Noticias Taurinas ANCTL

19 May

 

 

 

 


 

 

El comentario de Juan Antonio de Labra (audio)

Por: Juan Antonio de Labra | Opinión
Jueves, 19 de Mayo del 2016 | México, D.F.

J DE LABRA

“…Todo aquel novillero que quiera ser torero, tiene que adoptar esta misma actitud de Luis David Adame en Las Ventas, porque una vocación como la suya es el verdadero sustento de esa materia tan especial de la que están hechas las grandes figuras del toreo…”

 


 

El Pana sigue en estado crítico y presentó fiebre

Por: Felipe Aceves | Foto: Archivo
Jueves, 19 de Mayo del 2016 | Guadalajara, Jal.

Rodolfo Rodríguez “El Pana” se mantiene en el área de terapia intensiva del Hospital Civil, de Guadalajara, y la única novedad en su crítico estado de salud es que presentó un poco de fiebre, pero no es verdad que hubiera fallecido, como lo mencionaron algunos perfiles de redes sociales

“Acabo de estar en la sala de terapia intensiva con Rodolfo; la novedad en su condición es que tiene un poco de fiebre, pero no es cierto que ha fallecido. Cuando venga ese desenlace se dará a conocer con todo el respeto y la responsabilidad que tiene nuestra institución”.

Esto respondió -vía telefónica- el doctor Francisco Preciado, director del Hospital Civil “Juan I. Menchaca”, en donde se encuentra internado el diestro tlaxcalteca.

 

 

Emotiva carta de César Pastor a “El Pana”

19 de mayo de 2016/Suertematador.com

Sin duda no hay conversación más interesante que la que se pueda dar entre toreros pero cuando uno de ellos cae en desgracia el escuchar o leer a sus compañeros externando palabras de aliento la situación se torna más sensible y emotiva, siendo un caso fidedigno al respecto lo relacionado a la carta que el diestro retirado César Pastor envía por nuestro conducto al gran matador Rodolfo Rodríguez “El Pana”, quien sigue debatiéndose entre la vida y la muerte en el Hospital Civil de Guadalajara, Jalisco.

César Pastor fue compañero y alternante del afamado “Brujo de Apizaco” en aquella Temporada Chica de 1978 en la Monumental Plaza México, donde de las 11 novilladas que cumplió “El Pana cortando siete orejas e indultando al novillo “Cariñoso” de Begoña, compartió cartel con él en las cuatro últimas del serial, las dos postreras en mano a mano, los domingos 10 y 17 de diciembre de ese 1978. Esta es entonces la misiva de César Pastor a su compañero de profesión en varias tardes, fechada el miércoles 18 de mayo de 2016 en la ciudad de Aguascalientes:

“Admirado torero, sirvan estas líneas para decirte que lamento profundamente por los momentos que estás pasando. En verdad lo lamento como miles de aficionados y compañeros toreros de todo el mundo que reconocemos tú épico e inolvidable paso por los ruedos.

Confesarte también que doy Gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de haberme puesto en tu camino y así “rivalizar” en los ruedos de la Plaza México cuando novilleros (1978) y en la Plaza ‘Calafia’ de Mexicali ya de Matadores (1983) pues en ambas temporadas y gracias a esa “rivalidad” pudimos provocar pasión en los tendidos y con ello escribir páginas de triunfos inolvidables que aún recuerdan los aficionados ‘Panistas y Pastorcistas’.

Reconozco que no nos llevamos por mucho tiempo pero te confieso también que nunca he dejado de reconocer lo gran torero que has sido, amén de tu recia personalidad y gran carisma. Pero sobretodo, lo que más he admirado en ti es, que a pesar del gran veto que te impusieron las figuras de nuestra época y que con ello provocaron sacarte de las ferias principales y arrumbarte a los pueblos de Dios en su mayoría, así como a condenarte a torear muy poco y no lo que tú te merecías. A pesar de todo eso, te admiro porque nunca claudicaste y seguiste siendo fiel a tu vocación torera a pesar de los pesares.

Por eso creo que Dios Nuestro Señor te concedió ‘el milagro’ al destinarte al toro ‘Rey Mago’ en la tarde de tu despedida en la Plaza Monumental México. Toro que cambió tu vida.

