Noticias Taurinas ANCTL

12 May

 

 

Jornada Taurina

[Bernarda Muñoz] Festejos del viernes 13 al lunes 16 de mayo de 2016.

 

Viernes 13
SAN ANTONIO TEPETZALA  DIVISA ROJO,AZUL CELESTE Y TABACO aSeybaplaya, Campeche.

Toros de San Antonio Tepetzala para

Mari Paz Vega y David Aguilar.

 

 

 

 

QUIRICEO  DIVISA NARANJA,ROJO Y NEGRO aTenabo, Campeche.

Toros de Quiriceo para el rejoneador

Diego Lecumberri y Los Recortadores Españoles.

 

 

 

 

Sábado 14
JOSE RAUL CERVANTES  DIVISA BLANCO NEGRO Y OROSeybaplaya, Campeche.

Toros de Raúl Cervantes para el rejoneador

Diego Lecumberri y el matador Israel Téllez

 

 

 

 

QUIRICEO  DIVISA NARANJA,ROJO Y NEGRO aTenabo, Campeche.

Toros de Quiriceo para

José Luis Angelino y el colombiano David Martínez.

 

 

 

 

Domingo 15
BRITO  DIVISA AZUL MARINO Y ROJO SANGRETepotzotlán, Estado de México.

Hilda Tenorio en solitario con

seis toros de Brito

 

 

 

 

VISTAHERMOSA  DIVISA GUINDA,ORO Y BLANCOTixcocob, Yucatán.

Toros de Vistahermosa para

Alejandro Martínez Vertiz y Fermín Spínola mano a mano.

 

 

 

 

SAN ANTONIO TEPETZALA  DIVISA ROJO,AZUL CELESTE Y TABACO aSeybaplaya, Campeche.

Toros de San Antonio Tepetzala para

José Luis Angelino y José Mauricio mano a mano.

 

 

 

 

QUIRICEO  DIVISA NARANJA,ROJO Y NEGRO aTenabo, Campeche.

Toros de Quiriceo para

Israel Téllez y David Aguilar.

 

 

 

 

el batanHuitel, Hidalgo.

Novillos de El Batán para el rejoneador

Andrés Rozo, los forcados amadores de Hidalgo, el matador Sergio Flores y el novillero Emiliano Villafuerte “El Moso”.

 

 

 

 

Lunes 16
VISTAHERMOSA  DIVISA GUINDA,ORO Y BLANCOTixcocob, Yucatán.

Toros de Vistahermosa para

Diego Lecumberri y David Cesa mano a mano.

 

 

 

 

JAIME RODRIGUEZ  DIVISA ROJO, GRIS Y VERDESAN JOSE  DIVISA AZUL Y ORO aTezoquipa, Hidalgo. (Festival Taurino)

 

Un toro de Jaime Rodríguez y tres de San José para el

Leonardo Zataraín, los forcados amadores de Hidalgo, Jorge de Jesús “El Glison”, el novillero Pepe Medina y los recortadores españoles.

 

 


 

Diego Lecumberri con tres festejos para esta semana

 

Publicado por Redacción el 12/5/2016

El joven rejoneador Diego Lecumberri tendrá una intensa actividad taurina para este fin de semana, pues le esperan tres corridas de toros en el sureste.

Los festejos son a partir del próximo viernes 13 en Tenabo, Campeche, en donde está anunciado con los Recortadores Españoles donde se lidiarán toros de Quriceo. Al día siguiente en Seybaplaya, Campeche, compartirá el cartel con el matador Israel Téllez con toros de Raúl Cervantes y posteriormente el lunes 16 en Tixcocob, Yucatán, en un festejo de rejones al lado del local David Cesa ante astados de Vistahermosa.

El rejoneador norteño incorporó recientemente dos nuevos caballos “Oporto” para recibir y “Turco” para banderillas, mismos que le servirán para reforzar su cuadra y a la buena actividad que este año ha tenido. Su pasión al rejoneo lo ha demostrado desde niño, cuando andaba en la ganadería de su padre Carlos y su tío Gabriel.

