Breves Noticias Taurinas

28 Mar

 

 

Resumen taurino de Semana Santa

 

Aparicio y Escobedo cortan oreja en Apan

Por: Bernarda Muñoz | Foto: Juan Cervantes
Viernes, 25 de Marzo del 2016 | México, D.F.

Apan, Hgo.- Corrida de feria. Entrada tres cuartos. Toros de diversas ganaderías, en este orden: José Julián Llaguno, La Punta, Golondrinas, Pilar Labastida y Torrecilla, bien presentados y de juego variado.

Christian Aparicio: Palmas y oreja con petición de la segunda.

Luis Ignacio Escobedo: Palmas y oreja.

Los Recortadores Españoles fueron muy ovacionados.

 

 

El triunfo como norma (video)

Por: Jorge Raúl Nacif | Foto: Sergio Hidalgo
Viernes, 25 de Marzo del 2016 | Texcoco, Méx.

Texcoco, Méx.- Cuarta corrida de la Feria del Caballo. Poco más de tres cuartos de entrada, en tarde de temperatura agradable y con varias ráfagas de viento. Seis toros de Julio Delgado, de buena presencia y juego variado, entre los que destacó el 3o., premiado con arrastre lento. Pesos: 535, 535, 495, 530 y 498 kilos. El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza: Dos orejas y palmas. Federico Pizarro (blanco y azabache): Pitos tras aviso y silencio. Arturo Saldívar (azul noche y plata), que sustituyó a Joselito Adame: Palmas y dos orejas. Incidencias: Pablo cumplió su segunda actuación en la feria y nueva cuenta se alteró el orden normal de lidia y Pablo lidió 3o. y 6o. Debutó en Texcoco el aspirante a banderillero César Domínguez “El Campechano”.

 

 

Posponen la novillada de hoy en Zacatecas

Por: Redacción | Foto: Archivo
Sábado, 26 de Marzo del 2016 | México, D.F.

La novillada que iba a realizarse el día de hoy en la ciudad de Zacatecas se ha pospuesto para la próxima semana, el sábado 2 de abril, lo anterior debido a causas ajenas a los toreros, de acuerdo a lo que reza un escueto boletín de prensa enviado a este medio.

El cartel se mantiene, con Íñigo Rodríguez, José Andrés Origel, Manolo Gaona, Patricio Ochoa, Gloria Emma y Mauricio Ruiz, quedando por definir la procedencia del encierro.

 

 

Arturo Macías cortas tres orejas en San Miguel

Por: Redacción | Foto: Prensa AM
Sábado, 26 de Marzo del 2016 | México, D.F.

Arturo Macías fue el máximo triunfador del festejo celebrado hoy en San Miguel de Allende, donde cortó un total de tres orejas y salió a hombros, mientras que Gerardo Adame obtuvo un apéndice y el rejoneador Jorge Hernández Gárate se fue de vacío.
El resultado del festejo es el siguiente:

San Miguel de Allende, Gto.- Plaza Oriente. Dos tercios de entrada en tarde agradable. Cinco toros de Puerta Grande, correctos de presentación y manejables en su conjunto.

El rejoneador Jorge Hernández Gárate: Silencio.

Arturo Macías: Oreja y dos orejas.

Gerardo Adame: Oreja y silencio.

 

 

Escaso balance en la corrida de Texcoco (fotos)

Por: Jorge Raúl Nacif | Enviado
Sábado, 26 de Marzo del 2016 | Texcoco, Méx.

Texcoco, Méx.- Plaza “Silverio Pérez”. Un cuarto de entrada en tarde de temperatura agradable, con algunas ráfagas de viento. Seis toros de El Vergel, desiguales en presentación, algunos sin remate y bajitos, aunque bien armados, descastados en su conjunto; uno de La Punta, como regalo (8o.) y uno más para recortes (5o.), del que no se anunció su procedencia. El rejoneador Emiliano Gamero: Vuelta, palmas y palmas tras aviso en el de regalo. Uriel Moreno “El Zapata” (salmón y pasamanería blanca): Silencio y ovación. Antonio García “El Chihuahua” (bugambilia y oro): Ovación y vuelta. Incidencias: El Zapata pidió autorización al juez de plaza para actuar en 1o. y 4o. lugar, pues al finalizar debía viajar con rapidez rumbo a Tlaxcala, donde también estaba anunciado. El Chihuahua tuvo una descompensación física y pasó a la enfermería a que le suministraran oxígeno para poder continuar la lidia. Los Forcados Posotinos realizaron una gran pega al 8o. y los Recortadores Españoles dieron un vuelta al ruedo al concluir sus acrobacias con el 5o.

 

 

Diego Silveti triunfa en su tierra (video)

Por: Redacción | Foto: Prensa DS
Sábado, 26 de Marzo del 2016 | México, D.F.

Salamanca, Gto.- Corrida de feria. Plaza portátil. Lleno, en tarde agradable. Cinco toros de Marrón y uno de Carranco (1o.), bien presentados y de buen juego en términos generales, entre los que destacaron 3o., 5o. y 6o.

El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza: Silencio, ovación y ovación.

Diego Silveti: Ovación, silencio y oreja.

Incidencias: El 2o. se fracturó una pata en el tercio de banderillas, pero debido a su bravura terminó desplazándose.

 

 

Angelino, dos orejas en la nocturna de Tlaxcala (fotos)

Por: Álvaro Sánchez | Foto: Ángel Sainos
Sábado, 26 de Marzo del 2016 | Tlaxcala, Tlax.

Tlaxcala, Tlax.- Plaza Jorge “Ranchero” Aguilar. Corrida de Sábado de Gloria. Lleno en noche agradable. Seis toros de De Haro, disparejos en presentación y juego, entre los que destacaron 1o. y 2o., éste premiado con arrastre lento. Pesos: 510, 520, 515, 510, 515 y 485 kilos. Uriel Moreno “El Zapata” (negro y plata): Oreja y palmas tras petición. José Luis Angelino (azul marino y oro): Dos orejas y ovación tras petición. Sergio Flores (granate y oro): Palmas tras aviso y palmas. Incidencias: Se rindió homenaje a la ganadería de De Haro por su cincuentenario. Tras la lidia del 2o., Angelino invitó al ganadero Antonio de Haro a dar la vuelta al ruedo.

 

 

Hernández y la inagotable cantera hidrocálida (video)

Por: Adrián Sánchez | Foto: Charly Lara
Domingo, 27 de Marzo del 2016 | Aguascalientes, Ags.

Aguascalientes, Ags.- Plaza “San Marcos”. Novillada de selección. Cuarta de la temporada. Casi lleno en tarde agradable. Novillos de Pastejé, bien presentados y de buen juego en líneas generales. Pesos: 421, 384, 398, 436, 413 y 428 kilos. Rodolfo Mejía “El Tuco” (burdeos y oro): Vuelta. Arturo Soto (turquesa y oro): Silencio. Pepe Vargas (rosa y oro): Silencio. Mariano Sescosse (noche y plata): Vuelta tras petición. Iván Hernández (lila y plata): Oreja. José Fernando Sandoval (grana y oro): Silencio tras dos avisos.

 

 

Tres orejas para Pablo en Ciudad Valles

Por: Redacción | Foto: Archivo
Domingo, 27 de Marzo del 2016 | México, D.F.

Ciudad Valles, S.L.P.- Corrida de rejones. Dos toros de Monte Caldera (1o. y 3o.), uno de Julio Delgado y uno más de Puerta Grande, de juego desigual.

Pablo Hermoso de Mendoza: Oreja y dos orejas

Horacio Casas: Silencio y palmas.

Incidencias: Pablo invitó a su hijo Guillermo a compartir la lidia de uno de sus toros.

 

 

Emiliano Gamero sale a hombros en Jerez

Por: Natalia Pescador | NTR
Domingo, 27 de Marzo del 2016 | Jerez, Zac.

