez del Cuvillo –con naturales mandones, aguerridos, en lo medular de la faena– y se fue de la feria empuñando la oreja de un manso entablerado y probón de Fuente Ymbro, del que sacó insospechado partido. Ya al anterior lo había toreado bien de verdad, sin despertar ni un murmullo de aprobación, por aquello de que al animal le costaba repetir. Y eso que es torero de Madrid. Lo que no está claro pueda llegar a ser Diego Urdiales con su pésima fortuna en los sorteos. Por no hablar de Iván Fandiño, que lleva tiempo rodando por esa pendiente.

La feria del 600

Así llamó a este San Isidro, con ladina intención, José Luis Lozano, muchos años empresario, además de ganadero de Alcurrucén. La cifra alude, claro, al kilaje de no pocos morlacos corridos durante la feria. Con mensaje adjunto a los veterinarios que le habían rechazaron cuatro toros del primero de los dos encierros suyos anunciados este año, obligándolo a remplazarlos por toracos inmensos pero de escasas garantías, según dejara entrever su criador.

Efectivamente, lo que despacharon El Juli, Castella y José Garrido el viernes 20 –sedicente Corrida de la Prensa– salió infumable. En cambio, en su segunda tarde, Alcurrucén echó el toro de la feria, ese “Malagueño” del triunfo grande de David Mora bajo de agujas, corto de manos, estrecho de sienes, muy bien puesto de pitones: el fenotipo ideal para el toreo. Y tan bravo y alegre como enclasado y noble. Una astado modélico, sobradamente merecedor de la vuelta póstuma que ordenó el juez. Pesaba 563 kilos y, dadas sus hechuras, pudo con ellos perfectamente. Como para pensar y repensar las palabras de Lozano. Que remató su intervención al micrófono invitando a que “entre todos enmendemos este sinsentido: porque el toro de 600 no satisface ni a los toreros ni a los ganaderos ni a los públicos”. Valdría la pena meditar entonces sobre cómo se ha llegado a esto. Y de parte de quién. Y con el beneplácito de quiénes.

Pero entre tanto mastodonte con poca cuerda, han salido toros buenos de verdad. Por ejemplo, el extraordinario novillo “Resistemucho”, de La Ventana del Puerto (que pesaba 490 kilos), tan malamente trapaceado por el colombiano Juan de Castilla el lunes 23. O los dos señalados de Mayalde y El Pilar –éste con apenas media tonelada– desperdiciados por López Simón. Además de “Taquillero” de Las Ramblas, “Malaguito” de El Puerto de San Lorenzo y “Venturoso II” de Montealto, con el que ofreció Juan Bautista un escueto recital con sabor a torería añeja. Y ,desde luego, todos esos astados con un fondo de nobleza y a veces casta que, al no facilitar la ligazón –en ocasiones por culpa del espada en turno–, Madrid contempla sin querer mirar, con ésa su tan particular y desdeñosa indiferencia.

Colofón

Pero, con todo y la veleidad y los prejuiciosos altibajos de su grada, San Isidro sigue siendo todos los años la gran muestra del toreo, sin la cual la situación de la Fiesta sería mucho más grave de lo que ya es. Vaya pues un cálido brindis por Madrid y por su plaza, en lo bueno y en lo malo. Y porque continúen así y ahí por mucho tiempo.

 


 

Muere el gran escultor Humberto Peraza

Por: Redacción | Foto: Archivo
Lunes, 30 de Mayo del 2016 | México, D.F.

El famoso escultor Humberto Peraza Ojeda falleció el sábado pasado en la ciudad de Cuernavaca, a la edad de 90 años, como consecuencia de distintas enfermedades que habían mermado mucho su estado de salud desde hace unos cinco años, no obstante que todavía acudía a los toros.

El maestro nació en Mérida, Yucatán, el 4 de diciembre de 1925, y desde una edad temprana mostró gran afición por las artes plásticas, decantándose por la escultura y reafirmando esta vocación cuando fue ayudante de Alfredo Yust, el reconocido escultor valenciano contratado por Neguib Simón para realizar “El Encierro” y otras obras que adornan la barda perimetral de la Plaza México.

En esta etapa de su incipiente carrera, el maestro Peraza tenía 20 años de edad y a partir de entonces fue creciendo de manera paulatina hasta convertirse en un escultor de fama internacional, debido a la calidad de sus obras, tanto taurinas como de otros temas.

Estudio primeramente en la Escuela de Bellas Artes de Mérida, y andando el tiempo llegó a vivir a la Ciudad de México e ingresó a la Escuela Nacional de Artes Plásticas, donde cursó, entre 1950 y 1955, la licenciatura en Artes Plásticas y más adelante hizo una maestría en escultura.

Además, como miembro de la Peña Taurina de Aficionados Prácticos de México, toreó muchos festivales y fue un connotado representante de este grupo en el que tuvo como compañeros a otros emblemáticos aficionados que toreaban muy bien.

De las obras monumentales del maestro Peraza que se pueden admirar en esta capital, sobresale la del general Lázaro Cárdenas que está precisamente en la avenida que lleva su nombre; es decir, el Eje Central, a unas cuantas calles antes de llegar Río de la Loza. Y también la de Agustín Lara, que está en la calle del Sombrerete, del rancio barrio de Lavapiés de Madrid, y cuya réplica se puede observar en Polanco, en el cruce de las calles de Campos Elíseos y Rubén Darío.
Otra de sus obras muy conocidas, en este caso ecuestres, es la del monumento al general de división Joaquín Amaro Domínguez, que se puede admirar en Paseo de la Reforma a unos pasos de la entrada principal del Auditorio Nacional, cerca de la puerta del Campo Marte.

Por su parte, la vasta obra taurina del maestro Peraza será siempre reconocida como escultura de mucha calidad, tanto por la sensibilidad con la que logró realizar cada una de sus piezas, tanto por la calidad de los materiales utilizados, además de la belleza y el movimiento que ha dejado en cada una de sus esculturas.

El reconocimiento del que gozaba no conocía fronteras, ya que durante una amplia parte de su vida presentó exposiciones individuales o colectivas en distintos países donde también tuvo mucho prestigio. Desde aquí enviamos nuestras más sentidas condolencias a sus cuatro hijos a los que el gran Humberto Peraza supo inculcar su pasión por la escultura.