Como se sabe Lecumberri tomó la alternativa el 22 de marzo del 2014 en el Cortijo “Los Azulejos” de Atizapán de Zaragoza de manos de Pablo Hermoso de Mendoza y como testigos Gastón Santos y Andrés Rozo. En dos años del doctorado a la fecha lleva toreadas 25 festejos.

 


 

 

El comentario de Juan Antonio de Labra (audio)

Por: Juan Antonio de Labra | Opinión
Jueves, 12 de Mayo del 2016 | México, D.F.

A doce días del fatal accidente de Rodolfo Rodríguez “El Pana” en la plaza de Ciudad Lerdo, el torero aún se debate entre la vida y la muerte, ahora en el Hospital Civil de Guadalajara, donde se encuentra muy bien atendido por el gran equipo de Paco Preciado, que es un médico con alma de torero.

Y en estas horas de desesperante incertidumbre, la única certeza es que El Pana no volverá a ponerse en pie. Se trata de un hecho sumamente dramático para un hombre que se quería morir vestido de luces, según había manifestado en más de alguna ocasión. Aquella muerte gloriosa de la que hablaba Juncal, que prefería cambiarla por “una puta angina de pecho”.

En estos días en que se ha escrito tanto sobre El Pana, hecho que remarca la singularidad del personaje, sólo el destino sabe qué ocurrirá con su existencia, la de un hombre que vivió intensamente, que superó las sangrientas cornadas que le dieron los toros… y la más chunga de todas: la amarga cornada de la injusticia.

Hasta que vino aquella tarde irrepetible de la resurrección, con el toro “Rey Mago”, de Garfias, El Pana vivía en el ostracismo, luchando a diario con su otro yo, Rodolfo, el alcohólico procaz, un ser humano errante y bruto, sin futuro.

Y a partir de esa tarde del 7 de enero de 2007, hace casi una década, El Pana consiguió echarle candela a Rodolfo y encendió la fulgurante llama de la emoción, dejando entrever que el toreo también puede ser un fascinante espectáculo capaz de provocar lágrimas.

Quizá ya pocos recuerden que El Pana dio siete vueltas al ruedo en La México durante aquella tarde del milagro. Sí, siete, el número mágico; el de la perfección, ahí donde los tres elementos de lo sagrado y los cuatro de lo terrenal se suman para arrojar una cifra rotunda y equilibrada.

Ahora la pregunta duele: ¿Por qué tuvo que acabar así El Pana? Sólo el destino lo sabe; ese destino sabio que nos tiene anotados en su agenda personal, ahí donde no hay cabida a tachaduras, ni cambios de planes, y en el que Rodolfo ahora espera su desenlace.

Porque El Pana ya puso punto final a la historia de un romántico de los ruedos; de un torero talentoso que no supo encauzar su éxito para haber escalado peldaños más trascendentes, y que se conformó con ser un artista anecdótico y efímero, como bien lo decía el propio Rodolfo con cínico conformismo: “El Pana es un torero de un día, de un toro, de una faena…”

El domingo 1 de mayo terminó todo. Así, de un solo golpe. De forma instantánea y cruel. Y este ejercicio espiritual que es el toreo tuvo su última oportunidad de expresarse en ese crepúsculo mortecino del instante fugaz en que la brujería de El Pana se precipitó al vacío.