Jerez, Zac.- Plaza “La Jerezana”. Primer corrida de feria. Tres cuartos de entrada en tarde agradable. Toros de Puerta Grande, complicados en su conjunto. Pesos: 490, 495, 455 y 460 kilos. Rodrigo Santos: Palmas y oreja. Emiliano Gamero: Oreja y oreja. Incidencias: Los Forcados de Mazatlán realizaron tres magníficas pegas al primer intento y fueron ovacionados. Asimismo, los Recortadores Españoles hicieron sus acrobacias en los toros corridos en 1o. y 6o. lugar y fueron ovacionados. El festejo abrió con un reconocimiento a la trayectoria de Rodrigo Santos, quien recientemente celebró 26 años de alternativa, motivo por el que las peñas Brava de Sol, Círculo Taurino Zacatecano, Juventud Taurina Zacatecana, y La Jerezana “Isidro Muñoz”, se unieron para condecorar al caballista al término del paseíllo.

 

 

Zotoluco y Garibay triunfan en San Cristóbal

Por: Redacción | Foto: Prensa Zotoluco
Domingo, 27 de Marzo del 2016 | México, D.F.

San Cristóbal de las Casas, Chis.- Plaza “La coleta”. Dos tercios de entrada en tarde calurosa. Toros de Atlanga, complicados en su conjunto.

Eulalio López “Zotoluco”: Ovación y oreja.

Alfredo Gutiérrez: Palmas y ovación.

Ignacio Garibay: Ovación y oreja.

 

 

La pureza del toreo clásico (video)

Por: Jorge Raúl Nacif | Foto: Sergio Hidalgo
Domingo, 27 de Marzo del 2016 | México, D.F.

Texcoco, Méx.- Plaza “Silverio Pérez”. Sexto festejo de la Feria del Caballo. Un tercio de entrada, en tarde agradable y con algunas ráfagas de viento. Seis toros de Begoña, de impecable presentación, en general de poco juego, de los que destacó el 4o. por su calidad. Diego Urdiales (corinto y oro): Silencio y vuelta. Juan Pablo Sánchez (azul purísima y oro): Ovación en su lote. Arturo Saldívar (verde botella y oro): Silencio y ovación tras leve petición. Incidencias: Destacó en banderillas el aspirante César Domínguez “El Campechano”. Urdiales sufrió un pitonazo en el rostro al tirarse a matar al 4o.

 

 

Oreja para Luis David Adame en Mugron

Por: Redacción | Foto: Archivo
Lunes, 28 de Marzo del 2016 | México, D.F.

Mugron, Francia.- Novillada del Lunes de Pascua. Buena entrada. Seis novillos de Murteira Grave, bien presentados y de juego desigual.

Joaquín Galdós: Ovación y oreja.

Pablo Aguado: Slencio y vuelta.

Luis David Adame: Silencio y oreja.

 

 


 

 

 

! A padrear !!!!

 

 

 

 


 

 

Jorge de Haro Gonzal@JorgedeHaro

“Lunallena” estrenándose con 30 gringas en sábado de gloria.

 

 


 

 

 

Buen lunes, estamos listos para a las 11 hrs por

 

 


 

 

 

Tauromaquia: Puede ser un año clave

Por: Horacio Reiba | Opinión
Lunes, 28 de Marzo del 2016 | Puebla, Pue.

La columna de este lunes en La Jornada de Oriente

Parece mentira, pero el toreo, que a veces se antoja como detenido en el tiempo –con su ritual invariable, sus tres tercios de toda la vida, su perpetua oscilación entre la ilusión y la monotonía– sigue evolucionando. Justo cuando la furia antitaurina parece cobrar mayor brío, la fuerza interior de un puñado de osados jóvenes –maduros unos, recién salidos del cascarón otros– está empujando la tauromaquia del siglo XXI por nuevos derroteros.

No ayuda demasiado el toro y, sin embargo, eso parece importar poco, porque las primeras ferias de 2016 están siendo portadoras de una especie de renovación anímica, que alcanza también la parte formal del entramado de la lidia. Y, más concretamente, de la faena de muleta, piedra de toque del moderno arte de torear.

Algo ya se presentía por cómo venían planteadas las carteleras, con empresas decididas a sobrevivir a las crisis económicas avivando el fuego de la competencia, con algunos ases aceptando manos a mano antes impensables. Precisamente, de la confrontaciones directas entre consagrados y aspirantes salieron los chisporroteos más apasionantes de un mes de marzo rico en revelaciones. Aunque también de la terna veinteañera que la mañana del día 6 eclosionó en Olivenza.

Roca Rey

En Olivenza era tercero de una terna interesantísima: Joselito Adame, José Garrido y el peruano, con toros de Núñez del Cuvillo. El festejo fue una auténtica gozada. Un encierro bien presentado, sin exageraciones, permitió que los tres se explayaran como lo que son, toreros de ley, hambrientos de gloria y dispuestos a todo sin dar ni pedir cuartel. Tres orejas cortó el hidrocálido y otras tantas el ibero. Y en esas, blanco y oro, abrió su capote el novísimo Andrés Roca Rey.

El toro se llamaba “Anaranjado”, de buenas hechuras y bien armado en astifino. Como si no tuviera pitones, como si se tratara de un muchacho con la carretilla una mañana cualquiera, podría ser en Acho, Roca Rey –caballero de fina estampa– sembró las plantas justo donde tenía que hacerlo para provocar la arrancada, y apenas las movía lo justo.

Los muletazos se sucedían sin una mácula, el pitón le rozaba los muslos y él, como si nada, gobernaba pausadamente cada embestida, improvisaba en la cara soluciones de gran originalidad y riesgo, remataba una larga y asombrosa tanda izquierdista ligando afarolado, molinete y pase de pecho sin la mínima enmienda. Serenidad de espejo marino, sin prisa y sin pausa. Y un estoconazo tan limpio y saboreado como todo lo anterior. Y la plaza reclamando el rabo hasta que el presidente tuvo que soltarlo, al cabo de tres minutos de clamor. Para “Anaranjado” ordenó la vuelta al ruedo, pero lo raro sería que un toro tratado de esa manera no termine pareciendo de bandera.

Eso fue el prólogo. La obra llegó en Valencia. Fue el jueves 17, con un “Candidato” de Toros de Cortés huidizo, manso y correlón. Bonito el castaño, nada consiguió fijarlo durante los dos primeros tercios y la faena se perfilaba problemática. El único que lo tenía visto –y por eso lo brindó en los medios– era Roca Rey. Si en Olivenza, su faenón del otro día pasó por algún tropiezo insignificante, éste de Valencia alcanzó una perfección inexplicable. Porque el toro acudía a arreones, y el torero lo esperaba impávido, lo embarcaba con serena maestría y consumaba los pases sin que lo perturbara el roce del pitón, en seguimiento de una muleta que terminó por embrujarlo a fuerza de temple en viajes de suntuoso dibujo, remate cabal y ligazón inconsútil. Dicen que fueron 73 los muletazos. Como si hubieran sido mil, porque lo visto ese día repele mediciones, porque lo que ocurrió con Andrés y el castaño está fuera del tiempo y del espacio.

Dos orejas que eran lo de menos. Personalmente, me volvió a invadir una sensación de plenitud que había experimentado con otras dos faenas, ya lejanas: la de Paco Camino a “Traguito”, el sexto berrendo de Santo Domingo (31-03-63), y en el mismo Toreo de Cuatro Caminos, la de Manolo Martínez a “Presidente” de San Miguel de Mimiahuápam (04-12-67). Dirán ustedes que tales recuerdos corresponde a la edad adolescente, cuando todo lo miramos con ojos proclives al asombro y un corazón despoblado de vivencias. Puede ser. En todo caso, es mérito de Roca Rey que volviera sentir lo mismo. El ramalazo de lo nuevo, la evidencia de que el toreo sigue estirándose y dando de sí, como todo lo que de verdad nos nutre en la vida.