Por esa pasión y amor a tú profesión, por esa forma de ser fiel a tu vocación, por esas ‘genialidades’, por tu personalidad con aroma añeja y romántica. Por todo ello, siempre te he admirado y respetado.

Creo que Dios Nuestro Señor vio como superaste con torería y orgullo tu azarosa y fatigosa vida cuesta pa’ arriba y por ello te mando ese ‘milagro’ y así te concedió vivir y disfrutar de ‘las mieles’ del triunfo en el toreo y muy merecidos por cierto.

Hoy al saberte postrado y con una expectativa de vida que no te mereces, le pido a Dios Nuestro Señor te conceda ‘otro milagro’. Que te conceda recuperarte lo más posible y así valerte por ti mismo para que vivas tus últimos años, aunque eso sí, sin poder torear y si no fuera así, ¡que Dios te conceda morir como tú deseabas Torero Hermano¡

Con admiración y respeto, Dios te bendiga a ti y todos los tuyos”, firma el matador de toros César Pastor.

 

 


 

 

La Plaza México ¿Tiene rumbo?

Publicado por Bardo De La Taurina el 19/5/2016
encierro
[Bardo de la Taurina] Apenas una tarde de estas, hice el paseíllo en una de las pocas cantinas clásicas que aún subsisten en el Centro Histórico, la Nuevo León, en avenida Pino Suarez, ahí estaba Don Rafael Infante,…

…aficionado chipén que por muchos años conformo la escenografía del tendido, junto con un puñado de amigos que se colocaban allá por donde se halla la división de sombra con la de sol, debajo de los palcos en donde permanecían como soldaditos, todo el tiempo de pie y con la sana costumbre de zumbarse una ‘chela’ por cada toro incluyendo los de regalo y me dijo: – Hace tres temporadas que ya no me paro por la plaza – ¿y eso? – Pues por lo pobre de los encierros y es que sin toros, no hay corrida, no hay verdad-. Pero bueno confiemos que ahora no obstante el cambio del escepticismo que existe sobre la dirección que vaya a tomar la empresa relevista, el público regrese a los tendidos ayudado por el hecho de que el contrato de las trasmisiones ya feneció y parece que no se renovara cuando menos en el mismo canal y ya que de baranda que me he referido al cambio más que deseado, necesarísimo y urgente que se tiene que dar después del holocausto, es de esperarse que la visión torística y torerística se amplié en busca de la salud de la propia fiesta y aquí una sugerencia, buscando aniquilar las preferencias, componendas y favoritismos del pasado, ojalá el empresario y ganadero Arq. Javier Sordo buscando de entrada granjearse a la afición anuncie que por lo pronto en la próxima temporada se abstendrá de auto contratar a su propios toros de Xajay, eso sí, sería predicar con el ejemplo en toda la extensión de la palabra y aunado a ello deben de empezar a pensar que lo que la Plaza México requiere a gritos, es volver a respirar y más allá de que la base de la temporada invernal lo deben de ser las novedades de importación; Andrés Roca Rey, Diego Urdiales, López Simón, Ginés Marín, Paco Ureña, Álvaro Lorenzo y las alternativas o confirmaciones de los nacionales Luis David Adame y Leo Valadez y como la fiesta esta ávida lo mismo de un ídolo que surgirá en la figura de Roca Rey, bien e interesante le caerá un torero de escándalo de esos que salen a buscar la gloria en los puñales de la muerte y ese torero que meterá el morbo y el escandalo a la plaza no es otro que Luis Conrado, torero que ha demostrado que es pueblo y que últimamente está más temerario que un kamikaze, además que con sus avances ya garantiza y matando es un aguijón, destierro pa’ las ganaderías cómodas, pa’ los toreros muy mirados y puerta pa’ los que no han convencido.

Doy fe sn comulgar

En fecha reciente y con clímax del domingo pasado, esta columna recibió invitación de propia persona de la torera Hilda Tenorio y por separado de su promotor Don José San Martin, pa’ asistir a un evento singular que protagonizaría la señorita doblemente titulada en abogacía y en tauromaquia, por convicción después de agradecer la atención decline la invitación, como también lo hare en el improbable día en que me invitasen a la entronación de una damisela en la Plaza de San Pedro y como tampoco no asisto al cuadrilátero cuando en él se presenta La ‘Barbie’ Juárez, más esto no me exenta de dar fe que el proyecto de una encerrona femenina con seis bureles en un lienzo charro se consumó, obedeciendo a mi ausencia y porque esta columna no es noticiosa no me sumergere en el desenlace y si solo subrayare la novedosa e intensa promoción que se le brindo a este evento en las redes sociales, la cual fue orquestada por la propia protagonista y al alimón el despliegue permeado en los papeles tradicionales de la prensa, ante ello mi reconocimiento al atrevimiento taurino de la matadora Hilda Tenorio y la audacia de promotor Don José San Martin, quienes escribieron un pasaje que por siempre quedara en los anales de esta fiesta polifacética.