 

http://altoromexico.com/2010/index.php?acc=podcastid&id=1098

 

 


 

 

ACTUALIDAD Tiende un puente solidario al diestro

El Gobernador de Jalisco ofrece a El Pana el tratamiento médico de Guadalajara

12/05/2016 10:47
icono-sumario El Pana fue trasladado el pasado lunes al Hospital Civil de Guadalajara

MUNDOTORO > Madridl
El Gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval, ha tendido un puente solidario para dar continuidad en Guadalajara (México) al tratamiento médico del torero Rodolfo Rodríguez El Pana, que sufrió una ‘tetraplejia irreversible’ el pasado 1 de mayo tras sufrir dos tremendas volteretas cuando toreaba en Ciudad Lerdo.
El Pana había sido trasladado el pasado lunes al Hospital Civil de Guadalajara, por lo que el Gobernador de Jalisco ha mostrado su faceta solidaria y altruista poniendo a disposición del diestro el avanzado sistema médico hospitalario del estado de Jalisco, aprovechando el liderazgo médico y hospitalario con el que se cuenta en esta región.

 

 


 

 

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La revolera

“No hay quinto malo”

Por Paco Mora
Más artículos de este autor

Con un toro, el único de los seis “prendas” que han salido al ruedo madrileño en el séptimo espectáculo isidril de hogaño que merecía el nombre de toro bravo, ha hecho Morenito de Aranda su mejor faena en Madrid.
“No hay quinto malo”, se decía en ocasión del reclutamiento de los españolitos que debían ir a luchar contra “el moro” en la Guerra de África. No existían soldados que no dieran la talla. Todos valían para sufrir y morir en aquella larga guerra que soliviantó a la opinión pública española. Expresión de la que se adueñó la Fiesta de los Toros y que hoy se ha hecho realidad en Las Ventas, y ya es la segunda tarde que ocurre. Con un toro, el único de los seis “prendas” que han salido al ruedo madrileño en el séptimo espectáculo isidril de hogaño que merecía el nombre de toro bravo, ha hecho Morenito de Aranda su mejor faena en Madrid.

Los otros cinco, uno de los cuales se ha llevado por delante a Gonzalo Caballero, esa menudencia física con más cojones que el caballo de la Algaba, fueron carne de matadero en estado de cabreo, que sólo han servido para darle trabajo al equipo médico del doctor García Padrós y para que El Capea pasara un mal rato, entre la incomprensión y la crueldad de un sector del público venteño, que sabe tanto que sabe a lo que yo sé y me callo por educación.

El Ventorrillo, marca de fábrica que fue la niña de los ojos de mi amigo Paco Medina, y que dio grandes triunfos a muchos toreros, ha devenido, en manos del ladrillero que a golpe de talonario tuvo el capricho de hacerla suya, en lo que hemos visto esta tarde en la arena de la plaza de la Calle de Alcalá. En una ganadería infumable. Con esos bueyes han tenido que arar Capea, Morenito y Caballero. Menos mal que Morenito ha tenido la suerte de dar con un quinto que debía ser hijo de una vaca casquivana de esas que “abandonan por la noche la maná”. Manes de El Fary. Que si no, desastre total. Ay Paco… ¿Por qué le vendiste a un ladrillero la ganadería que tú con tanto mimo creaste?

 


 

El palco

Cubrir Las Ventas

Por Rafael Comino Delgado
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En lo que va de feria de San Isidro, los festejos se han desarrollado bajo malas condiciones climáticas para todos, especialmente para los espectadores, que al fin son los que mantienen la Fiesta. Cuando no ha llovido ha hecho frío y viento, lo que repercute en el resultado del espectáculo de forma muy notoria. Pero, como decía, los espectadores después de pagar una importante cantidad han de soportar esas malas condiciones climáticas.

Hoy en día que se tiende a buscar la comodidad en todo, parece inconcebible que en un espectáculo taurino no se haya resuelto este problema, especialmente en plazas tan emblemáticas como son Las Ventas de Madrid y la Maestranza de Sevilla.

Pero nos estamos refiriendo a Madrid, primera plaza del mundo, de la que ahora todo el orbe taurino está pendiente durante más de un mes, a la que viene gente de todo el mundo, y sin embargo nos encontramos con situaciones en las que hay que suspender la corrida por la lluvia, lo cual es un importante trastorno por las siguientes razones:

1.-Los espectadores que se habían desplazado desde muy diversos puntos no pudieron ver el festejo. A la Feria de Madrid viene gente de todo el mundo. Después de haber entrado en la plaza y soportado la lluvia y el frío durante un tiempo hubieron de hacer cola en taquillas para recuperar el coste de la entrada.