Más evidencias

De otra manera, El Juli evoluciona a punta de ciencia y de casta toreras. No tanto estilística como técnicamente, desbordando poderío, solazándose cuando un toro le exige dar el máximo. Como su segundo del mano a mano con López Simón, por Fallas, un toraco de Domingo Hernández descompuesto y alevoso, que lo prendió por la axila a las primeras de cambio y a poco daba una colada terrible por el pitón zurdo. Como para intimidar a cualquiera. A Juli lo encendió, un reto al que correspondió plantándole cara de frente y sin titubeos, tan alerta como entregado, tan firme como mandón.
Y le ganó la partida, claro, y aunque el estoque cayera trasero, paseó la oreja más meritoria de una tarde en que le saldría después un “Fragata” para bordarlo, y lo bordó, naturalmente, templándolo muchísimo aunque con ese estilo demasiado despatarrado y un poco encorvado que ha desarrollado últimamente. No lo pondría como ejemplo de estética, aunque contenga muchísimo toreo. En este sentido, fue abismal la diferencia con un López Simón en plan de forzar la máquina, valeroso como el que más, pero premioso siempre y falto de estilo por completo. Aunque compartiera con Julián la salida en hombros.

El trato privilegiado de las empresas al esforzado diestro madrileño me remite sin querer a Joselito Adame, que con méritos y posibilidades superiores sigue chocando con la cerril incomprensión de los despachos, tercos en mantener fijo al hidrocálido en cosos y carteles periféricos, con acceso limitado a las grandes ferias grandes, donde, si alguna opción hay para José, será de una en una y marginándolo de fechas y combinaciones estelares.

Panorama

Con todo, las perspectivas son alentadoras. Aunque Alejandro Talavante, más académico que nunca, producto de una más de sus cíclicas revisiones de estilo, me convenza menos que cuando se dejaba ir y se dejaba ser, hablo de su colosal 2011, cuando inmortalizó a “Cervato” de El Ventorrillo en Madrid, y en Zaragoza a “Esparraguero”, aquel jabonero claro de Núñez del Cuvillo, tras su deslumbrante revelación mexicana del invierno precedente. Lejos de esa versión ideal, su mano a mano valenciano con Roca Rey lo salvó a fuerza de pundonor. Viene luego una baraja consolidada y dispuesta a hacerse respetar –los Castella, Manzanares, Perera, que aún debe superar las secuelas morales de la cornada de Salamanca–, y un puñado de jóvenes que ostensiblemente van a más –de Del Álamo a Garrido–, como para garantizar ese año tan especial que la Fiesta está necesitando.

Nada diré sobre Morante porque el arte es intemporal y es lo que ha dado su sentido y su aroma a la evolución técnica del toreo. Máxime si el de La Puebla va tan bien acompañado en esa línea de pureza y sello por Diego Urdiales, y ahora también por Curro Díaz. Y ya veremos si David Mora recupera lo suyo, y si Cayetano sostiene y atempera el nivel que mostró en Valencia.

El toro

A diferencia de lo que ocurre en México, en el campo bravo español aún alienta la sangre brava, que brotaría más y mejor si se privilegiaran las buenas hechuras y los ganaderos fortalecieran la casta y la resistencia en sus tientas y cerrados. Porque, como hemos visto, toreros hay de sobra.

Y mucho ojo con Roca Rey, porque entre sus aportaciones está una geometría nueva y un carisma evolutivo de ésos que aparecen de cuando en vez, para avance y gloria del arte del toreo.

 


Opinión

Imagen: @javitaurino

Sólo hay japoneses

Dice la leyenda que una vez preguntaron a Pepe Luis Vázquez por qué no acudía con mayor asiduidad a La Maestranza. El sabio de San Bernardo, que siempre fue a la de Miura, respondió: “En Sevilla sólo hay japoneses”.
Por Alejandro Lerena
Más artículos de este autor
Lunes 28 de marzo del 2016, 12:06h

Dice la leyenda, se puede creer o no, que una vez preguntaron a Pepe Luis Vázquez por qué no acudía con mayor asiduidad a La Maestranza. El sabio de San Bernardo, que siempre fue a la de Miura, respondió:

-En Sevilla sólo hay japoneses.

No sé si ayer hubo japoneses en Sevilla, pero lo que sí puedo afirmar es la extinción de los aficionados exigentes en los tendidos maestrantes. La calidad y el “arte” de Morante son indiscutibles. Sus formas de divo, propias de María Callas, también son conocidas. Chaquetas, habanos o disfraces imposibles son sólo algunos ejemplos. Caprichos de niño mimado que el orbe taurino tolera y ciertos periodistas fomentan. Sus últimos reportajes son dignos de estudio. Hay unas líneas rojas que jamás se deben sobrepasar.

Morante, como cualquier torero, debe saber que tiene a su disposición un tiempo previamente tasado y fijado para desarrollar su faena de muleta y matar a su contrincante. Debe administrarlo. La espada, así me lo dijo mi padre, da y quita orejas. Es la suerte suprema. Los toreros, ante todo, son matadores de toros. Dicho esto, creo sinceramente que el público de ayer en Sevilla, Domingo de Resurrección, no estuvo en su sitio al aplaudir al de La Puebla. Cuando sonó el tercer aviso su segundo toro seguía vivo. Fue apuntillado. No lo mató. Si los supuestos aficionados estuvieron mal, peor estuvo el figura, Morante, por salir a saludar. ¡Pobre Sevilla!

En los tendidos, mientras tanto, creí oír la siguiente copla:

“Te quiero más que a mis ojos,
te quiero más que a mi vida,
más que al aire que respiro
y más que a la madre mía.

Que se me paren los pulsos
si te dejo de querer,
que las campanas me doblen
si te falto alguna vez.

Eres mi vida y mi muerte,
te lo juro, compañero;
no debía de quererte,
no debía de quererte
y sin embargo te quiero”.

 


 

 

 

La Comunidad de Madrid perdería más de 240 millones de euros si no hubiera toros

Así lo ha afirmado Ángel Garrido, Consejero de Presidencia, Justicia y Portavoz del Gobierno de la Comunidad, quien agregó que para fomentar la Fiesta “hay una razón cultural pero también de aspecto turístico y desarrollo económico”.

Por Redacción
Lunes 28 de marzo del 2016, 17:30h

Según publica hoy el diario La Razón, Ángel Garrido, Consejero de Presidencia, Justicia y Portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid por el Partido Popular, ha afirmado que la Comunidad madrileña perdería más de 240 millones de euros si se prohibieran los festejos taurinos. El Consejero ha manifestado que según datos de ANOET (Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos) el impacto económico de la fiesta en la CAM asciende a 12,2 millones de euros de forma directa y 232 de manera indirecta.

Garrido resaltó estos importantísimos datos para que aquellos partidos políticos que quieren acabar con la Fiesta en dicha Comunidad, sean consecuentes con el potencial de esta actividad económica. De hecho, dijo que “tenemos que potenciar cualquier aspecto que permita incrementar el número de empresas y el empleo. (…) Y muchos turistas que llegan a Madrid incluyen en su circuito la visita a Las Ventas y la asistencia a corridas de toros”. Con respecto a otras poblaciones madrileñas, en 2015 se celebraron festejos en dos de cada tres municipios, contando con un total de 942 espectáculos taurinos y 1,5 millones de espectadores. Por tanto, “hay una razón cultural pero también de aspecto turístico y desarrollo económico”.

En el encuentro con los medios de comunicación, Garrido recordó que la defensa de los toros es “un compromiso electoral” del PP de Madrid y de Cristina Cifuentes, porque “forma parte del patrimonio cultural español y madrileño”. (…) Y así lo estamos haciendo. Cuando hubo el primer problema del Ayuntamiento de Madrid con la Escuela taurina municipal, salimos al quite para echar una mano porque es nuestra obligación defenderla. Por ley. Porque es Patrimonio de la Cultura madrileña. Hemos creado la escuela José Cubero “Yiyo” que tendrá sede en Las Ventas”.