 

 


 

 

Comarca

Reconocerán legado taurino de “El Pana”


Arturo Gilio, empresario taurino
Noticias de El Sol de la Laguna
19 de mayo de 2016

Torreón, Coahuila. – El empresario taurino Arturo Gilio Hamdan, lamentó la condición física en la que continúa Rodolfo Rodriguez “El Pana”, y aseguró que ya se preparan diversos festivales y corridas con el fin de reconocer el legado del torero y ayudar en lo posible a su familia en lo económico.

Aseguró que en México, como en otras partes del mundo, caso específico de España, se han dedicado minutos de aplausos en apoyo y reconocimiento de la trayectoria de Rodolfo Rodriguez.

La familia taurina nacional, comentó, ha elevado sus plegarias en favor del matador, esperando se dé el milagro que le permita salir del difícil trance que atraviesa, aunque independientemente de ello se mantendrá un apoyo incondicional hacia la familia.

Al mismo tiempo dijo que se espera cerrar con dos corridas más el presente año, una para septiembre y otra para el ultimo mes del año, en las que los amantes de la fiesta brava disfruten de la presentación de las mejores figuras del toreo nacional e internacional.

“A pesar de que se han prohibido las corridas en el estado de Coahuila, creo que hemos tenido un año importante, ya son seis los eventos presentados este año y vamos a cerrar con ocho, tal como lo teniamos previsto con anterioridad”, terminó.

 

 


 

 

El Maletilla Cristobal Arenas… Oleeeeeee!!!!!!!….

 

 


 

 

Francisco Apaolaza

Tarde de toros Francisco Apaolaza

Abrió los ojos y al levantarse sintió cierta picazón en las yemas de los dedos y notó que era más pronto que de costumbre.

Francisco Apaolaza – 19/05/2016 a las 08:06:33h. – Act. a las 08:07:11h.

Abrió los ojos y al levantarse sintió cierta picazón en las yemas de los dedos y notó que era más pronto que de costumbre. Desde que era San Isidro, el aire le servía menos. Esa tarde iba a los toros. Pensó en la plaza de Las Ventas con su ladrillo rojo y sus fachadas grandonas y le resultaba un espacio de una naturaleza distinta a los demás espacios, como si sus formas fueran las justas y todo –los ladrillos, la concentricidad de las rayas de los tercios, hasta el ángulo con el que cuelgan las banderas– estuviera dotado de alguna proporción áurea. Si era cierto que en algún momento llegaría la hora de la verdad, ese sería el sitio de la verdad.

En los días de toros, el mundo brillaba con otra magia, como si los versos de los poemas y los estribillos de las canciones tomaran significados nuevos y desvelaran matices hasta ahora desconocidos. El aire tenía otra densidad diferente y hasta las pelusas de las chopas que toman el aire de Madrid en primavera flotaban sobre la calle Alcalá en trayectorias aparentemente ordenadas como códigos aún desconocidos. Las vio desde la cama, moviéndose a través del cristal en su gracioso ballet de coreografías casi orientales, como si quisieran darle un mensaje inalcanzable. En ese momento, se levantó de la cama impulsado por el vértigo asfixiante.