2.-Los toreros tenían esta ocasión de torear en Madrid, lo cual para algunos es importantísimo, pues puede que no tengan otra oportunidad hasta Dios sabe cuándo. Gran frustración.

3.-El ganado que ya estaba enchiquerado debe ser devuelto al campo.

4.-Todo el mundo taurino estaba pendiente de la corrida para verla por Canal +, y se quedó con la miel en los labios.

5.-Pérdida de todo el gasto que supone el montaje de la corrida. Muchos miles de euros.

En Madrid está la plaza de Vistalegre comodísima y cubierta, en la que todo estos problemas no existen. Muy cerca de Madrid está la plaza de Valdemorillo, no sólo cubierta sino con calefacción central, ofreciendo todo tipo de comodidades a los asistentes. En cambio en la que se dice es primera del mundo no puede resolverse este grave problema. ¡Qué incongruencia!

A veces uno se pregunta si es posible hacer más para echar a los pocos aficionados que van quedando de las plazas.

Estoy seguro de que hay tecnología suficiente para cubrir las Ventas sin alterar la estructura del edificio ni su estética. Entonces, ¿por qué no se hace?

No sólo pensando en los toreros, que muchísimas tardes se juegan la vida en Madrid (¡con lo importante que es Madrid para cualquier torero!) en precarias condiciones por el viento, o por el viento y la lluvia.

Por lo menos tan importante es pensar en los espectadores, en lo incómodo que es estar dos horas y media en un tendido pasando frío, bajo la lluvia, azotado por el viento, habiendo pagado no sé cuántos euros para ver muy poco, porque las condiciones no permiten ver más.

Habrá quien no comparta mi opinión. De hecho en cierta ocasión oí a un señor decir que si cubrían las Ventas él dejaba de ir. Pues muy bien, como dijo Rafael Guerra “Guerrita”, ¡”Ca uno es ca uno y tiene sus caunás!

Para mí es un anacronismo incomprensible que la plaza de toros de las Ventas de Madrid esté aún sin cubrir.

 


 

FERIA DE SAN ISIDRO

La izquierda de Morenito frente a un gran ventorrillo en Madrid

Épica y corazón de Gonzalo Caballero, ovación y cornada en el único toro que lidió

Por Íñigo Crespo
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“Chocolatero”, quinto de la tarde, salvó el honor de la vacada toledana, que lidió un deslucido y complicado encierro.
PARTE FACULTATIVO DE GONZALO CABALLERO

FOTOS DE JAVIER ARROYO DEL FESTEJO

VÍDEO RESUMEN DEL FESTEJO

LA OPINIÓN DE PACO MORA: “No hay quinto malo”

PreviousNext
Fotos: JAVIER ARROYO

Morenito de Aranda cortó la oreja del quinto, un ejemplar de sobresaliente nota de El Ventorrillo que fue arrastrado en medio de una fuerte ovación. El animal, de nombre Chocolatero, tuvo clase, transmisión y profundidad en su embestida. Muy metido Morenito, ejecutó una faena que tuvo golpes de calidad sobre ambas manos. Dos tandas de naturales sobresalieron del conjunto. Con la zocata el torero se rompió más y gobernó la embestida por abajo. La labor contó también con remates muy buenos: pases de pecho, del desdén, trincheras, trincherillas… Se vio muy a gusto al burgalés, que mató de una estocada corta.

Gonzalo Caballero resultó herido en el muslo izquierdo cuando trataba de torear al natural al tercer toro del festejo. El madrileño, a pesar de la abundante hemorragia que tiñó su taleguilla, se empeñó en permanecer en el ruedo hasta dar muerte al toro de El Ventorrillo tirando de épica y de corazón. Fue éste un animal deslucido, que como toda la primera mitad de la corrida manseó en el caballo y desarrolló complicaciones en el último tercio. Hasta que llegó el percance, Caballero había apostado por la colocación y el pasarse muy cerca al animal, resultando cada muletazo un ejercicio de emotividad. El animal tendía a defenderse y él aguantó sin enmerdarse. Pasó por su propio pie a la enfermería, ovacionado por el público.