 


 

 

Leer una noticia

Por eso pregunto

Por Carlos Ruiz Villasuso
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Este año sería bueno reflexionar sobre la gestión adecuada con los toreros nuevos. Pero, sobre todo, ser muy cautos al exigirles que revienten taquillas allá donde vayan todos los días. Creo que esos tiempos pasaron. Como creo que pueden volver

En las vísperas de los primeros mano a mano en los que se verán las caras los llamados emergentes con las figuras, pienso en la mejor gestión de los mismos. De los emergentes y de las figuras. Nunca sucedió que, de golpe, las figuras fueran expulsadas por figuras nuevas. Convivieron nuevos con los que ya estaban arriba hasta que éste daba un paso al lado y el que venía empujando ocupaba, de forma natural, su lugar.

La forma natural era una suma de cuestiones: una, que era un gran torero, otra que llevaba más gente que el que ya estaba, otra que era capaz de tirar del carro. Esa es la forma natural de ganarse el puesto de privilegio. Y no cabe duda de que este año comienza a gestionarse esa situación o esa posibilidad. Todos los que ahora ocupan desde hace años espacios de privilegio, en su día pasaron por la misma fase. Exactamente por la misma. Menos por una.

Cuando fue novedad El Juli, la gente se quedaba sin entradas, fuera de la plaza. Eso fue así. Me pregunto por qué, desde entonces, los toreros que han ido surgiendo no han tenido ese impacto. Y han surgido algunos muy buenos, grandes de verdad. Y ahora mismo vislumbro o atisbamos que, de entre los emergentes, alguno o algunos pueden llegar a ser grandes de verdad. Entonces, ¿por qué ya no hay gente fuera, por qué hay huecos en los tendidos?

No me sirve la respuesta personalizada. Es decir, que los nuevos no llevan gente. Esa puede ser una constatación, pero consecuencia de algo que no estamos viendo, o que se nos escapa o que sencillamente no vemos. Desde luego que en plazas de ferias con raíces, Valencia, Sevilla, Madrid, estos carteles con los nuevos van a tener un grandísimo tirón. Pero el toreo vive, no solo también, sino sobre todo, en las otras plazas de ciudades y pueblos de este bendito país. Y ahí no hay gente de llenazo.

Yo creo que estamos estrechando el embudo con reflexiones tardías. Si pudiéramos ver una imagen desde arriba de este país con colores sobre los espacios taurinos de las últimas cinco o seis décadas, veríamos que ese color se iba matizando o desapareciendo primero por zonas o comunidades, luego, en algunas comunidades, desapareciendo sólo hacia sus capitales y, luego, perdiendo el color hasta quedar bien visibles solo Valencia, Sevilla, Madrid, Pamplona, Albacete…

Es decir, que cuando afirmamos que hemos hecho una Fiesta urbana, desapegada del pueblo, estamos reflexionando tarde porque el siguiente paso ha sido que el gran reventón se sitúa sólo en ciertas capitales de ferias de impacto. Pregunto, ¿esta pérdida de color es la que causa que los toreros buenos no llenen allí por todas partes? ¿Son ellos y sus lagunas los que causan esa pérdida de color?

Creo que pueden haber argumentos para las dos respuestas o las dos cuestiones. Algunos dirán que todos torean casi igual, que los toreros nos los aprendemos muy pronto, que las novedades ya no lo son pues son toreros asequibles de ver tanto por la tele que en la alternativa ya son ese al que hemos visto tantas veces. Puedo estar de acuerdo, pero hay que añadir más cosas.

Por ejemplo, que hemos hecho una Fiesta urbana y, además, de nombres. Una Fiesta elitista por cara. Una Fiesta para el mejor de los poderes adquisitivos. Una Fiesta o espectáculo del toro más previsible. Una Fiesta sabida en su desarrollo, de escaso margen de inventiva o desorden. Y más cosas. Por eso, creo que este año sería bueno reflexionar sobre la gestión adecuada con esta gente nueva. Pero, sobre todo, ser muy cautos al exigirles que revienten taquillas allá donde vayan todos los días. Creo que esos tiempos pasaron. Como creo que pueden volver. Yo no tengo la clave. Por eso pregunto.

 


 

 

Desde el Sur

Rock King… imparable

Por Juan Belmonte
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La aparición de Roca Rey es, además de justa, necesaria y no para retirar a las figuras sino para que ellos -las figuras- salgan de su letargo, se pongan las pilas y peleen por su territorio. No es bueno acomodarse y posiblemente su hayan acomodado.
Quizás no sea el título adecuado para un artículo taurino pero los tiempos modernos nos empujan a ello. Lo de Roca Rey se veía venir. Su regularidad lo ha delatado. No es normal que un torero con tan poco tiempo de alternativa corte orejas todas las tardes, en todas las plazas, en todos los continentes. Cuando pensábamos que todo estaba inventado aparece un joven peruano que refresca, encandila, cautiva y todo sobre la base fundamental del valor… a partir de ahí todo es posible.

Lo de Valencia ratifica con contundencia todo lo que digo. Confieso que soy muy talavantista, y por eso cuando aparece un torero que va a despertar mi interés cada tarde porque nunca sé qué va a hacer me apunto al carro. La aparición de Roca Rey es, además de justa, necesaria y no para retirar a las figuras sino para que ellos -las figuras- salgan de su letargo, se pongan las pilas y peleen por su territorio. No es bueno acomodarse y posiblemente su hayan acomodado tanto que hasta un veterano como Ponce estaba y está dando guerra. Cierto es que las apariciones de José Tomás nos animan pero nos saben a poco, son esporádicas, nunca se prevén, son pocas, es la verdad. Y como el toreo es arte, esperanza y sueño imagínense un mano a mano José Tomas-Roca Rey.

Es cierto, para qué negarlo, que los menos aficionados, el público de a pie, cuando ve los carteles de la Feria de Sevilla te dicen que hay muchos nombres nuevos, desconocidos para ellos; a los que seguimos esto nos suenan y mucho. Pero no olvidemos que hace pocas fechas hemos vivido un lleno total en Morón de la Frontera después de siete años sin toros con El Cordobés, Paquirri y Fandi y es que aún los nuevos no les suenan al público pagano claro; pero les sonarán cuando vean a Roca Rey, le seguirán por los siglos de los siglos. Amén.

 


 

 

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

Lili, cornada grave en Sevilla que lesiona la vena safena

Fue cogido mientras banderilleaba al cuarto de la tarde
Por Víctor García-Rayo
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VÍDEO DE LA COGIDA A LILI

GALERÍA FOTOGRÁFICA DE ARJONA DEL FESTEJO

PARTE MÉDICO DE ANTONIO JIMÉNEZ “LILI”

Fotos: ARJONA

El cuarto hirió a Antonio Jiménez “Lili” cuando trataba de clavar el tercer par de banderillas. El toro alargó la gaita y le dio una cornada en el muslo izquierdo, siendo trasladado de inmediato a la enfermería de la Maestranza. Según el parte del doctor Octavio Mulet, Lili fue intervenido de una “herida por asta de toro en cara interna de muslo izquierdo que provoca desgarro de unos 15 cm. de músculo vasto interno diseccionando y lesionando vena safena interna. Se practica ligadura de safena, reparación muscular”. Fue traslado al Hospital Viamed Sta. Ángela de la Cruz. Pronóstico: Grave.