 

 


 

 

 

Joaquin Sabina: “Si no les gustan los toros no vayan pero dejen de tocar los cojones”

 


 

 

En la Nueva España martirio

en la Madre Patria algarabía

El Toro en México y algo mas…

Por Bardo de la Taurina

 

Lo que fue la capital de la Nueva España por estos días cambio de denominación ahora se llama Ciudad de México, cuando lo propio hubiese sido denominarla como la ciudad del martirios, del caos, de lo incomprensible y es que mire si usted no vive por acá es muy probable que no esté enterado que esta ciudad literal materialmente se está asfixiando es decir se está ahogando víctima de lo que se conoce como contaminación y que no es otra cosa que el resultado de las cantidades bestiales de humo y partículas ofensivas que emana, las fábricas, el transporte, el parque vehicular, las chimeneas móviles asfálticas, las anafres de fritangas, los quemadores de carbón pa’ los tacos, los lanza fuegos de las esquinas, y hoy los fumadores de mariguana tolerados que aparte del humo que echan apestan a petate mojado y mil cosas más, bueno esto digamos que acá es normal, porque hace años los capitalinos están jodidos en materia de salud urbana o ambiental, ¿pero qué paso este Jueves de Corpus Christi?

 

Pues que quien como mi menda que es taurino y ateo ese día amaneció con la ilusión de correr al Salón España en pleno Centro Histórico, pa’ más señas a espaldas de donde estuvo la Plaza de toros de El Voladero que fue la primera que hubo en la ciudad hace ya casi quinientos años por ello la Fiesta Brava está considerada la festividad popular más antigua del país y por ende de la capital razón está más que justificada, lógica e imperante que en la Ciudad de México ahora que se está gestando una nueva Constitución la Fiesta Brava sea declara Patrimonio Cultural sumándole a ello que esta ciudad turística por antonomasia y hoy mástil en el mundo en ese giro cuenta con la Plaza de Toros Monumental México que es la más grande del mundo, la batalla que se librara no solo por mantener la tradición si no por el acto de ser blindada será titánica.

 

Esta decisión dependerá más que del sentido común de quienes en sus manos la tendrán la que hay que decirlo no es del todo pura, pues antes del ver por la tradición, la cultura, las artes, el esparcimiento, el turismo, la manutención de las familias que viven de la Fiesta Brava y   la derrama económica o ingresos que significa para la hacienda local vía el pago de impuestos, los partidos políticos tendrán que librar una lucha sórdida entre ellos pa’ lograr unificar criterios y es en esa rebatinga de criterios donde se puede desfondar el jarro cultural, más confiemos que la razón prevalezca por sobretodo y a pesar de todo.

 

España nos heredó Fiesta Brava, nos trajo los toros, nos obsequió a la inmensa pluma y voz de Pepe Alameda, México   le ha dado el temple a los toreros españoles, adoptó, les dio cariño y les dio idolatría a figuras ibéricas tan emblemáticas como ‘Cagancho’, ‘Joselillo’, ‘Manolete’, ‘El Cordobés’ Paco Camino, ‘El Niño de la Capea’, México les dio suertes tan de boga hoy en día como ‘La Arrucina’ (Talavante), ‘La Zapopina’ / ‘La Lopecina’, ( ‘El Juli’) el máximo músico taurino el mexicano Agustín Lara le compuso a la España torera ‘Granada’ y ‘El Gitanillo’ entre otras joya.

 

La Ciudad de México está en peligro real de perder a la Fiesta Brava y esto lo constató porque de así suceder como parece va ser, salvo que la retórica de algunos hombres de la cultura e interese económicos de algunos apellidos poderosos se imponga a la necedad y los caprichos de las turbas políticas, esto afectaría a los toreros españoles quienes desde hace años en las arenas de la (playa) Plaza México han venido a vacacionar con la complicidad de torillos de cuerda y ahora se les puede terminar su resort que pa’ ellos es tan maravilloso pues además les proporciona unas fuertes cantidades de dólares por hacer la pasarela y esto hay que constatarlo es una de las causas por las que la afición capitalina se ha alejado del albero monumental, provocando con ello gran parte de la debilidad y de los estertores que hoy padece la Fiesta Mexicana, ma’ como dicen los gitanos ‘Los Milagros son chifladuras, pero la Buena Suerte es amuleto que cambia de rumbo y suele acomodar lo desacomodado’.

 

Bueno andaba en que ese jueves mi menda ilusamente pensaba que como en   Madrid seguía San Isidro y en el histórico Toledo con motivo del día de Corpus Christi se celebraría una corrida que resulto épica más allá de las nueve orejas que se repartieron el que un día antes acompañara a las Ventas al emérito Rey Juan Carlos de Borbón, el valenciano Enrique Ponce, el de Velilla de San Antonio el madrileño Julián López ‘El Juli ‘ y Álvaro Lorenzo el oriundo de la tierra toledana, el Bardo pa’ sentir el cante y mirar toros en el plasma de la taberna del Salón España el que por cierto pronto estrenara salón taurino, pues tomo camino pa’ allá, pero aunque usted no lo crea en la desembocadura de una de las más concurrida de las avenidas que es la de Tlalpan y en el inicio de la de 20 de Noviembre que conduce derechito a la Plaza de la Constitución frenaron desviaron, congestionaron a miles de automovilistas para que contaminaran al máximo el ambiente enrarecido de esta ciudad.

 

Pero eso no fue todo las incomprensibles autoridades permitieron que un ruidero descomunal que también es contaminante saliera por larguísimo tiempo de las campanas de la catedral, dañando tímpanos al por mayor, todo ello como marco dramático a que a tres individuos vestidos con largas sotanas blancas bordadas con cruces en el torso de hilos dorados y que iban sobre un transporte más largo que el Papamóvil con adornos florales, barandales de herrería y faldones de terciopelo, previa camionetota abriendo paso, incluyendo a una cuadrillas de tres inocentes seminarista o monaguillos que estoicos soportaban los calcinantes rayos del sol de mediodía con el fin de resguardarles las tatemas a los prelados con sombrillas que llevaban los colores del Vaticano, para protegen a los pomadosos sacerdotes de los calcinantes rayos del sol eso mientras displicentemente recibían las carisias de los vivas y las ovaciones de miles de feligreses acarreados y sudorosos, mas eso no era toda su comitiva ¿Qué cree usted? Los señores de la Iglesia Católica se hicieron escoltar por señoritas edecanes vestidas de negro pa’ que les ardiera la piel, las cuales al estilo guaruras marchaban a los lados del inmenso vehículo.

 

Yo pregunto ¿Hay derecho que las autoridades promotoras de los ‘Pitos de la burla’, hayan colaborado a que millones de capitalinos fuéramos dañados a un más por la contaminación y que este escribano fuera privado de presenciar en la cantina la corrida de toros?… ¡No hay derecho!

¿Qué México no es un país laico?

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

Público agradecimiento

OSCAR FERNÁNDEZ SÁNCHEZ 29 May 2016 20:41:24

El pasado jueves 26 en conocido hotel citadino, el grupo radiofónico Plata hizo entrega de reconocimientos a los fundadores de la empresa hace 25 años así como a diversos personajes que a lo largo del primer cuarto de siglo se han significado por sus aportaciones a dicho grupo.