El segundo fue un toro deslucido, que embistió con genio y con la cara alta. No sirvió. Morenito se mostró decidido desde el principio. Se fue a portagayola, toreó bien de capote y realizó después una faena de muleta tenaz, en la que no hubo brillo pero tampoco renuncias. Muy metido con el toro el burgalés, que cumplió bien.

 

El Capea sorteó en primer lugar un toro complicado y que no pasaba. El salmantino, que tampoco se confió, abrevió bajo las protestas del respetable.

El cuarto no tuvo clase aunque sí más nobleza que sus hermanos. Faena discreta del Capea, sin llegar a compactar nada. El salmantino, además, anduvo muy desafortunado manejando los aceros. Se enfadó el público y sonaron dos avisos.

Cerró plaza un toro feo de hechuras, complicado, deslucido y que desarrolló peligro. Capea, desdibujado, no tuvo opciones con el público muy a la contra. Pitos tras aviso.

Madrid, jueves 12 de mayo de 2016. Toros de El Ventorrillo. Bien presentados, serios, de desiguales volúmenes. Deslucidos, complicados y con genio con excepción del bravo 5º, un toro de excelente clase ovacionado con fuerza en el arrastre. El Capea, pitos, pitos tras dos avisos y pitos tras aviso en el que lidió por Caballero; Morenito de Aranda, palmas y oreja; Gonzalo Caballero, ovación de camino a la enfermería. Entrada: Algo más de media plaza.

PARTE FACULTATIVO DE GONZALO CABALLERO.- “Herida por asta de toro en cara interna tercio medio muslo izquierdo con dos trayectorias, una de 20 cm. hacia dentro que contornea el fémur y alcanza cara externa del mismo contusionando paquete vásculo-nervioso y produciendo destrozos en músculos vasto interno, crural y vasto externo; y otra de 15 cm. hacia fuera y ascendente que alcanza el fémur. Es intervenido quirúrgicamente en la enfermería de la plaza de toros, pasando al hospital San Francisco de Asís con cargo a la Fraternidad. Pronóstico: Grave, que le impide continuar la lidia”. Firmado: Dr. García Padrós.

 

 


 

 

 


 

 

 

 


 

 
Actualidad

La Fundación del Toro de Lidia defiende en los tribunales a la Unión de Toreros

Esta semana, la FTL ha interpuesto una demanda contra todos los que injuriaron y calumniaron a la Unión de Toreros a través de una red social.
Por Redacción
Jueves 12 de mayo de 2016, 17:46h

La Fundación del Toro de Lidia, siguiendo con la defensa constante del sector, ha interpuesto demanda de conciliación previa a la interposición de una querella contra todas las personas que injuriaron y calumniaron a la Unión de Toreros el pasado 18 de febrero.

A través de la red social Twitter, los demandados atentaron directamente contra el honor y buen nombre de la Unión de Toreros con manifestaciones tales como “escuela de asesinos”. Si en el acto de conciliación no se disculpan y retiran las afirmaciones, la FTL procederá a interponer la correspondiente querella.

La Fundación del Toro de Lidia trabaja constantemente en defender y preservar los derechos e intereses del sector taurino. En estos momentos y junto al bufete jurídico Cremades & Calvo-Sotelo, ya se encuentran estudiando otros casos similares de injurias y calumnias que serán próximamente llevados ante los tribunales.

 


 

 

 

Cuando por mayo rebrotan las opiniones contrarias

 

¿Vale la pena entrar al debate con los antitaurinos?