 


 

 

 

Dos recuerdos

Autor: José Antonio Luna, Fecha: 26/03/2016

La escena fue de las que hacen un nudo en la garganta. No era para menos, Rafaelillo se la había jugado en plan canción de José Alfredo Jiménez, o sea, “la vida no vale nada y vámonos muriendo que están enterrando gratis”. Al toro de Adolfo Martín lo toreó con jirones del alma y por ello, había cortado una oreja. La vuelta al ruedo fue un paseo muy sensible, es que ese día en Valencia, se llevó a cabo la manifestación popular a favor de la fiesta de toros. Con ello se zanjó la deuda largamente aplazada que teníamos con los antis, años de aguantar  insultos, de oírlos gritar impunemente llamándonos asesinos, de hacer pintas en los coches de los aficionados. Todo eso más el oportunismo de políticos analfabetas  que en sus promesas de campaña se apuntan a suprimir el toreo.
Después de dar la vuelta al anillo entre ovaciones, homenaje por haberse pasado con todo decoro y arte los pitacos pintándole rayitas en los muslos, el torero murciano se fue a los medios a recoger la ovación. Entonces, el grito de “¡libertad!, ¡libertad!” estalló potente, circular y solidario, era como un martillo rompiendo cadenas de intolerancia. Mientras tanto, Rafaelillo, mostraba el trofeo conseguido por su pundonor al haberse dejado los alamares lustrosos de tanto rozar la piel del toro.
El grito fue un bálsamo y un desfogue. Una exigencia urgente en los tiempos soeces que corren, en los que todo el mundo nos quiere poner su bota en el cuello y resolvemos la vida esquivando las tarascadas que nos tiran los amos de la verdad, los dueños de la justicia, los poseedores del capital, los bribones que nos gobiernan.
Delimitar la línea del “hasta aquí”, demostró al mundo que somos muchos. No sólo los que allí estuvieron, sino los que respaldamos en espíritu, en redes sociales y según nuestros medios. Estos renglones son mi aportación para plantarles cara a los antis y a los políticos oportunistas.
Si supieran los antitaurinos que lo suyo está muy fácil. Snobs del activismo absurdo, se desgastan en vano al gritar consignas en la calle con alborotado entusiasmo de salvadores del universo. Ponerse, además, salsa de tomate en la espalda y tirarse sobre el piso de alguna rotonda, desfilar las mujeres en pantaletas y los pechos al aire, gritando lo de “¡tortura no es arte ni cultura!”, es pantalla para darse tono y sentirse activistas. Hay cuarenta mil cosas que defender antes que a los toros de lidia, por ejemplo, a las mujeres que corren riesgo de ser asesinadas en las calles de un México salvaje, a los niños olvidados, y ya en plan animalista, a los miles de cerdos que los domingos en los pueblos de este país, son degollados sin ninguna terapia. Sin embargo, hacia esa zona no alumbran los reflectores y puede que en vez de toparse con Enrique Ponce perfumadito y guapo, dándoles amablemente sus razones del porqué es importante que la fiesta permanezca viva, se las tengan que ver con un matarife que sin mucho discurso les envaine el cuchillo de desollar gorrinos.
Más allá de mantas de manifestantes y promesas de campaña, en México la cosa es muy sencilla, si realmente quieren acabar con la tauromaquia sólo basta con exigir a las autoridades que los reglamentos taurinos se cumplan en su totalidad. ¿Se imaginan?, entre otras cosas, lidias a cuatreños en puntas, prohibido matarlos en los caballos con el megapuyazo del picador-guerrillero que confunde la vara con un kalashnikov. Las corridas se  acabarían en dos patadas, no se anunciaría coleta alguno, ni habría cuadrillas que quisieran echar un capote, ni empresarios que quisiera dar corridas de verdad.
Es grande la estupidez que provoca la vanidad, por eso, el camino que siguen los antis es el de la publicidad. Algunas ocasiones me las he visto con oponentes en encuentros que no llevaron a ninguna parte. Guardo dos recuerdos en particular, la vez que tocó discutir con una mujer joven y guapa, pero muy tonta, que con sus argumentos hizo añicos Carmen, comunicándonos de manera magistral y con vileza aguda, que a Bizet le gustaba lo corriente y por ello eligió el tema de un amorío entre una prostituta y un torero, dejando patente la gachí que en su vida se había descolgado por la ópera. Y la ocasión que frente al estrado una madre plantó a sus hijos pequeños, un niño y su hermanita. Cada vez que la progenitora les indicaba, ellos levantaban unas cartulinas en las que se leía “Asesino”. Eso no me importó, lo realmente turbador, era que tras bajar las leyendas, aparecían los niños asustados por esta guerra que tan tiernos les dieron a pelear, eran sus caras, mitad miedo y mitad odio, las que me lastimaban. Obedecían sin deberla ni temerla y estaban echándose a la espalda la pesada herencia que les asignaba la imbécil de su madre, una señora que, por cierto, sus ojos eran dos claraboyas al infierno.

 

 


 

 

«Málaga es una de las plazas que más satisfecho me ha dejado»

Perera hizo una de las faenas de la pasada Feria.
Perera hizo una de las faenas de la pasada Feria. / Raúl Doblado
  • Miguel Ángel Perera, torero. El diestro pacense torea mañana en La Malagueta y reconoce estar «en el mismo sitio» que antes de su grave cogida en Salamanca

marta jiménez | málaga

25 marzo 201600:44

El diestro pacense torea mañana en La Malagueta después de cuajar dos grandes faenas el pasado año en la ciudad. El torero nacido en Puebla del Prior reconoce estar «en el mismo sitio» que antes de su grave cogida en Salamanca

¿Cómo se encuentra en los primeros compases de la temporada?

Pues bien. Siempre suena tópico pero uno sabe lo que tiene que hacer en el invierno para llegar bien a las primeras citas. El invierno ha sido intenso y ahora estoy perfectamente. Al 100 por 100.

¿La reaparición tardó más de la cuenta?

Sí, porque en un primer momento la ilusión estaba puesta en Lima el 5 de noviembre. Me preparé a conciencia pero no se puede ir contra la lógica. Así que dejamos pasar esos compromisos y nos centramos en Olivenza, en mi tierra.

El percance de Salamanca le ocurrió estando en un gran momento. ¿Ha vuelto donde lo dejó?

Sí. Afortunadamente pude volver como lo dejé, con la misma convicción. Cuando sales de un percance tan duro le das muchas vueltas a la cabeza y siempre te preguntas si ha sido por un fallo, por exceso de confianza… Pero está claro que afortunadamente estoy en el mismo sitio y de la misma manera en la que lo dejé.

O sea, que viene pisando fuerte.

Como decía antes, el invierno fue intenso. Lo he vivido con la misma intensidad que me planteo los inviernos pero en esta ocasión apoyado por un fisioterapeuta para fortalecer la zona dañada. En mi preparación y recuperación soy bastante disciplinado y lo que quería era llegar a Olivenza sin ninguna excusa y preparado para lo que saliera esa tarde.

Estoy en el mismo sitio y de la misma manera que en la que lo dejé»

Mañana torea en Málaga. ¿Cómo se plantea la corrida?

Igual que todas. Uno se prepara para torear con la mayor de las ilusiones aunque algunos escenarios te provocan unos sentimientos diferentes por los toros, por la fecha… Por ejemplo Málaga es una de las plazas que más satisfecho me ha dejado tanto en la corrida de abril como en la de agosto.

Su último paso por Málaga resultó ser una de las faenas de la Feria…

Por las sensaciones que tuve y lo que se palpaba en el ruedo sabía que era fuerte lo que estaba pasando. Uno a veces no es consciente de lo que se está haciendo y uno mismo no le da la importancia que tiene.

El año pasado le vimos el Sábado Santo y en agosto. ¿Ocurrirá igual en 2016?

No sé cómo están las conversaciones. Ahora lo que nos importa es el sábado y el hecho de poder ser capaz de entregarme y disfrutar y de si tengo la capacidad de hacer algo en el ruedo.

¿Qué se plantea para el resto de la temporada? ¿Algún reto numérico?

No, numérico nada. Lo numérico nunca ha sido mi principal motor. Lo que siempre más me ha preocupado es la salud, después de cada uno tiene su camino. Así que le pido a Dios que me dé salud para poder vivir la libertad y entregarme en el ruedo.

La relación Sevilla–Perera parece que va bien.

Si, muy bien. De hecho toreo el 8 de abril después de dos años de ausencia. Hay que reconocer que la parte de la empresa que se ha quedado al frente se ha preocupado de que haya habido un acercamiento con los toreros. Es justo reconocerlo. Las negociaciones van como iban en años anteriores.

Las figuras se reconcilian con Sevilla, la manifestación de Valencia fue un éxito… ¿Empieza a ser verdad esa unión del sector que tanto se echaba en falta?