Las dudas eran un velo en la mirada. Todo parecía desvanecerse. En el espejo del baño de la habitación que en ese momento le resultaba tan extraño, sobre aquellos mármoles que parecían las paredes de la morada de otro, se veía a sí mismo tropezando. ¿Hasta qué punto tenía sentido aquella apuesta? El mundo que había construido, pensó, estaba a punto de convertirse en escombros. Qué sentido tenían la utopía soñada y los ánimos que susurraban los amigos aquellos días. Qué sentido tenía cualquier paraíso si no estaba cerca de su hija. Ella estaría volviendo del colegio en ese momento, imaginaba su cuerpo caliente y el olor a nuevo de su cuello y cómo le hundía la nariz en el pecho cuando le abrazaba y le decía «papá» como si en el mundo no hubiera otra cosa, y de veras que no la había. Su cara enmarcada por los finos cabos de su pelo le rondaba los sueños desde la víspera y la presencia del rostro de la niña, sonriente, ajena a la tormenta que llevaba él prendida en el pecho como un chaleco explosivo, se le hizo tan recurrente que lindaba el dolor. En un instante, el mundo entero estaba ocupado por el rostro de su hija y al momento siguiente, se desdibujaba y solo quedaba la posibilidad de no volver a verla. Entonces, el tiempo comenzó a pasar muy rápido como en una borrachera. Por la ventana fue aumentando el ruido de la calle, como si Madrid atardeciera de golpe y cuando las buscó, ya no estaban las pelusas de las chopas de la Calle Alcalá. Se había levantado el viento. Salió de la habitación sin mirar y se tiró al ascensor. Él ya no estaba allí. Estaba con su hija. Se abrieron las puertas y entonces, cuando cruzaba el lobby del hotel como delante de un pelotón de fusilamiento, sintió que todo el aire del mundo era poco. De reojo, al pasar miró las facciones del recepcionista del hotel transformadas por el miedo atroz de su apuesta terrible y escuchó su mensaje: «Suerte, matador».

 


 

 

 

La sociedad ha cambiado, la Tauromaquia sigue inamovible

El cambio


José Aledón, un estudioso acreditado sobre la Tauromaquia, se plantea ene este artículo una cuestión de fondo muy relevante. Parte de una constatación evidente: Todos estamos de acuerdo en que la sociedad española de 2015 tiene poco que ver con la de, por ejemplo, 1975. Han cambiado profundamente; sin embargo, en sus aspectos fundamentales casi nada ha cambiado en la Tauromaquia, es decir, en la corrida de toros, desde hace ya muchas –demasiadas– décadas. Y frente a esta contraposición plantea la gran pregunta: “¿qué cambios deberían llevarse a cabo en ella para conservar su lugar en la España del siglo XXI?”

José Aledón

No, no es éste un artículo sobre política aunque su título pueda inducir a pensar lo contrario y aunque la política y sus consecuencias ejerza una acción nada desdeñable sobre la materia objeto de nuestra preocupación. Es una reflexión sobre la Tauromaquia de hoy y sobre la urgente necesidad de un debate libre de tópicos y complejos a fin de asegurar la pervivencia de la misma en estos agitados (¿cuáles no lo han sido?) tiempos.

Como tantas veces y tantos comunicadores taurinos han manifestado, hay un amenaza exterior a la Tauromaquia, pero también hay una interior, silenciosa, pero no menos letal que la otra y no me estoy refiriendo sólo al aspecto económico y organizativo del negocio taurino, sino a la manifestación en los ruedos de la Tauromaquia y eso atañe directamente a toreros (de a pie y a caballo), ganaderos, apoderados, empresarios (a veces estas tres funciones se dan en una sola persona o empresa), aficionados y público, es decir a todo el llamado “planeta de los toros”.

Un error frecuente en los distintos análisis del comportamiento de los partidos políticos con respecto a los toros es ignorar la potente corriente animalista, procedente de una determinada visión de la ecología, que ha impregnado la sociedad occidental en las últimas décadas. A veces sale a colación la asistencia a corridas de toros de algunos personajes de izquierdas de los años veinte o treinta del siglo pasado y nos asombramos de que una buena parte de los políticos y gente de izquierdas de hoy escurran el bulto o se declaren contrarios al mismo hecho pero no cabe el asombro, pues la sensibilidad social hacia determinados hechos ha dado un giro copernicano respecto a la de aquellos tiempos. Entre esos hechos uno muy destacado es la Tauromaquia. No nos sirve pues la comparación. Eran otros tiempos.

Todos estamos de acuerdo en que la sociedad española de 2015 tiene poco que ver con la de, por ejemplo, 1975. Han cambiado profundamente –siempre hablando en general– las relaciones entre los sexos, la naturaleza del matrimonio y la familia, las instituciones y su función, la relación de la sociedad con el medio ambiente, etc. Hasta una institución milenaria y notable por su inmovilismo y lentitud en la generación y aplicación de cambios, como es la Iglesia Católica, no ha tenido –no tiene– más remedio que llevar a cabo cambios de mayor o menor calado, inimaginables hace sólo medio siglo, si quiere sobrevivir (lo logrará porque por algo tiene casi ya dos mil años) y ejercer su función en el siglo XXI.