 


¿Por qué les molesta tanto que se les recuerde la fe taurina de los intelectuales?
A esa pregunta, nuestra respuesta es, sencillamente, no. Frente a quienes en el ejercicio de sus libertades creativas, sobre todo cuando por mayo brota la primavera, proclaman año tras año a la Tauromaquia como un anacronismo histórico, el debate es imposible: no pueden atender a otras razones que las suyas, porque si lo hicieran se quedaban sin argumentos para su artículo anual. Por eso concedo un valor menor, casi rayano en la anécdota, a ese conjunto de opiniones que en estos días hemos leído, y que, por cierto, no han sido tantas: han sido las de siempre, ni una más. Vayamos, pues, a lo nuestro, a trabajar por la integridad de la Fiesta, por la verdad permanente del arte del toreo. Lo demás siempre se quedó a lo largo de los siglos como un ruido ocasional.
Actualizado 12 mayo 2016

Antonio Petit Caro
En el fondo se trata de una cuestión estacional, como la alergia al polen así que brota la primavera. Año tras año, cada vez que nos adentramos en el mes de mayo, que es cuando más se habla de toros por mor de San Isidro, reaparecen las columnas de opinión de distintos intelectuales para denigrar la Tauromaquia y anunciar que a esto le quedan dos días. Si pensaran de verdad que nos quedan dos días, no entiendo a que viene tanta errepetición de lo mismo: si están tan convencidos, bastaría esperar a ese día del mañana, tan próximo como lo pintan, en el que todo acabará. Pues, no. Llega mayo y hay quien hasta se siente intelectualmente satisfecho dándole la vuelta al mismo artículo que ya publicó el año anterior.

Frente a las cuestiones que son estacionales, tal que las gripes, tan sólo caben dos cosas: la vacunación previa o el simple olvido. Clínicamente las vacunaciones resultan muy adecuadas, sobre todo a partir de cierta edad. Lo que ocurre es que frente a la ofuscación intelectual con un tema, no hay laboratorio que hasta la fecha haya inventado antídoto alguno. Por eso no estaría de más repensar si ese antídoto necesario no radica en el olvido; o por mejor decir: no entrar en el debate con quien no quiere debatir, sino dogmatizar acerca de un tema que, en el fondo, conoce con alfileres.

Demostrado está que resulta inútil toda argumentación. No le valen ni los razonamientos históricos, siendo como son milenarios; mucho menos, cualquier consideración relacionada con el arte y la cultura; incluso le molesta profundamente que se les recuerde la larguísima relación de intelectuales que apostaron por la Tauromaquia como parte del ser de España. Y nada digamos si se argumenta con el hecho económico y social que representa la Fiesta. Ellos van invariablemente a la suyo, que suele pasar por llamarnos bárbaros y asesinos, por considerar que somos tal que Nerón cuando incendió Roma y mandaba a los cristianos a los leones del circo.

En tales circunstancias, cabría preguntarse si sirve para algo entrar a rebatirles sus tesis, o si no es mucho mejor pasar de largo. Si nos remontamos en los augurios catastróficos de algunos intelectuales, la Tauromaquia no debería haber superado ni el siglo XVIII. Sin embargo, el arte del toreo ha llegado con toda vitalidad al siglo XXI. Y lo que aún le queda por delante, cuando incluso en épocas de crisis pasan de 15.000 los espectáculos que se organizan al año en España.

A muchos debe asombrar como persisten en sus argumentos, de casi todos los cuales se podría buscar un antecedente en la literatura de siglos atrás. Si los augures de las desgracias del siglo XVIII no acertaron, ¿con que clase de rigor intelectual siguen insistiendo en el mismo error?

Si demostrado está que el diálogo sirve de poco en estos casos, ¿para que debatir con quien, sencillamente, no quiere ni oír –y mucho menos contemplar– los argumentos de su contrario? Resulta mucho más higiénico archivarlos en la carpeta de lo olvidable. Frente a quien nos tilda directamente de “asesinos”, sin otra fundamentación que su libre albedrío, ¿qué diálogo cabe?