Sí. Hemos tenido casi que tocar fondo para hacerlo pero sí. Gracias a la Fundación del Toro de Lidia, nacida como un vehículo de la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL) es una realidad y hay que ilusionarse con ella y soñar. Hace años que me quité de las redes sociales pero siempre hay quien me informa de lo que se dice en ellas y todavía hay gente del toro que cuestiona estas cosas. ¿Cómo se puede ser tan sumamente imbécil? Algunos blogueros, periodistas, aficionados, etc, han cuestionado siempre estas cosas… Nosotros mismos le hemos hecho mucho daño.

 


 

 

Toros

Morante, del cielo al infierno en su regreso a Sevilla

Cambia el triunfo por tres avisos, y Talavante logra un trofeo en la vuelta de las figuras con lleno de «No hay billetes»

Morante de la Puebla, con el cuarto toro – J. M. SERRANO

ANDRÉS AMORÓSSevilla – 27/03/2016 a las 23:12:32h. – Act. a las 13:19:34h.

Pocas veces he visto la Plaza de los toros sevillana con un ambiente de expectación tan extraordinario. Como suele suceder en estos casos, el resultado no está a la altura: los toros de Domingo Hernández, preferidos por las figuras, son muy flojos y deslucidos. Solamente Talavante corta un trofeo. Morante, en el cuarto, que ha herido a Lili, su banderillero, pasa de rozar el triunfo a la amargura de los tres avisos. Manzanares se queda en un discreto término medio.

Centra la expectación Morante, que vuelve a Sevilla, después de dos años de una ausencia cuyas causas no he logrado comprender. ¿Dónde va a torear mejor que aquí? En estas cinco tardes puede consagrarse, por fin, como el sucesor de Curro Romero. Se le recibe con lógica división de opiniones. En el primero, tantea con el capote antes de lograr dos verónicas lentísimas, en medio de otras más forzadas. Brinda al público y alterna muletazos por alto y por bajo, con singular torería; luego, acompaña las flojas embestidas pero no logra imponer su dominio. Todo ha quedado en detalles sueltos, sin redondear faena. Mata con habilidad.

El cuarto mansea y flaquea, antes de varas. Dibuja José Antonio lentas verónicas a un toro claudicante. El toro aprieta a Lili en el primer par y le hiere, en el tercero. Nadie espera mucho con este animal reservón pero el diestro saca decisión y coraje: tirando de él, va logrando muletazos cada vez más armoniosos. Suena raro hablar de un Morante voluntarioso y valiente pero es la verdad: así, acaba logrando naturales suavísimos, derechazos cercanos al círculo completo. Los ayudados por alto, cargando la suerte, levantan un clamor. Pero ha prolongado demasiado la faena, suena el primer aviso antes de entrar a matar, de modo defectuoso, y se eterniza con el descabello: el toro al corral. Al saludar, con la cabeza baja, la división es notoria.

Vuelve a vestir de oro Manzanares, pasado el año de luto por su señor padre. En el segundo, replica por ceñidas chicuelinas a las gaoneras de Talavante. (Aguanta mucho y saluda en banderillas Rafael Rosa). El toro es probón, se viene abajo. José María, tan querido por este público, le da espacio, embarca bien las embestidas, logra un precioso cambio de mano. Entrando de lejos, con decisión, deja una estocada contraria. No había opción para más. En el quinto, se luce Barroso, a caballo. Con facilidad y elegancia, el diestro lo mete en la muleta pero el toro se raja. Lo llama varias veces sin que acuda y el público acaba impacientándose. Vuelve a estar seguro con la espada.

También vuelve a Sevilla y comparece en esta Feria por única vez (¿por qué?) Alejandro Talavante. Parece haber madurado su estilo en México. Devuelto por flojo el tercero, el sobrero, «Fuerte», no lo es pero sí manejable. Comienza con al «cartucho de pescao», dándole espacio, a muleta plegada. El extremeño muletea con facilidad y buen gusto, sobre todo al natural, aprovechando las suaves embestidas. Mata bien, cruzando: una oreja. Está en un buen momento pero la faena ha tenido poca emoción porque ha faltado toro: la cantilena de casi todos los días.

En el último, rebrincadito, casi sin picar, intenta amarrar el triunfo pero el toro, sosísimo, sale con la cara alta y se apaga. El diestro prolonga demasiado un trasteo sólo aseado. Mata a la segunda.

La lección es muy clara: para una buena corrida no basta con tres buenos diestros, hacen falta toros con casta y fuerza; sin eso, todo eso se queda en conatos.

Morante ha pasado del cielo del arte, a los sones maravillosos de «Suspiros de España», al infierno de los tres avisos. Le quedan más tardes, en esta Feria. Le debe al público sevillano una faena completa. Recuerdo yo a Valle-Inclán: «El arte no se acaba nunca porque el arte es la eterna primavera». Esperemos…

Postdata. En esta corrida, la primera a la que no ha podido asistir el compañero Fernando Carrasco, he recordado su pasión por esa trinidad: Sevilla, la Semana Santa y los toros.

Ficha

REAL MAESTRANZA. Domingo de Resurrección, 27 de marzo. Lleno de «no hay billetes». Toros de Domingo Hernández y un sobrero de Garcigrande (3º bis), flojos, mansos y deslucidos.

MORANTE DE LA PUEBLA, de celeste y azabache. Estocada atravesada (silencio). En el cuarto, media atravesada y doce descabellos. Tres avisos (división al saludar).

JOSÉ MARÍA MANZANARES, de rioja y oro. Estocada contraria (silencio). En el quinto, estocada (palmas).

ALEJANDRO TALAVANTE, de azul pavo y oro. Buena estocada (oreja). En el sexto, pinchazo y estocada. Aviso (ovacion).

El banderillero Antonio Jiménez «Lili», cogido por el cuarto, fue intervenido en la enfermería de «cornada en cara interna de muslo izquierdo que provoca desgarro de unos 15 centímetros de músculo vasto interno, diseccionando y lesionando vena safena interna. Trasladado al Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz. El pronóstico es grave».

 


 

 

 

Toros

Morante de la Puebla: «Quiero darle a Sevilla todo lo que no he podido en dos años»

El torero inspecciona el ruedo maestrante antes de su vuelta en el cartel de Resurrección con Manzanares y Talavante

Morante de la Puebla, ayer en la Maestranza – J. M. SERRANO

LORENA MUÑOZSevilla – 27/03/2016 a las 04:47:08h. – Act. a las 04:47:18h.

Es el día más esperado. Morante de la Puebla se reconcilia hoy con Sevilla tras dos años de ausencia y vuelve al cartel soñado del Domingo de Resurrección. La Maestranza estrena su temporada de la vuelta de las figuras con un «No hay billetes»: además del sevillano, actuarán Manzanares –el primero en regresar el pasado año– y Talavante, en su única tarde en el abono.

Un día antes de hacer el paseíllo y de lidiar la corrida de Garcigrande, Morante pisó el dorado albero. Tranquilo e ilusionado habló con ABC de su responsabilidad por la vuelta. «Se siente una emoción interna por lo que va a suceder, preocupación y también inseguridad», señala. Lleva sobre sus hombros el peso del abono con cinco tardes: «Después de dos años sin venir, debía darlo todo y quería volver a darle a Sevilla lo que no he podido estos dos últimos años. Le dije a la empresa que si apostaban por mí, yo apostaría también. He dejado de ir a ferias importantes, como Valencia, Castellón u Olivenza. Que esta sea mi primera corrida de la temporada española le da mayor aliciente».


Morante examinó el sábado la pendiente del ruedo antes de su cita maestrante de este domingo

Han sido dos años largos para la afición, pero también para Morante: «Han sido muy difíciles. He escuchado cosas que me han dolido y que he sufrido en silencio». Y añade: «Los problemas han venido siempre por las formas, no por el fondo. A Canorea no le tengo ningún tipo de rencor; si lo veo, le daré dos abrazos. Sevilla está por encima de todos nosotros. Tenemos es que estar a la altura de lo que esta plaza requiere. Este año ha habido interés para que Sevilla recupere el sitio que merece y solo tengo palabras de agradecimiento, y de olvido para aquello de lo que mejor ni hablar».