Sin embargo, ¿qué ha cambiado en la Tauromaquia, es decir, en la corrida de toros, desde hace ya muchas –demasiadas– décadas? Y, ¿qué cambios deberían llevarse a cabo en ella para conservar su lugar en la España del siglo XXI?

En su día hubo un cambio fundamental en su naturaleza que hoy no podemos calibrar en su justa medida. Fue la implantación, en los años veinte del siglo pasado, del peto al caballo de picar. Aparte de la mayor escasez de equinos para tal función, por efecto de la mecanización del transporte de mercancías y personas, otra razón, y no menor, fue la entonces llamada “humanización de la Fiesta”. Aficionados y público ya empezaban a ver con cierta repugnancia a jacos desbocados corriendo por el ruedo pisándose sus propias entrañas después de un cornalón. Los animalistas de entonces se compadecían del caballo y no – o mucho menos – del toro.

Hubo una gran conmoción sobre el particular tanto entre los profesionales del toreo como entre críticos y aficionados, siendo de gran interés la opinión al respecto de Ignacio Sánchez Mejías, manifiesta en una crónica (escribió cuatro para ese medio) titulada “El guardia de la porra, director de lidia” publicada en “El Heraldo de Madrid” del 4 de junio de 1929 (edición de la noche), de la que entresacamos los siguiente párrafos:

“La muerte del caballo no debe formar parte de las corridas de toros; es a ella lo que la muerte del aviador a la aviación o la catástrofe al ferrocarril. Un toro bien lidiado no debe matar ningún caballo. La suerte de picar tiene sus reglas fijas y precisas y ninguna de ellas consiste en que el toro coja al caballo, sino todo lo contrario.

Antonio Miura nos refería cómo en su casa, en la antigüedad, se prestaban caballos a algún que otro célebre picador, que después de lidiar quince o veinte toros los devolvían a la cuadra de donde salieron sanos y salvos de todo peligro. Hay más. Repasando los anales de la plaza de la Maestranza de Sevilla, entre los documentos sacados a relucir por el marqués de Tablantes, hay tres detalles que no dejan lugar a dudas sobre esta cuestión; durante diez años no hay ningún picador lesionado y durante quince sólo hay un accidente mortal.

En las cuentas de compraventa de caballos se pueden comprobar que son muchos los años que se venden los mismos caballos que se compran; es decir que no muere ninguno. (“Anales de la Real Plaza de Toros de Sevilla” 1730-1835, págs. 79, 91 y siguientes.). ¿Qué más pruebas se quieren para que quede demostrado que la suerte de varas no consiste en que destripen los caballos?

Hace poco tiempo Camero, a las órdenes de Joselito, picó toda una temporada con un caballo tordo, aporrillado, que no valía diez duros. La ineptitud de los lidiadores no es un argumento contra esta suerte. Más bien lo son los petos, antes franceses, españoles hoy”.
Los toros eran probados en el caballo y, al no frustrarse (no son tontos), pues hacían carne y vencían las más de las veces (incluso aquerenciándose junto a su rival muerto), volviendo a continuación a la carga, o no, mostrando así su bravura o la ausencia de la misma. Después venía el tercio de banderillas para ver cómo había quedado el toro por ambos pitones así como los pies que conservaba y, ya en el último tercio, tras una faena más bien breve, cuando el burel “pedía la muerte”, el matador lo despenaba (ojo al verbo) lo más breve y limpiamente posible, premiándose tal brevedad (por clavar en el hoyo de la agujas no echándose fuera…) y limpieza con la oreja.

Se implantó el peto y se calmó la tormenta pero el equilibrio de la corrida se alteró profundamente. Dejó de sufrir (relativamente) el caballo y empezó a sufrir el toro, llegándose hoy al culmen de tal sufrimiento con una mal llamada suerte de varas, en la que no se torea, sino que, en demasiadas ocasiones, taladrándolo a mansalva (o sea, a salvo) se deja ya moribundo al toro.