Por semejante inutilidad, más me molesta cuando se comprueba la manipulación según la cual se hace decir a alguno aquello que en realidad no dijo. Sin remontarnos tan arriba, que no hace falta, un caso palmario es el de D. Miguel de Unamuno, al que se encasilla como una de las luminarias del antitaurinismo. Y no es cierto. Desde luego, don Miguel escribió en su momento: “Nunca he resistido una corrida”. Y en su derecho estaba. Pero como era amante de la verdad a continuación añadió: “Me explico que haya quien goce con las emociones de una corrida de toros y busque en la plaza un drama vivo sin engañifas”. Por eso nunca pidió la supresión de la Tauromaquia. Resulta evidente que, según conveniencias del caso, muchos se quedan con la primera parte de la frase, pero a propósito borran la segunda. Y eso no es intelectualmente riguroso.

Me parecería ramplón e inadecuado traer aquí a colación aquello del “ladran luego cabalgamos”. Como el taurino siempre ha sido extremadamente respetuoso con los demás, aunque ese modo de actuar no encuentre correspondencia alguna por la otra parte, nunca diría que los intelectuales antitaurinos “ladran”; sencillamente, diría que exponen su modo de pensar, ejercen su derecho al libre pensamiento y la libre exposición de sus ideas. Lo que ocurre es que tales pensamientos no concuerdan ni con la verdad histórica ni con la realidad social. Y esto ya no es una simple opinión: es una realidad.

No sólo no agredimos a nadie que piense de forma diferente, sino que tan respetuoso somos que hasta cuando en el Congreso se debatían unas normas taurinas, se les invitó a participar en las jornadas de estudios previos en pie de igualdad con quienes defienden la Tauromaquia. No conozco caso en el que ellos hayan hecho algo parecido.

Por eso, soy de la opinión que tal debate no sólo es inútil, que eso está demostrado por la práctica, sino que resulta incluso contraproducente. Sin descalificar a nadie, sin buscar silenciar sus opiniones, más me apunto a, sencillamente, pasar de largo de toda esa maraña estacional, que a nada conduce, por más que de antemano sepa que así que vuelva otra vez el mes de mayo, volverán también los cantos a nuestra inminente muerte civil, repetida hasta la saciedad pero nunca cumplida.

 

 

 

La necesidad de unas normas

 

El por qué de los avisos


“Son muchas las razones para el establecimiento por la ley de un límite de duración de la faena de muleta. Pero hay una que es prevalente: que es ella, la ley, la que impone ese límite; ley taurina que es, precisamente, el único modo y garantía de la conservación y preservación de los toros como son y como durante siglos han sido”, escribe el profesor Hurtado González en su ultimo articulo, en el que fundamenta la necesidad de unas normas –entre ellas, los avisos– de las que no se puede prescindir bajo falaces pretextos sin que la Fiesta se resienta

Actualizado 9 mayo 2016

Luis Hurtado González, Profesor Titular de Derecho del Trabajo, Universidad de Sevilla

Sabido es que en la corrida del Domingo de Resurrección que abrió la temporada en Sevilla sucedió algo poco frecuente: que la faena de muleta del segundo toro del lote de Morante agotó los “diez minutos” de duración que marca el Reglamento sin que el diestro, pese a sus numerosos intentos, consiguiera darle muerte. De ahí que, después de los tres avisos preceptivos, la cuadrilla tuviera que retirarse a la barrera para que la res fuera sacrificada por otro profesional: el puntillero de la plaza (art. 58 del Reglamento de Andalucía, copiado en esto del art. 81 del Reglamento Nacional).