A través de este espacio semanal deseo manifestar un público agradecimiento a Juan Enríquez Rivera, presidente de la empresa, amigo y compañero de muchas batallas a lo largo de muchos años por dicho reconocimiento.

Además debo expresar mi gratitud a Francisco Esparza Acevedo, con quien comparto espacio semanal los martes en El Personaje de Hoy y con Martín Gerardo López Carrillo por la invitación formulada hace 17 años para colaborar desde la ciudad de México en Tras la Victoria.

Desde hace más de 30 años, el contador Enríquez me comentó acerca de la posibilidad de poder aspirar a una concesión radiofónica y fui testigo muy cercano de las primeras gestiones ante las instancias correspondientes.

Los primeros años del grupo los seguí a distancia, ya que en 1993 me trasladé a la capital del país para atender la invitación del Director General del IMSS Genaro Borrego regresando al terruño en el 2000.

Meses antes de mi regreso tuve la oportunidad de colaborar al menos dos veces por semana vía telefónica con Gerardo en su emisión informativa y ya en casa me hice cargo de las producciones por varios años de las trasmisiones taurinas desde la monumental zacatecana.

Además tuve la oportunidad de narrar los festejos de la Feria de San Marcos entre el 2001 y el 2005 en cuyo año tomé la decisión de retirarme de la crónica taurina en el mano a mano de Miguel Espinoza Armillita y Julián López El Juli y en donde Miguel dijo también adiós a su carrera.

Por todo lo anterior, mi relación con el grupo ha sido intensa y cercana y solo me queda expresar

¡Gracias!

cronista43@msn.com

 


 

Armando Salinas compartió el video de Bravura Taurina

 

 


 

 

Armando Salinas compartió el video de Fotografia Taurina Mm.

 

 


 

 

La Revolera

Sigue el toro fuera de tipo

Por Paco Mora
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Mi teoría -y la de muchos aficionados- es que la carne exagerada acaba con el toro bravo, porque no hay casta capaz de mover más de seiscientos kilos y una cornamenta descomunal. Hay excepciones, pero la excepción no es la regla.

Esto es un billete de opinión. Y como la noticia es sagrada pero la opinión es libre -principio periodístico que no debería ser violado jamás- voy a decirles a ustedes mi verdad sobre la corrida de hoy en el San Isidro madrileño de este año de gracia de 2016. Los toros de Baltasar Ibán tienen ya poco que ver con el Bastonito de César Rincón y con todos aquellos bureles incansables en sus bravas y encastadas embestidas de no hace tantos años. Los ibanes han caído también en la vorágine del volumen y las arrobas.

La realidad es que ha habido un segundo bravo de verdad, al que Alberto Aguilar le ha arrancado una oreja. Oreja protestada, quizás porque el valiente torero madrileño no ha querido -con acierto- que se le administrara un tercer puyazo. Si el torero llega a entrar en el divertimento de los “puristas” se le hubiera acabado el toro mucho antes y la faena habría sido el clásico “¡je, je… je!” diez veces para sacarle un muletazo, habitual de las faenas al toro descastado de hoy, verdadero montón de carne con cuernos capaz de aburrir a las ovejas.

Por lo demás, en el encierro de Ibán ha habido de todo como en botica; toros que han durado un suspiro, otros que cuando les han plantado cara se han rajado y se han rendido con armas y bagajes. Y el caso es que casi todos han cumplido como buenos en el primer tercio, pero a partir de ahí han hecho buena mi teoría -y la de muchos aficionados- de que la carne exagerada acaba con el toro bravo, porque no hay casta capaz de mover más de seiscientos kilos y una cornamenta descomunal. Hay excepciones, pero la excepción no es la regla.

He visto esta tarde en Iván Vicente un torero muy en la línea del toreo de calidad -su colocación y buen corte recuerda a José Antonio Campuzano- que merece más corridas porque está en un momento profesional importante. Víctor Barrio tiene una acusada personalidad y eso es bueno, pero no torea casi nada y así es muy difícil hacerse un hueco en el escalafón.

Y no me cansaré de insistir, señores ganaderos: El toro bravo no tiene por qué parecerse en el volumen a los bisontes americanos y en las arboladuras a los toros de las pinturas de las Cuevas de Altamira. Sigan echándole carne al asador y acabarán con la faenas de muleta y harán innecesaria la espada porque los toros se morirán de infarto en el tercio de banderillas.

 

 

La revolera

Público raro, raro, raro…

Por Paco Mora
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¿Entienden ahora los toristas a ultranza por qué las figuras no hacen el gesto de ir a Madrid con las corridas denominadas duras? ¿Para qué, para que los traten como han tratado esta tarde a Castella? No, gracias, pensarán ellos. Y con toda razón.

Un sector de público de Las Ventas parecía dominado esta tarde por los malos mengues, sobre todo cuando toreaba Sebastián Castella. Protestas, pitos y murmullos de desaprobación pese a que el galo ha puesto de relieve una puesta a punto, un temple y una voluntad de triunfo encomiables. ¿Qué les ocurre a esos espectadores con Castella? Es de suponer que les molesta que se haya anunciado cuatro tardes en el serial isidril, aceptado incluso el envite de los “adolfos”, ganadería que no figura en el catálogo de los que pueden exigir. Por lo visto les irrita que sea figura del toreo, y que no esconda el bulto ni opte por la comodidad aunque le apodere la empresa de Las Ventas. Pero pese a la actitud de los susodichos, el torero de allende los Pirineos ha estado muy por encima de su lote, y ha merecido mejor trato.

Rafaelillo ha dado un curso de valor y técnica adecuada a los dos “galafates” que le han tocado en desgracia, sobre todo en el cuarto de la tarde. Mereció una oreja, pero puso en valor una apoteósica vuelta al ruedo. Disposición y valor a toda prueba ha sido el balance de Escribano, que, con sus “porta gayola” y sus banderillas al quiebro en el estribo, se la ha jugado poniéndole los pelos de punta al más pintado. Lo dicho, tarde rara, rara, porque para más “inri” el sector arriba referido ha vuelto a las andadas de querer enseñarles a los toreros cómo se tienen que colocar y cómo deben presentarle la muleta a los toros. Hay vicios que, cuando uno cree que han desaparecido, emergen como el río Guadiana.

En el encierro de Adolfo Martín, que esta vez no ha viajado a Madrid exagerado de romana, ha habido de todo. Desde el “Satanás” cuarto hasta el quinto de templada y, por momentos, cadenciosa embestida. Pero en general no se puede decir con verdad que haya pisado la arena venteña ni un solo toro completo que pudiera considerarse de triunfo, según las exigencias del público madrileño, y menos con la actitud del sector arriba referido.