La pendiente de Madrid
Allanar el ruedo fue una condición indispensable para volver a la Maestranza. «Por el miedo a que se hagan charcos con el agua y que se suspenda una corrida, le ponen una pendiente tan exagerada que se hace un peralte tremendo. Y a los toreros nos cuesta mucho que la faena lleve una normalidad. Los toros acusan mucho las querencias: cuesta abajo van muy rápido, cuesta arriba se caen. Los empresarios deben perder el miedo a las suspensiones. Este año no voy a Madrid porque no han querido arreglar el ruedo…»

Este domingo la máxima expectación se concentra en Sevilla. Las polémicas acabaron. Terminó la guerra que estalló en el invierno de 2013 por las encendidas declaraciones de un Eduardo Canorea ya jubilado de la empresa Pagés. Atrás ha quedado el extinto G5 (compuesto, además de por los toreros citados, por El Juli y Perera) y el regreso de las figuras se ha gestado de la mano de Ramón Valencia.

El genio de La Puebla del Río retoma la conversación con el cartel de hoy: «Es muy completo. Manzanares es el torero que más triunfos ha tenido en los últimos tiempos y al que más quiere la afición. Va a ser la única comparecencia en Sevilla de Talavante y va a concentrar todo su esfuerzo para esa tarde. Y yo que vuelvo no sé qué decir de mí, pero sí que intentaré estar a la altura de esta plaza y de esta afición».

 


 

 

Concluye la actividad taurina en Jerez

OSCAR FERNÁNDEZ SÁNCHEZ 28 Mar 2016 00:26:37

La primera parte de la temporada taurina 2016 en Zacatecas habrá de concluir el domingo luego de la celebración de ferias y/o fiestas patronales en diversos municipios del estado.

En realidad, es en diciembre del año anterior cuando arranca la actividad taurina con los festejos guadalupanos, luego Jalpa y Tlaltenango.

Sigue el turno de Juchipila, Sombrerete y su fiesta de La Candelaria, el carnaval de Rio Grande y cerramos con la tradicional feria de la primavera en Jerez de S. Salinas.

Ayer Domingo de Resurrección tuvimos la primera de feria en Jerez y para el 3 de abril se anuncia un cartel atractivo con Ignacio Garibay, Fermín Rivera y Sergio Flores con ganado de Gómez Valle.

Novillada zacatecana

Dado que el festejo del pasado sábado fue suspendido, repite el mismo cartel para el próximo sábado 2 de abril. Figuran en el mismo José Andrés Origel, Manolo Gaona, Patricio Ochoa, Iñigo Rodríguez, Mauricio Ruíz y la zacatecana Gloria Emma García, con ganado de El Progreso San Mateo.

Sin Toros en Mayo

En esta columna informamos acerca de la posibilidad de tener una corrida de toros el domingo 1 de mayo en la Monumental con un cartel de postín.

Al final de cuentas el proyecto no se concretó.

Agradecimiento personal

A nombre propio y de mi familia deseo expresar nuestra gratitud para todas las personas que nos acompañaron en ocasión del fallecimiento del esposo de nuestra hija Ana Fabiola, Sr. Armando Legaspi Solis (qepd)

Asimismo les comunico que el Novenario de Misas se inicia hoy lunes 28 a las 6 de la tarde en el Templo de Nuestra Señora de Bernárdez.

cronista43@msn.com

 


 

 

Hace 56 años se doctoró Álvaro Cámara

Por: Redacción
28 de marzo de 2016

El día de ayer domingo se cumplió el aniversario número 56 de la alternativa del matador de toros yucateco Álvaro Cámara Parra.

El diestro Álvaro Cámara, quien nació en Maxcanú, recibió la borla de matador de toros el 27 de marzo de 1960 en la Plaza de Toros Mérida, de manos del poblano Joselito Huerta, ante el testimonio de Antonio del Olivar, con toros de la ganadería de Pepe Ortiz.

El toro de la ceremonia de llamó “Media Luna”, marcado a fuego con el número 34, y con 478 kilos de peso sobre los lomos. “El zurdo Cámara”, nació el 24 de enero de 1932 en Maxcanú, Yucatán, y falleció el 18 de enero de 2001 en la blanca Mérida.

El cartel de la alternativa de Álvaro Cámara
Foto: Archivo
Publicado por PeninsulaTaurina.com en 14:32

 


 

 

 

500 años de Tauromaquia en México (II)

Ganados que se establecieron en la Nueva España


Antonio Navarrete. TAUROMAQUIA MEXICANA. México, Edit. Pulsar, 1996. Ils. Lám. N 3. Atenco.
A partir de 1493, en el segundo viaje al otro lado del océano, comienza a llegar el ganado de casta y las huestes de Hernán Cortés comienzan el desarrollo de diversas variedades de plantas y animales, obra realizada por quienes comenzaban a convertirse más en colonizadores que en conquistadores. Y entre ellos la simiente de lo que luego sería la ganadería de bravo, comenzando por la Nueva España, de donde pasa a diversos predios mexicanos. Esta es la temática que aborda el historiador Coello Ugalde, en la segunda entrega de su ensayo “500 años de Tauromaquia en México”.
Actualizado 28 marzo 2016
José Francisco Coello Ugalde, historiador
¿QUÉ SOBRE EL TORO MEXICANO?
Fue en el segundo viaje del almirante genovés, el de 1493 y en noviembre cuando llegó a la isla de la Dominica “todo género de ganado para casta” como lo apunta Enrico Martínez.[1] Y el término “para casta” fue manejado con el sentido de explicar que aquel género de ganado” serviría simple y llanamente para la reproducción.

Establecidos aquí una serie de elementos básicos sobre el traslado de ganado de Europa a América, pasemos ahora a observar la manera en que se fomenta el desarrollo de diversas variedades de plantas y animales, obra realizada por quienes comenzaban a convertirse más en colonizadores que en conquistadores. Aunque ni una ni otra labor se olvidó. Se pregunta Sonia Corcuera:

¿Por qué no recordar en Cortés al pionero que introdujo desde las Antillas semillas, caña de azúcar, moreras, sarmientos y ganado para iniciar su labor ya no de conquista, sino de colonización?[2]


El conquistador Hernán Cortés. Lámina del Códice Panes-Abellán. Fuente: Biblioteca Nacional de México.

 

Hacia 1512, al fundarse en la isla de Cuba la ciudad de Baracoa, Hernán Cortés sigue, con mayor éxito que en la Española (Santo Domingo), sus pacíficas tareas de escribano y granjero. Emprende paralelamente el cultivo de la vid, cría vacas[3] y toros, ovejas y yeguas; explota minas de oro y se entrega al comercio.[4]

Luego de la conquista (13 de agosto de 1521), ha dicho Fernando Benítez: “Tenochtitlán no murió de muerte natural sino violentamente, por la espada, único final digno de una ciudad guerrera”[5] , por lo que para 1524 se encontraban establecidos algunos factores para llevar a cabo el proceso de la agricultura y el de la crianza de ganados, mayores y menores. Así se cuenta con bestias de carga y de leche (bestias de carga y arrastre: caballo, mula y buey; de carne y de leche: vacas, cerdos, ovejas y cabras. Por otro lado de gallinas y pavos de castilla sin contar otras especies de menor importancia), cosas tan provechosas como necesarias a la vida.

Sin embargo, el 24 de junio de 1526,“que fue de San Juan…, estando corriendo ciertos toros y en regocijo de cañas y otras fiestas…”[6], se corren toros en México por primera vez. Entonces ¿qué se lidió al citar el término “ciertos toros”, si no había por entonces un concepto claro de la ganadería de toros bravos?

¿No serían cíbolos?

Recordemos que Moctezuma contaba con un gran zoológico en Tenochtitlán y en él, además de poseer todo tipo de especies animales y otras razas exóticas, el mismo Cortés se encargó de describir a un cíbolo o bisonte en los términos de que era un “toro mexicano con pelaje de león y joroba parecida a la de los camellos”.

El bisonte en época de la conquista ascendía a unos cincuenta millones de cabezas repartidas entre el sur de Canadá, buena parte de la extensión de Estados Unidos de Norteamérica y el actual estado de Coahuila.