Desde luego, el suceso puede ser valorado de manera muy diversa. Pero no deja de sorprender –y alarmar– que cierta crítica haya pretendido desviar la atención del hacer (más bien, el no hacer) del torero, cargando, en su lugar, contra la norma que se le aplicó. Se dice, así, que los tres avisos fueron, en realidad, un “golpe de autoridad al arte”, un “dique que impide la libre expresión de las esencias del toreo”; que “Morante estaba buscando algo que sólo él sabe ante un toro que necesitaba mucho tiempo. Pero el tiempo que estipula el reglamento le impidió rematar el lienzo con las pinceladas que él sentía”. Se aplicaron –ésta es, entonces, la conclusión– unas normas que “no entienden de estética”, sólo “de matemáticas”; unas normas que, por tanto, son “incompatibles con la creación artística” y, por ende, la “debilidad más perniciosa” del toreo.

Más que una disculpa puntual del torero, se trata –es evidente– de un ataque en toda regla (otro ataque más) contra la existencia y vigencia del (de un) Reglamento taurino, proponiendo, ni más ni menos, su derogación, a fin de que el torero goce de la más completa “libertad extrínseca” y quede sometido, únicamente, a “las limitaciones internas que él mismo se imponga”.

Semejante reivindicación no es nada novedosa y reaparece, de cuando en cuando, aprovechando cualquier circunstancia. No hace mucho se hizo en Málaga para burlar el obligatorio sorteo de las reses a través de lo que se creyó un resquicio legal. Ahora, contra los avisos, se alegan pretendidas exigencias del “arte”. Se olvida o se ignora que la Fiesta es mucho más que arte, que tiene otros componentes inherentes e indispensables: sin ir más lejos, la emoción, exigente de que la suerte suprema se ejecute sobre un toro no exhausto por tantísimo tiempo de lucha en el ruedo. ¿Cómo se puede hablar de arte si falta el equilibrio de fuerzas, o sea, el peligro?

Pero no es esto lo verdaderamente importante, ni es lo que está en juego cuando se defiende que el torero pueda hacer en el ruedo cuanto quiera y como quiera. Son muchas las razones para el establecimiento por la ley de un límite de duración de la faena de muleta. Pero hay una que es prevalente: que es ella, la ley, la que impone ese límite; ley taurina que es, precisamente, el único modo y garantía de la conservación y preservación de los toros como son y como durante siglos han sido.

El torero no es libre; no tiene, ni puede tener, la facultad que se reivindica, por la sencilla razón de que no es el dueño del toreo, ni siquiera del suyo. La tauromaquia, la corrida de toros moderna, es patrimonio de todos: patrimonio cultural de los españoles, según la Ley vigente. Y este patrimonio está integrado por muchas cosas, muchos principios y muchos valores, entre ellos, y especialmente, sus normas, las que glosa el Reglamento taurino, que son las que, en última instancia, delimitan y constituyen la Fiesta del modo que ha sido, del modo que es y –esperemos– del modo que seguirá siendo.

Que son normas que, como cualesquiera otras, pueden cambiarse, desde luego; normas que, incluso, deben cambiarse –al menos, algunas– para la propia supervivencia de los toros, según las épocas (así pasó, por ejemplo, con la introducción obligatoria de los petos de los caballos, premonitoria de lo que hoy llamamos protección de los animales). Pero normas de las que no se puede prescindir bajo falaces pretextos sin que la Fiesta nacional se convierta (ya sin reconocimientos, sin sorteo, sin presidente, sin avisos…) en una cosa distinta para, poco después, desaparecer sin que nadie la prohíba.

Luís Hurtado González, profesor Titular de Derecho del Trabajo en la Universidad de Sevilla, es un experto en Derecho Taurino, materia sobre la que una amplia bibliografía. Entre su obra publicada se encuentra entre otros, el ensayo “El anclaje constitucional de los toros” o el libro “Toreros y Derecho”, un estudio sobre el régimen jurídico de los profesionales en sus distintas etapas de su trayectoria profesional. En su haber hay que anotar que fue el primero en reclamar, incluso con anterioridad a la Ley 18/2013, la vía del Patrimonio Cultural como la más segura para el anclaje jurídico de la Tauromaquia dentro del ordenamiento jurídico español. Es colaborador habitual en los diarios del Grupo Joly.

 








 

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