¿Entienden ahora los toristas a ultranza por qué las figuras no hacen el gesto de ir a Madrid con las corridas denominadas duras? ¿Para qué, para que los traten como han tratado esta tarde a Castella? No, gracias, pensarán ellos. Y con toda razón.

 


 

 

17 cursos online gratis de Agricultura y Ganadería

http://www.oyejuanjo.com/2016/05/cursos-universitarios-gratis-agricultura-ganaderia.html

 

Te presentamos una interesante agenda de 17 cursos universitarios, online y gratuitos para estudiantes de Agricultura y Ganadería. ¡Aquí todos los detalles!

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Por otro lado, también debemos destacar una serie de temáticas importantes como gestión ambiental, cambio climático, gestión del agua, desarrollo sostenible, estrategias comerciales agropecuarias, cadena alimenticia porcina, y mucho más.

Cómo registrarse en los cursos gratis de Agricultura y Ganadería

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Veamos el contenido que nos plantea cada curso virtual y las opciones para recibir un certificado digital al finalizar el programa estudiantil. ¡Manos a la obra!

 

#10. Aprende sobre el toro de Lidia
Dictado por: Universidad Politécnica de Madrid
Contenido: curso detallado que hace un recorrido por la historia, producto y cultura que rodean al toro de Lidia.
EnlaceIr al curso

 


 

 

 

‘Con él… ¿contra él?’

http://www.mundotoro.com/wp-content/uploads/Contenido/con-el/

 

Con la ceremoniosidad con que se torea del salón, hacia y para dentro, toreó Castella al natural en Madrid. Sensacional. Solo. Una docena de muletazos lentos, profundos, rematados por abajo y de una limpieza pulcra. Tres tandas silenciadas por un tendido agreste que secuestró una faena de compleja ejecución por la más que suave embestida del ‘adolfo’ quinto. Todo a favor tuvo Rafaelillo que se movió con soltura, con poso y con torería ante el complicado cuarto, ese toro que define a Adolfo pero con el que también se visualiza al murciano. Vuelta merecida como inmerecida fue la escasa ovación que, incluso con protestas, recibió el francés en un alarde de toreo sobre la mano izquierda.

 


 

 

 

Programa de mano del 31 de mayo, 24ª de abono

30 de mayo de 2016 – Previo festejos

Toros de SALTILLO para SÁNCHEZ VARA, ALBERTO AGUILAR y José Carlos VENEGAS.
Martes, 31 de mayo, 7 de la tarde. 24ª de abono.

El 13 de septiembre de 2015, el alcarreño Sánchez Vara y el jienense José Carlos Venegas salieron a oreja por coleta tras lidiar un interesante encierro de Saltillo en este mismo ruedo, tras el cual el mayoral de la ganadería tuvo que salir a saludar la cerrada ovación del público de Madrid. Durante el festejo, Sánchez Vara logró triunfar sobre la base de un largo bagaje profesional y de su afán por escalar posiciones en el escalafón, y Venegas tras aguantar estoico el torrente de bravura que derrochó el quinto de la tarde. En el día de hoy, completa la terna el madrileño Alberto Aguilar, que cumple su segundo paseíllo en la Feria para lidiar toros precisamente de Saltillo.
Con los dos hierros de la casa, Saltillo y Moreno de Silva, el pasado año se lidiaron 35 reses en 7 festejos, a las que cortaron un total de 12 orejas.

Ilustración de portada:
Ángel Huéscar, “Cárdeno”. Concurso de carteles Taurodelta 2016.

 

Sánchez Vara

Nació en
Guadalajara, el 18 de julio de 1979.
Debut con picadores
Benidorm (Alicante), el 21 de enero de 1996.
Alternativa:
Sacedón (Guadalajara), el 30 de agosto de 2000.
Confirmación:
7 de septiembre de 2003.
Estadísticas 2015
Hizo el paseíllo en 14 ocasiones. Cortó 30 orejas y 3 rabos.

Reseña

13/9/2015 Orejas para Venegas y Sánchez Vara con una interesante corrida de Saltillo
12/10/2014 Interesante corrida con un gran sexto para cerrar la temporada
16/5/2009 Destaca Rafaelillo en una tarde marcada por algunos buenos toros de José Escolar
29/5/2008 Saluda el mayoral de Palha, vuelta al ruedo a un toro y buena actuación de Bolivar
31/5/2007 El mayoral de Palha saludó al finalizar el festejo

Natural de Guadalajara, Francisco Javier Sánchez Vara mató su primer becerro en público a los 11 años de edad en Higuera de las Dueñas (Ávila) y poco después ingresó en la Escuela Taurina “Marcial Lalanda” de Madrid, donde de la mano del torero catalán Joaquín Bernardo aprendió los fundamentos básicos de la profesión.
Debutó sin picadores en Torrejón de Ardoz el 22 de julio de 1993 y ya con picadores en Benidorm, el 21 de enero de 1996, cortando tres orejas antes de presentarse en Las Ventas para lidiar un encierro de Ángel Teruel. El 30 de agosto de 2000 tomó la alternativa en Sacedón (Guadalajara). Luis Francisco Esplá, en presencia de El Fandi, le cedió la muerte del toro “Alpito”, de la ganadería de Soto de la Fuente, logrando esa tarde tres apéndices.
Confirmó el doctorado en Madrid el 7 de septiembre de 2003, con el abrazo de Domingo Valderrama y el testimonio de Alberto Manuel, con toros de Alonso Moreno. Esa tarde dio un fuerte toque de atención al dar una vuelta al ruedo en el toro de la ceremonia y cortar una oreja en el que cerraba el festejo. La siguiente campaña toreó su primera feria de San Isidro y cortó una oreja en Barcelona.
En 2006 se encerró en solitario con seis toros en Jadraque, de los que obtuvo siete orejas y un rabo, gesta que llevó a cabo de nuevo en 2012, en la plaza de toros de Cenicientos, además de proclamarse triunfador del Certamen Puerta Grande de Castila La Mancha Televisión. Por tercera vez en su carrera, el 18 de abril del pasado año estoqueó en solitario seis toros de Palha, en Guadalajara, y logró 6 orejas. En Las Ventas tuvo una destacada actuación, al cortar un trofeo de un astado de Moreno de Silva, el 13 de septiembre.

 

Alberto Aguilar

Nació en
Madrid, el 23 de abril de 1986.
Debut con picadores
Collado Villalba (Madrid), el 23 de julio de 2003.
Alternativa:
Miraflores de la Sierra (Madrid), el 13 de agosto de 2006.
Confirmación:
3 de octubre de 2010.
Estadísticas 2015
Hizo el paseíllo en 9 ocasiones. Cortó 4 orejas.