No es ésta una opinión personal basada en el capricho o la leyenda, sino la consecuencia de lo expresado por expertos indiscutidos en el campo de la veterinaria taurina, como son los profesores Luis F. Barona y Antonio E. Cuesta López, autores del libro “Suerte de vara” (Valencia, 1999), donde leemos en las “Consideraciones finales” del capítulo “IMPLANTACION Y EVOLUCION DE LOS PETOS”:

1.- La adaptación del peto origina la aparición de un efecto distinto al buscado. La protección del equino propicia su uso de manera estática durante la lidia.

2.- La progresiva evolución en el diseño del mismo proporciona una mayor protección al caballo (faldón completo y manguitos) mermando de manera contundente la movilidad de éste.

3.- Una vez se procura la protección del équido quedando asegurada su vida, comienza la introducción de razas traccionadoras o cruces de las mismas, de mayor peso y volumen que admite mejor el empuje. Jinete y caballo componen así un conjunto estático cuyo movimiento más natural es el de giro sobre su propio eje para evitar la salida del toro cuando éste choca con él (carioca).

4.- Permite la aplicación del puyazo de una manera prolongada y “eficaz”, impidiendo la dosificación del castigo y la apreciación de la bravura del toro.

5.- Procura un excesivo desgaste de la res a la que extenúa, haciendo imposible mostrar en la mayoría de las ocasiones las aptitudes o cualidades de la misma.

6.- Permite practicar la suerte a jinetes poco experimentados y la utilización de caballos con poca doma.

7.- Su adopción coincide con un aumento de las dimensiones de la porción penetrante de la puya.

8.- Debería legislarse la utilización de un peto que permita una mayor movilidad del caballo, así como impedir que la res llegue al mismo durante la realización de la suerte”.

Por si queda alguna duda sobre la nefasta ejecución de la suerte de varas, esto es lo que comenta sobre el trabajo de dichos investigadores el profesor Pedro Romero de Solís (Revista de Estudios Taurinos n.º 10, Sevilla, 1999, págs. 241-248):

“A los autores no les pasa desapercibido la corpulencia descomunal de los caballos que, desde hace unos años a esta parte, montan los picadores. Caballos que, por la anchura descomunal de su esqueleto y por el tamaño de los cascos, manifiestan no pertenecer racialmente al universo de la tauromaquia sino más bien al de la lidia militar ¡Caballos más propios para arrastrar cañones en guerras napoleónicas que para dulcificar la embestida de los toros!

Esa descomunal alzada unida al peso de los aparejos, de la mona, de los manguitos, del peto, etc. y, por supuesto, al no desdeñable de los pingües y forzudos picadores, suman un peso, muchas veces próximo a la tonelada, en el que se estrellan toros con no mucho más de 500 kilos. ¡Ay del toro que manifieste bravura y, todavía peor, codicia e intente levantar a un enemigo de peso doble que el suyo! Las delicadas articulaciones de las manos quedarán averiadas mientras el picador aprovecha para hundir la puya a más de 30 cm. de profundidad no en el morrillo, por supuesto, como debiera ser, sino en la zona vertebral y, a veces, ¡hasta con cinco recorridos diferentes por la misma herida de entrada! ¡Asombroso! ¿Cómo es posible que algunos toros, todavía, queden en pie?”

Después de la citada modalidad de la suerte de varas empieza una, en general, larguísima faena a un toro que, en la mayoría de los casos, ya está “pidiendo la muerte”, como decían los antiguos revisteros. Lo que a partir de ahí se ve en los tendidos es a un hombre porfiando con una res excesivamente menguada (si es que no salió del chiquero ya “tocado”) que, a veces, tiene a bien moverse algo y repetir. Como se ha “educado” al espectador a ver una faena abarrotada de pases, las más de las veces sin ton ni son, si el matador hiciera honor a su oficio cuando el toro “pide la muerte” apenas se verían faenas.

En esas tediosas faenas es cuando más – y más inútilmente, pues no cabe ni la apelación a la estética – sufre el toro, generando en los tendidos la misma sensación que causaban hace casi un siglo aquellos caballos gravemente heridos a los que, en el patio de caballos, se les metía de nuevo el mondongo en el vientre, se les cosía y volvían a salir a la arena para morir de la siguiente cornada.

Había que exprimirlos hasta el final. Dejemos de hacer lo mismo con el toro.