Reseña

29/5/2016 Alberto Aguilar corta la oreja de un bravo toro de Ibán
2/6/2015 Saludos de Fernando Robleño con la de Cuadri
17/5/2015 Joselito Adame corta la oreja de un buen Montecillo
6/6/2014 Sólo saludos para Aguilar con los ‘victorinos’; el banderillero Manolo Rubio, herido grave
1/6/2014 Oreja de peso para Alberto Aguilar
5/10/2013 Joselito Adame herido en una tarde de esfuerzos sin recompensa
30/5/2013 Oreja para Ferrera en una buena tarde de toros
26/5/2013 Alberto Aguilar roza la Puerta Grande; ‘Chechu’, herido de gravedad
12/5/2013 Alberto Aguilar destaca en una tarde interesante
2/5/2013 Oreja por coleta en una buena Goyesca
7/10/2012 Tarde importante de un guerrero Alberto Aguilar
8/6/2012 Oreja para la interesante tarde de Alberto Aguilar
2/6/2011 Iván Fandiño corta la última oreja de la feria
12/5/2011 Peligro con una dura corrida de Escolar
3/10/2010 Buena imagen de Alberto Aguilar en su confirmación
26/3/2006 Vuelta al ruedo para Ismael López

Alumno de la Escuela de Tauromaquia “Marcial Lalanda”, Alberto Aguilar toreó su primer becerro en agosto de 1999 y tres años más tarde ciñó su primer vestido de luces en la localidad madrileña de Las Matas. Ese año fue finalista del certamen “La Oportunidad”, en el Palacio Vistalegre, y su debut con picadores tuvo lugar el 23 de julio de 2003 en Collado Villalba, con novillos de Ángel Luis Peña, junto a Javier Solís y Luis Bolívar.
Se presentó en Las Ventas el 8 de agosto para estoquear un encierro de Guadalmena en compañía de Caro Gil y Manuel Libardo. Cortó una oreja de su primero y resultó herido en el segundo. Tomó la alternativa en Miraflores de la Sierra el 13 de agosto de 2006 de manos de Iván Vicente y el testimonio de El Capea, con toros de Jaime Brujo. Tras varias temporadas en las que apenas firmó contratos y de sufrir una grave lesión de rodilla que lo mantuvo alejado de los ruedos, en 2010 remontó el vuelo y sumó 16 festejos, cortando otras tantas orejas, la mayoría en Francia, donde goza de gran cartel.
El 3 de octubre de 2010 confirmó la alternativa en la feria de Otoño de Madrid, con toros de Puerto de San Lorenzo. Fue su padrino Diego Urdiales y el testigo Miguel Tendero. En 2012 llevó a cabo una corta pero intensa campaña, irregular en lo que a triunfos se refiere, pero con golpes de autoridad a tener en cuenta en plazas como Castellón, Dax o Las Ventas, donde cortó una oreja a un toro de Victorino Martín. Al año siguiente actuó cinco tardes en Madrid y logró dos trofeos, a los que hay que añadir el obtenido de un toro de Montealto en 2014.
El pasado año toreó dos tardes en esta plaza y no cortó trofeo.
Cortó una oreja en Las Ventas a un toro de Baltasar Ibán el pasado 29 de mayo.

 

 

José Carlos Venegas

Nació en
Beas de Segura (Jaén), el 18 de marzo de 1988.
Debut con picadores
Villanueva del Arzobispo (Jaén), 29 de febrero de 2006.
Alternativa:
Alicante, el 7 de agosto de 2010.
Confirmación:
2 de junio de 2014.
Estadísticas 2015
Hizo el paseíllo en 3 ocasiones. Cortó 5 orejas.

Reseña

13/9/2015 Orejas para Venegas y Sánchez Vara con una interesante corrida de Saltillo
10/8/2014 Oreja para Eugenio de Mora que roza la Puerta Grande; Venegas, herido grave
2/6/2014 El confirmante Venegas destaca por su valor en la tarde de los ‘cuadris’
13/9/2009 Vuelta al ruedo para J. C. Venegas
30/4/2009 Saluda el mayoral de Moreno Silva; vuelta al ruedo para Venegas
19/10/2008 Venegas y Guzmán saludan dos ovaciones
1/5/2008 Vuelta al ruedo de Francisco Pajares
8/9/2007 Orejas para Pedro Carrero y José Carlos Venegas

José Carlos Venegas Fernández nació en Beas del Segura (Jaén) el 18 de marzo de 1988. Antiguo alumno de la Escuela de Tauromaquia de Benidorm, recibió sus primeras lecciones de manos del matador de toros Jorge Prados. Se vistió de luces por vez primera en la misma localidad el 31 de mayo de 2003.
Hizo su presentación con los del castoreño el 29 de febrero de 2006 en Villanueva del Arzobispo (Jaén), para estoquear utreros de Román Sorando en compañía de Martín González Porras y Salvador García. Ese día cortó cuatro orejas. Avalado por el éxito cosechado en Sevilla se presentó como novillero con picadores en la Real Maestranza el 14 de mayo y en Las Ventas el 8 de septiembre de 2007, para estoquear un encierro de Valdeolivas, del que cortó una oreja.
Tomó la alternativa en Alicante el 7 de agosto de 2010, al cederle Curro Díaz la lidia y muerte del primero de la tarde, de la ganadería de Los Chospes, en presencia de César Jiménez. Esa tarde logró un trofeo de cada ejemplar de su lote.
El 2 de junio de 2014 confirmó su doctorado en Las Ventas en plena feria de San Isidro. Fue el padrino de la ceremonia Javier Castaño y el madrileño Iván García el testigo. Los toros lucieron el hierro de Celestino Cuadri y el toricantano pasó el examen con nota.
El pasado año tan solo toreó tres festejos, uno en esta plaza, el 13 de septiembre, donde cortó un trofeo de un bravo ejemplar de Moreno Silva, y cerró la temporada cortando tres orejas en la feria de San Lucas de Jaén.

 

Saltilo    

Propietario
D. José Joaquín Moreno de Silva (desde 2013).
Representante
D. José Joaquín Moreno de Silva (desde 2013).
Divisa
Azul celeste y blanca.
Señal
Hoja de higuera y rabisaco en ambas .
Fincas
Miravalles, Palma del Río (Córdoba).
Antecedentes
En la segunda mitad del siglo XVIII, el Conde de Vistahermosa forma su famosa ganadería, cuya parte principal pasa a don Salvador Varea en 1805 y de éste en 1820 a don Pedro José Picavea de Lesaca. Posteriormente pasa a su viuda y de ésta a su hijo don José Picavea de Lesaca. En 1845 le adquiere don Antonio Rueda de Quintanilla, Marqués de Saltillo. En 1880 pasa a su viuda doña Francisca Osborne y de ésta a su hijo, que poseía el mismo título que su padre. Al fallecimiento de éste, en 1918, su viuda vende la ganadería a don Félix Moreno Ardanuy. Tras su fallecimiento en 1960, pasa a su hijo don Félix Moreno de la Cova que a partir de 1969 anuncia “La Vega”.
Desde 1978 pasa a denominarse “Saltillo”. De don Félix Moreno de la Cova pasa a sus hijos don Félix y don Enrique Moreno de la Cova Maestre, que en el año 2000 la aportan a la sociedad ganadera Saltillo, S.L. Esta ganadería es origen de grandes y famosas ganaderías en España como Marqués de Albaserrada (victorinos), Santa Coloma (Buendía) y México como “Piedras Negras” y “San Mateo”.
En el año 2013 compra la ganadería don José Joaquín Moreno de Silva, poseedor a su vez de reses de idéntico origen, incorpora sus propias reses y lo anuncia todo a nombre de Saltillo.
Procedencia
Marqués de Saltillo.
Antigüedad
14 de julio de 1845.
Estadísticas
Con los dos hierros (Saltillo y Moreno de Silva) lidió la pasada temporada 7 festejos en los que se lidiaron 35 reses a las que se cortaron 12 orejas.
Lidió en Las Ventas una excelente corrida, que le ha servido para entrar en el abono 2016, el 9 de septiembre. Sánchez Vara y José Carlos Venegas cortaron oreja.

Árbol genealógico

 

El encaste

ENCASTE SALTILLO

Da nombre a este encaste el título nobiliario (marqués de Saltillo) de Antonio Rueda Quintanilla, quien compró en 1854 la ganadería vistahermoseña de la Viuda de Lesaca, depurándola y creando una vacada extraordinaria que pronto fue la predilecta de los grandes espadas como Guerrita. Se tiene hoy por una raza encastada cuando en el pasado se la había tachado de “comercial” al ser del gusto de los toreros.
La ganadería estuvo en manos de la viuda del marqués y posteriormente a las del segundo marqués, Rafael Rueda Osborne.
De ella han bebido las vacadas de Félix Moreno Ardanuy, José Joaquín Moreno Silva y la del Marqués de Albaserrada y por tanto, la de Victorino Martín. Además, ésta sangre, a través del Conde de Santa Coloma, fue origen de la de Joaquín Buendía. La práctica totalidad de las ganaderías mexicanas tienen este origen.
Toro de poca caja, musculado y de aspecto más bien vareado, degollado de papada, fino de cabos, estrecho de sienes, de poco peso, poco exagerado de cuerna, mirada viva, de fino hocico. Los pitones suelen ser vueltos pero varían según la selección que hayan llevado los distintos ganaderos que optaron por esta sangre, así el toro de Buendía, el de Moreno Silva y el de Victorino Martín han llegado a diferenciarse sustancialmente en el tiempo.
El de Saltillo es un toro bravo y encastado, duro de patas, que suele embestir al paso (lo de Parladé embiste al galope) pero siempre muy humillado. Un toro capaz de reponerse porque su embestida le permite revolverse pronto si no se le lleva muy sometido, en línea y por abajo, No es una embestida para torear de cadera a cadera o reunido, sino más bien en línea, muy tapado y ligado.

UCTL, Un siglo de toros
Departamento de Comunicación de Taurodelta

 


 

Las incógnitas de lo variable superan a las certezas

Cuando el negocio taurino se hace impredecible, algo falla en el conjunto de la Fiesta

Hasta casi cuando suenan los clarines, el empresario no tiene seguro si ese día va a trabajar a pérdidas o a ganancias. A diferencia de otras épocas, que ya forman las nostalgias del pasado, hoy en día el hecho de anunciar a tres figuras juntas no resulta suficiente para de antemano tener garantizado el éxito. En unos casos será por que sus honorarios no guardan proporcionalidad con las posibilidades de los ingresos; en otros porque se dan mil factores distintos en razón de los cuales una plaza se llena o no. En una realidad como la de hoy, con muy pocos nombres que levanten entusiasmos ante la taquilla, cuando las situaciones económicas son las que son, en algo deberá reinventarse el negocio taurino, porque cuando sus resultados se hacen impredecibles, es que algo falla en la Fiesta.
Actualizado 29 mayo 2016
Redacción. Servicio de Documentación

Así como resulta ser cierta con carácter universal esa definición que Carlos Núñez, Presidente de la UCTL, hizo acerca del “toro predecible”; así como un aficionado asiduo puede defender sin riesgos criterios seguros sobre el momento que en cada etapa del año vive un torero, siempre a salvo del comportamiento que tenga el toro que le corresponda; de la misma manera llega un momento en el que cabe afirmar que lo más impredecible de todo en este mundo del toreo radica en cómo se va comportar la afición, que al final es quien debe soportar el peso de la actividad.

¿Hay criterios seguro

para predecir la entrada?

El otro día, en una fecha de las grandes en su feria del Corpus, comparecieron junto en la Monumental Frascuelo, de Granada, Enrique Ponce, Sebastián Castella y Roca Rey: balance, media entrada. Dos días después: El Juli, López Simón y Roca Rey; balance: media entrada. ¿Eso era lo que esperaba la Empresa después de reunir a tres toreros que hoy están en dinero? Pues muy probablemente, no.

Pero por esas fechas Sevilla anunciaba a tres novilleros nuevos, poco conocidos aún en el gran circuito, y registró tres cuartos de entrada. En otro lugar difícilmente habría ocurrido, pero en la Maestranza jugaba a su favor que se trataba de tres verdaderas promesas locales, que como tales tienen sus partidarios. Ese solo factor localista ya modificó la aceptación del público, pese a que la fecha del Corpus había sido declarada formalmente por la empresa Pagés como “ruinosa” y por eso rechazó la oferta de Morante para torear en ese día, precisamente con el propósito de recuperarlo taurinamente. Visto lo visto, hoy se estarán dando con un canto en los dientes.

En estos día Bilbao anuncia como una de sus novedades para frenar deserciones en agosto un mano a mano de Manuel Escribano con Paco Ureña en la corrida de Victorino Martín, que se ha colocado en el jueves central, que siempre fue uno de los días importantes a efectos de taquilla. ¿Lo van a conseguir?. Pues, ya veremos; nada es seguro. En la edición de 2015, el ultimo domingo y también con las reses del ganadero de Galapagar actuaron “Rafaelillo”, Escribano y Ureña; balance, un tercio de entrada. Y en 2014, también la tarde del cierre de la feria, los “albaserradas” los lidiaron “El Cid”, Diego Urdiales y Luís Bolívar; balance, media entrada. Con tales antecedentes, ¿alguien se atreve a predecir que aceptación tendrá el cartel confeccionado para esta Semana Grande? Prácticamente imposible, dada las múltiples variables que inciden en el ir o no a las taquillas.