No piense el lector que estamos por la supresión del peto. Todo lo contrario. Lo que pretendemos es la toma de conciencia de que hay que devolver el equilibrio perdido a la corrida de toros, buscando, encontrando y combinando lo mejor de otros tiempos con lo que las posibilidades técnicas (petos más ligeros y mucho más resistentes), éticas y estéticas de nuestra actual cultura pueden aportar para lograr el próximo e ineludible cambio fundamental.

Ello no conjurará el peligro exterior pero si proporcionará la autoestima necesaria para plantar cara y mostrar al mundo los auténticos valores de la Tauromaquia. Sólo así habrá continuidad y, si no la hubiera, al menos se habrá caído con dignidad.

 

 


 

 

La revolera

Magisterio en estado de gracia

Por Paco Mora
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Ponce ha sentado cátedra en sus dos toros. El de Chiva ha demostrado de modo fehaciente que decir que es “el sueño de Gallito” no es una exageración. Su conocimiento de los toros, de las distancias y de los terrenos, su gran cabeza torera, su saber estar en la arena, su prestancia y su estética han rendido incondicionalmente a Madrid.
El titular de este billete es la definición de la actuación de Enrique Ponce esta tarde en Las Ventas. En sus dos toros ha sentado cátedra. El de Chiva ha demostrado de modo fehaciente que decir que es “el sueño de Gallito” no es una exageración. Su conocimiento de los toros, de las distancias y de los terrenos, su gran cabeza torera, su saber estar en la arena, su prestancia y su estética impecables, han adquirido un nivel tal que el exigente público madrileño se ha rendido incondicionalmente ante su gran lección de Tauromaquia. Ponce ha abandonado esta anochecida la plaza de la calle de Alcalá entre el aplauso y la admiración. Y con más fuerza si cabe la del Tendido 7, otrora tan crítico con su magisterio.

Y hablando de las injusticias del toreo, el también valenciano Román ha puesto los tendidos a su favor con su entrega y su toreo arrebatado y de manos bajas. Lástima del fallo con la espada que le ha privado al menos de un trofeo del segundo toro de su lote. En su primero, poco o casi nada pudo hacer ante un animal inválido de Puerto de San Lorenzo, corrida que ha hecho recordar los lejanos tiempos de la “glosopeda”. Merece torear mucho más el joven y sincero Román -de aquí lo de la injusticia-, porque cae muy bien a los públicos y porque es valiente a carta cabal y quiere de verdad ser torero.

Luque no ha tenido mucha suerte con su lote, pero ha estado por encima de sus dos adversarios. Lleva dentro un buen torero, que un día u otro acabará rompiendo en figura de las que torean en todas las ferias. Cuando se percate definitivamente de que todo lo que nos ocurre no es culpa exclusiva de los demás, y que lo que está fuera del traje de luces cuenta poco para definir a un torero, puede encontrar su camino de rosas en la profesión para la que está sobradamente dotado.

 

 

SAN ISIDRO.- HABLAN LOS PROTAGONISTAS

(Foto: Javier Arroyo)

Ponce: “Me he abandonado y he toreado con el alma”

“Espero volver, la verdad. Todavía está pendiente esa faena mía grande en Madrid”, asegura el valenciano

Por Redacción APLAUSOS
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Enrique Ponce se mostraba feliz tras cuajar una notable faena a su primer toro del Puerto de San Lorenzo. El valenciano, en declaraciones a nuestros compañeros de Canal Plus Toros, declaró: “La última vez que vine a Madrid ya hubo buen feeling con la plaza y la afición. Al toro he tratado de torearlo lo más despacio posible, no humillaba mucho, se metía por dentro y había que tratar de reducir la embestida y llevarlo muy pulseado. Lo más bonito ha sido cuando me he abandonado y he podido acariciar las embestidas. La pena ha sido la espada, lo he pinchado pero… ¿qué le vamos a hacer?”. El de Chiva continuó analizando su actuación: “Por el lado izquierdo era complicado y apretaba para adentro, además, como era tan grande, a poco que se acostara te arrollaba con el cuerpo. He podido sentir el toreo y sentir los olés secos de Madrid que son impresionantes. Esta plaza se entrega cuando ve lo que le gusta. He tratado de hacer el toreo puro, el que siento y el que llevo dentro. La afición esperaba verme a este nivel. He toreado con el alma”.