Tres ejemplos muy distintos que llevan a sostener lo impredecible que resulta estimar de antemano la entrada que va a registrar una plaza. Si los movimientos en la afición siempre han sido volubles, como históricamente ocurrió con todas las manifestaciones de las artes, en nuestros días, además, nos vemos afectados, entre otros factores, por los altos precios de las localidades y por los efectos sociales de la crisis: el dinero disponible en los bolsillos no da para todo lo que a uno le gustaría hacer.

El difuso tirón

de las figuras

Pero al tratar de buscar una aproximación a la cuestión, buscando elementos que hagan algo más predecible el empeño del empresario, comprobado está que en estos momentos hay un solo torero que, incluso ahora cuando no todas las tribunas públicas reman a su favor, garantice el lleno y que, además, tire del abono; se llama José Tomás. Esta es una realidad objetiva, más allá de la valoración que cada cual haga.

Pero hay otros dos toreros que animan la taquilla más que los demás; se trata de Morante y El Juli. Antes con ellos formaba trío Manzanares, ahora por lo general menos, esperemos que con carácter circunstancial. Y luego, según casos, aparece el “torero local”, figura muy cambiante y hoy un tanto controvertida, especialmente cuando se trata de un espada que no está tocado por la varita mágica, sino que nace del empeño de un grupo de aficionados, que salen defensores de su causa.

El resto del escalafón, con plena independencia de su valía objetiva, anda colgado de factores exógenos: en qué plaza, en qué fecha, con qué compañías, con cuál ganadería… hasta de la climatología de la tarde.

Pero fuera del caso de José Tomás, ya es una pura nostalgia tratar de revivir, por ejemplo, aquellas novilladas de Aparicio y Litri que desplazaron de los carteles a tantas corridas de toros. O la irrupción revolucionaria de Manuel Benítez, que obligó a cambiar las programaciones. En la historia de la Tauromaquia todo tuvo siempre su momento y sus circunstancias, que siempre fueron irrepetibles. En la actualidad, parece, además, como si entre todos hubieran puesto las circunstancias necesarias para que el nuevo revolucionario no salga, no sorprenda a todos de improviso.

Debe reconocerse que en buena medida este limitado tirón de los toreros guarda bastante relación con el vertiginoso descenso del porcentaje de aficionados con respecto al aforo total de los asistentes, que son dos categorías de espectadores cada vez más diferenciadas. Por las nuevas exigencias de la vida diaria, eso de ir de feria en feria detrás de éste o de aquel torero, como hacían décadas atrás no pocos aficionados, ya se ha hecho económicamente insostenible. Hoy hay que moverse básicamente con el público local.

En consecuencia, en una parte, pero no en el todo, la predictibilidad acerca del grado con el que empresario conseguirá llenar la taquilla, viene en función de a quien contrate. Como fue toda la vida…., hasta hace un par de décadas. Y es que en la actualidad se entrometen factores nuevos que hacen que no necesariamente la entrada vaya en proporción directa con la vitola del cartel.

En este sentido, para apoyar la viabilidad en el mundo de los negocios se cuenta con herramientas que lo facilitan. Nadie, ni Zara –que se ha hecho universal–, lanza un producto al mercado sin un previo estudio de marketing y hasta de un estudio de por dónde van las modas. No constituye una ocurrencia afirmar que, frente herramientas tan contrastadas como esas, el empresario taurino se mueve generalizadamente por intuiciones, sin otro rigor que lo que perciben en tertulias de taurinos, que al final resultan ser prácticamente fijos en los tendidos. Y las intuiciones no siempre conducen a la verdad, encierran demasiado valor subjetivo.

La controvertida

economía taurina

Un botón de muestra, sobradamente conocido: El domingo de Resurrección de 2013 en Sevilla torearon Morante, El Juli y Manzanares. Se puso el No hay billetes. La empresa declaró semanas después que había perdido 96.000 euros. En 2016, también con todas las figuras ya en el abono, los responsables de la empresa Pagés han declarado que ha sido “una feria ruinosa”.

Otro: A raíz de su experiencia en 2012 y en Valencia, una plaza a la que insufló nuevos aires, Simón Casas declaró de forma rotunda que “en Valencia he perdido dinero, no me extraña, me lo esperaba, pero nuestra economía empresarial no debe ser un pozo sin fondo”. Pero ahí sigue peleando por el coso de la calle Xativa.

Pues bien, realidades empresariales como éstas, como muchas otras de la misma naturaleza que se dan de forma cotidiana y que se podrían traer a colación, resultarían de todo punto inexplicables por los profesores de una Escuela de Negocios a la hora de exponer a sus alumnos la naturaleza de un negocio como el taurino. Alucinarían unos y otros. ¿Como se puede mantener en el tiempo un sistema que constituye un “pozo sin fondo” para sus promotores?, ¿cómo cabe emprender una actividad de negocio sin tener una idea suficientemente aproximada acerca de si el producto que ponen en el mercado tendrá o no aceptación?.

Con los cánones de la vida actual, ese profesorado como mucho podrían explicar que o bien que ese promotor ha perdido el sentido común y por tanto hay que ponerle bola negra entre la clientela del sistema financiero, o bien se trata de un recorrido típico de los que buscan blanquear dinero. De lo primero es posible que haya casos; afortunadamente de lo segundo la industria de los toros, que se sepa, no tiene ejemplos, o son completamente marginales con respecto a otros sectores y, desde luego, no promueve escándalos como todos los días se leen en la prensa. En último caso, porque somos más “quijotes” que la media.

Sin embargo, la vida real se aleja mucho de la lógica de ese docente que trata de racionalizar lo que ocurre en la Fiesta. Lo que en la Escuela de Negocios es la conjugación ponderada de los conceptos rentabilidad-riesgos, en ocasiones en el mundo del toro se sustituye por un término muy bonito pero no económico: romanticismo. Lo que ocurre es que casi todos los románticos que en el mundo han sido, acabaron en la ruina, salvo que un amigo pasara a administrar sus bienes por las buenas o por las malas. Cuántos taurinos míticos han engrosado esta lista a lo largo de la Historia. Pero siglo XXI y romanticismo, salvo en la literatura y en las nostalgias, hoy no casan ni el mundo del toro.

La única hipótesis que medio se sostiene como explicación, para quien se maneja con la leyes de la economía, pasa porque ese empresario, pero ante todo quien sea su socio capitalista, no busca la rentabilidad económica, sino la rentabilidad social, el ascenso y el reconocimiento de la sociedad en la que vive. En este empeño, lo que pierden con el toro se convertiría en una inversión a fondo perdido para alcanzar ese otro objetivo inmaterial, que luego ellos ya se preocuparían en rentabilizar en términos económicos en otros campos.

Y, en efecto, hubo una época, ahora mucho menos, en la que semejante papel se le adjudicó de forma habitual a esa figura que, en términos un tanto despectivos, se denominaba “el ladrillero”, un genérico que no sólo acogía a los constructores, sino a otros muchos oficio. Llegó a abundar esa especie singular, pero no sólo en los toros; sin ir más lejos, también en el futbol. La crisis del ladrillo y todo lo que trajo detrás, que tantísimos quebraderos de cabeza ha dado y sigue dando a nuestra economía, se los llevó por delante en su gran mayoría. Ya resulta extremadamente difícil encontrar un “caballo blanco” que trabaje a pérdidas. A la relevancia social también se le ha tasado un precio razonable.

Con lo cual, ahora nos encontramos que si no se racionaliza la actividad de negocio, hasta los términos convencionales de una economía moderna, lo que se pone en juego no es ya la cuenta de pérdidas y ganancias, sino la Tauromaquia en sí misma, su continuidad.

La economía convencional

ofrece vías de solución

En una conferencia que pronunció en el año 2014 en Sevilla, se localiza una verdadera y certera perla en boca de Emilio Muñoz: “Hemos visto llenarse la plaza cuando el público ha encontrado argumentos interesantes a precios adecuados. Y ahí es donde tiene que entrar el compromiso de los toreros. El arrendamiento y el honorario de algunos toreros es el gran montante del presupuesto de una corrida. Si esos toreros tienen el compromiso de amoldarse a la situación que vivimos hoy, podrían arreglarse muchas cosas”. El sentido común del torero trianero, el último y mas verdadero belmontista que se vistió de luces, no puede ser más contundente.

Según esta tesis tan sensata, ofrecer “argumentos interesantes a precios adecuados” es el camino, cuando además se hace con el compromiso de “amoldarse a la situación que vivimos hoy”. Sin decirlo en esos términos, lo que en realidad el torero nos propone es trasladar a la Tauromaquia ese binomio irreemplazable de cualquier economía: precio-calidad, que según se conjuguen dan un resultado u otro.

Como el concepto calidad taurinamente no es unívoco, que cambia según el lugar y el momento como si fuera un poliedro, al empresario se le debe suponer la capacidad de saber interpretar cada situación concreta, no según sus particulares intereses –tal que colocar a los toreros de su cuadra–, sino pensando en el aficionado que en cada caso pasará por la taquilla. Esa capacidad de decidir es uno de los elementos constitutivos del oficio empresarial, uno de los factores con los que juega en sus decisiones y con los que mide sus riesgos.

El otro, con toda lógica, es el precio. Todos admiramos un Ferrari Testarossa, pero ¿se lo puede permitir a una economía media? Si nos trasladamos a un plaza, como a cualquier otro sitio, el precio no sólo debe responder a la calidad de la oferta, además tiene que resultar posible de pagar. Y tiene que encerrar la potencialidad de dejar un beneficio al promotor. Pero siempre siendo conscientes que, aunque a todos guste, no todo el personal puede permitirse tener como joyero de cabecera a Tiffany, como tampoco sustituye a tan prestigiosa marca por los numerosísimos “chinos”, sino que buscan aquello que, cumpliendo unos niveles razonables, mejor se adapta sus posibilidades.

En esta relación entre lo que se ofrece y la capacidad real de gasto, ¿los precios actuales son razonables? No se sabe a ciencia cierta, porque el sector empresarial taurino es extremadamente opaco; pero al menos como hipótesis de trabajo, supongamos que tales precios respondan fielmente a los costos del espectáculo, a lo que no responden es a la economía común del ciudadano. Y entonces, una de dos, o se reconvierten los toros en un espectáculo de elite como la Opera –que es lo que hace 30 años ya se temía un taurino tan solvente como fue Javier de Bengoechea–, o los barítonos del toreo –que son muchos más que los propios toreros– rebajan el listón, para que siga siendo un espectáculo de masas.

Pero antes ya se apuntaba: iríamos por camino equivocado si todo el peso de la prueba se adjudicara a los toreros. Como oportunamente matizaba Muñoz en su conferencia, otro elemento a considerar se centra en los arrendamientos. Lo cómodo en este capitulo sería echar sobre las espaldas de la Corporación de turno la culpa de lo que piden por el piso de plaza; lo incómodo, comprobar como por cualquier plaza que salga a arrendamiento los propios empresarios pugnan con ofertas de las que luego no pueden sostener; pero hacen cualquier cosa con tal de ganar ese concurso.

Y quien dice arrendamientos, también podría colocar en su lugar todos los gastos de la burocracia administrativa –plagada de certificaciones de previo pago–, y naturalmente la desorbitada presión fiscal, que para los Presupuestos públicos –del Estado o de cualquier otra instancia– constituyen un verdadero “chocolate del loro”, pero que ahogan a la Fiesta y, en especial, a quien pase por la taquilla.

Si a alguien le corresponde poner orden en todas estas cuestiones desmadradas es primordialmente al propio empresariado. Con las colaboraciones externas que precisen por parte de los demás actores de lo taurino, pero mientras ellos mismos no pongan orden en semejante lío como tienen en su mundo, difícilmente llegará una solución racional. Y para poner orden, las leyes económicas ofrecen muchas opciones, comenzando por los índices de solvencia, por no hablar del registro de morosos, públicos y privados. Y, especialmente, una unidad de acción y unos apoyos de los que hoy carecen. Pero eso exige de una transparencia total, la que hoy no se encuentra en ningún sitio, la que hoy levanta zarpullidos tan sólo con nombrarla.

No debiera ser

tan complejo

Pese a todo lo anterior, el camino pendiente no debiera resultar tan complejo, ni tan dramático, y desde luego no debe considerarse como absolutamente irreversible. Bastaría redimensionar todo lo económico en función de los ingresos en taquilla, que es lo real, y de los resultados. Nada nuevo. Por ejemplo, hace muchos años que se inventaron los “bonus” y los ingresos variables, que no es cosa de grandes ejecutivos: se dan hasta en la Tercera división del fútbol; tan sólo cambia el número de 0 que tiene la cifra a cobrar.

No hay razón alguna para que no se traslade esa fórmula a toda la cadena de partidas presupuestarias que componen la Tauromaquia; al Ayuntamiento o a la Corporación que sea, también. Si a eso se le unen las modernas técnicas para sondear los necesidades, –los gustos– del mercado y promocionar las ventas, si se actualizan los sistemas de gestión, las tornas cambiarían; es decir, estaríamos ante una actividad con mayor dosis de predictibilidad, en la misma medida que dejan de ser un rancho aparte para entrar por la senda de lo convencional de todo negocio. Pero no sólo por la simple inercia del pasado, de seguro habrá de por medio algún misterio para que realidad tan evidente no se ponga en práctica, ni acosados por los números rojos.

 

 

 

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