Tras lidiar al sobrero que hizo cuarto, comentó: “Tenía la voluntad de ver si le podía meter en la muleta. Es una pena porque si hubiera ayudado un poquito podría haber sido una faena importante. He estado a punto de meterlo, pero era imposible. Ha habido momentos en que no perdía la esperanza, pero es que no pasaba y se quedaba a mitad por el pecho. Las Ventas ha visto la disposición y el estar en torero y poderle a un toro que no tenía un pase. Luego lo he matado muy bien, era difícil meterle la mano pero lo he hecho bien. Lo que pasa que era muy hondo, tenía mucha caja y a ese tipo de animales les cuesta luego morir. Si hubiera matado al primero nada más que como a éste… pero bueno, no me puedo quejar. Me voy contento”.

Sobre el trato que le dispensó el público, dijo: “Me ha respetado y al menos en mi primero ha visto momentos muy bonitos, de sentimiento, de torear con las yemas de los dedos, con el alma, en ese sentido me voy muy contento”; y añadía: “Espero volver, la verdad. Todavía está pendiente esa faena mía grande en Madrid”.

 


 

 

HISTORIA Los artífices de San Isidro (III)

diodoro

por

Marcos Sanchidirán

Invierno de 1978. La tercera generación de los Jardón, con Fernando a la cabeza, continúan con la gestión de Las Ventas. Ya no está don Livinio como gerente, sino que los designios están en manos de Juan Martínez. Ya son más de 50 años con la empresa Nueva Plaza de Toros de Madrid al frente y, tras optar a la primera y única prórroga, la Diputación Provincial de Madrid debe sacar la plaza a subasta.
Todos los artífices de San Isidro (I)

El arquitecto de San Isidro (II)

 


 

 

 

El chef Mario Sandoval y FEDELIDIA BravoGourmet ponen en valor la carne de toro de lidia

POR UCTL · 19 DE MAYO DE 2016
DESTACADOS, NOTICIAS ·

La Federación de Asociaciones de Raza Autóctona de Lidia (FEDELIDIA), junto con el Chef Mario Sandoval (restaurante COQUE en Humanes (Madrid) de dos estrellas Michelín, presidente de la Federación de Cocineros y Reposteros (FACYRE) y Premio Nacional de Gastronomía), han presentado el proyecto ‘Carne de Bravo: el valor de la sostenibilidad’ en la sala Alcalá de Las Ventas.

Asimismo, se aprovechó la ocasión para presentar el logotipo ‘Raza autóctona 100% lidia’ concedido por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente por parte del Subdirector General de Medios de Producción Ganaderos, Arnaldo Cabello.

El Presidente de FEDELIDIA, Borja Domecq, subrayó la importancia del trabajo de las cinco entidades que integran Fedelidia para alcanzar el pasado mes de diciembre la autorización del Ministerio de Agricultura para etiquetar la carne de lidia con el Logotipo ‘100% Raza Autóctona’. En ese sentido, agradeció la apuesta decidida de Mario Sandoval por la carne de bravo.

Tomó la palabra, la secretaria de Fedelidia, Rosario Gómez Vadillo, para explicar los trabajos realizados por la federación y cómo se está comenzando a trabajar con la industria de la carne para la distribución de la carne de toro de lidia y la marca Bravo Gourmet.

A continuación, Mario Sandoval, expuso las bases del Proyecto “Carne de Bravo: el valor de la sostenibilidad”, con sólidos argumentos basados en estudios que se vienen desarrollando desde hace tres años y defendió las excelentes cualidades de la carne de bravo, rica en Omega 3 y Vitamina E. El chef insistió en la necesidad de apostar por una carne sana y saludable y posicionarla como le corresponde en el mercado nacional e internacional y apostó por el uso del término

Asimismo, instó al sector ganadero que junto con el apoyo del mundo de la gastronomía, inicien ante la Administración las acciones necesarias para conseguir cambios en una normativa que, injustificadamente, impide el procesado, picado y embutido de las carnes de animales lidiados.

Finalmente, cerró el acto, el Subdirector General de Medios de Producción Ganaderos, Arnaldo Cabello, para exponer la importancia del logotipo ‘Raza Autóctona 100% lidia’ y la apuesta decidida del MAGRAMA por los productos de razas autóctonas y por la raza de lidia.

 

 






 

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