Si bien los españoles debían alimentarse -entre otros- con carnes y sus derivados, solo pudieron en un principio contar con la de puerco traída desde las Antillas. Para 1523 fue prohibida bajo pena de muerte la venta de ganado a la Nueva España, de tal forma que el Rey intervino dos años después intercediendo a favor de ese inminente crecimiento comercial, permitiendo que pronto llegaran de la Habana o de Santo Domingo ganados que dieron pie a un crecimiento y a un auge sin precedentes. Precisamente, este fenómeno encuentra una serie de contrastes en el espacio temporal que el demógrafo Woodrow W. Borah calificó como “el siglo de la depresión”[7] , aunque conviene matizar dicha afirmación, cuando Enrique Florescano y Margarita Menegus afirman que:

Las nuevas investigaciones nos llevan a recordar la tesis de Woodrow Borah, quien calificó al siglo XVII como el de la gran depresión, aun cuando ahora advertimos que ese siglo se acorta considerablemente. Por otra parte, también se acepta hoy que tal depresión económica se resintió con mayor fuerza en la metrópoli, mientras que en la Nueva España se consolidó la economía interna. La hacienda rural surgió entonces y se afirmó en diversas partes del territorio. Lo mismo ocurrió con otros sectores de la economía abocados a satisfacer la demanda de insumos para la minería y el abastecimiento de las ciudades y villas. Esto quiere decir que el desarrollo de la economía interna en el siglo XVII sirvió de antesala al crecimiento del XVIII.[8]
Cuadro que relaciona el comportamiento que se dio con la sobrepoblación de las distintas cabezas de ganado establecidas en Nueva España, entre 1540 y 1630, y dicha sobrepoblación con el decremento de la población de indígenas y blancos que poblaron dichos territorios. Fuente: BORAH, Woodrow W: El siglo de la depresión en la Nueva España. México, ERA, 1982. 100 pp. (Problemas de México)., p. 18.

 

El estudio de Borah publicado por primera vez en México en 1975, ha perdido vigencia, entre otras cosas, por la necesidad de dar una mejor visión de aquella “integración”, como lo apuntan Andrés Lira y Luis Muro, de la siguiente manera:

Hacia 1576 se inició la gran epidemia, que se propagó con fuerza hasta 1579, y quizá hasta 1581. Se dice que produjo una mortandad de más de dos millones de indios. La fuerza de trabajo para minas y empresas de españoles escaseó entonces, y las autoridades se vieron obligadas a tomar medidas para racionar la mano de obra y evitar el abuso brutal de los indígenas sobrevivientes.

Por otra parte, la población mestiza había aumentado a tal grado que iba imponiendo un trato político y social que no se había previsto. Mestizos, mulatos, negros libres y esclavos huidos, al lado de criollos y españoles sin lugar fijo en la sociedad concebida como una organización de pueblos de indios y ciudades y lugares de españoles, alteraron el orden ideado por las autoridades españolas, en cuyo pensamiento sólo cabía una sociedad compuesta por “dos repúblicas, la de indios y la de españoles”.[9]

En cuanto a la tesis de cíbolos o bisontes, ésta adquiere una dimensión especial cuando en 1551 el virrey don Luis de Velasco ordenó se dieran festejos taurinos. Nos cuenta Juan Suárez de Peralta que don Luis de Velasco, el segundo virrey de la Nueva España entre otras cosas se aficionó a la caza de volatería. Pero también, don Luis era “muy lindo hombre de a caballo”, jugaba a las cañas, con que honraba la ciudad, que yo conocí caballeros andar, cuando sabían que el virrey había de jugar las cañas, echando mil terceros para que los metiesen en el regocijo; y el que entraba, le parecía tener un hábito en los pechos según quedaba honrado (…) Hacían de estas fiestas [concretamente en el bosque de Chapultepec] de ochenta de a caballo, ya digo, de lo mejor de la tierra, diez en cada cuadrilla. Jaeces y bozales de plata no hay en el mundo como allí hay otro día.[10]

Estos entretenimientos caballerescos de la primera etapa del toreo en México, representan una viva expresión que pronto se aclimató entre los naturales de estas tierras e incluso, ellos mismos fueron dándole un sentido más americano al quehacer taurino que iba permeando en el gusto que no sólo fue privativo de los señores. También los mestizos, pero sobre todo los indígenas lo hicieron suyo como parte de un proceso de actividades campiranas a las que quedaron inscritos.

El torneo y la fiesta caballeresca primero se los apropiaron conquistadores y después señores de rancio abolengo. Personajes de otra escala social, españoles nacidos en América, mestizos, criollos o indios, estaban limitados a participar en la fiesta taurina novohispana; pero ellos también deseaban intervenir. Esas primeras manifestaciones estuvieron abanderadas por la rebeldía. Dicha experiencia tomará forma durante buena parte del siglo XVI, pero alcanzará su dimensión profesional durante el XVIII.
Juan Suárez de Peralta: Tractado de la Cavallería jineta y de la brida. México, La Afición, 1950. 149 p. Ils.

 

 

Esta obra, desde mi punto de vista, es la primera gran síntesis de experiencias registradas por un personaje nacido en territorio novohispano, quien recoge en el “Tractado” episodios que fueron vertebrando, desde el quehacer urbano, pero también el que se intensificaba en el ámbito rural toda una serie de manifestaciones que consolidaron la tauromaquia mexicana en la segunda mitad del siglo XVI.

El padre Motolinía señala que “ya muchos indios usaran caballos y sugiere al rey que no se les diese licencia para tener animales de silla sino a los principales señores, porque si se hacen los indios a los caballos, muchos se van haciendo jinetes, y querranse igualar por tiempo a los españoles”.

Lo anterior no fue impedimento para que naturales y criollos saciaran su curiosidad. Así enfrentaron la hostilidad básicamente en las ciudades, pero en el campo aprendieron a esquivar por parte del ganado vacuno embestidas de todo tipo, obteniendo con tal experiencia, la posibilidad de una preparación que se depuró al cabo de los años. Esto debe haber ocurrido gracias a que comenzó a darse un inusual crecimiento del ganado vacuno en gran parte de nuestro territorio, el cual necesitaba del control no sólo del propietario, sino de sus empleados, entre los cuales había gente de a pie y de a caballo. Muchos de ellos eran indígenas.

Ejemplo evidente de estas representaciones, son los relieves de la fuente de Acámbaro (Guanajuato), que nos presentan tres pasajes, uno de los cuales muestra el empeño de a pie[11] , común en aquella época, forma típica que consistía en un enfrentamiento donde el caballero se apeaba de su caballo para, en el momento más adecuado, descargar su espada en el cuerpo del toro ayudándose de su capa, misma que arrojaba al toro con objeto de “engañarlo”. Dicha suerte se tornaba distinta a la que frecuentó la plebe que echaba mano de puñales. Sin embargo esto ya es señal de que el toreo de a pie comenzaba a tomar fuerza. Otra escena de la fuente de Acámbaro nos presenta el uso de la “desjarretadera”, instrumento de corte dirigido a los tendones de los toros. En el “desjarrete” se lucían principalmente los toreros cimarrones, que habían aprendido tal ejercicio de los conquistadores españoles. Un relieve más nos representa el momento en que un infortunado diestro está siendo auxiliado por otro quien lleva una capa, dispuesto a hacer el “quite”.


Las dos escenas taurinas en la fuente de Acámbaro, que se remonta a principios del siglo XVII.

En la continuación de la reseña de Suárez de Peralta se encuentra este pasaje:

Toros no se encerraban [en Chapultepec] menos de setenta y ochenta toros, que los traían de los chichimecas, escogidos, bravísimos que lo son a causa de que debe haber toro que tiene veinte años y no ha visto hombre, que son de los cimarrones, pues costaban mucho estos toros y tenían cuidado de los volver a sus querencias, de donde los traían, si no eran muertos aquel día u otros; en el campo no había más, pues la carne a los perros. Hoy día se hace así, creo yo, porque es tanto el ganado que hay, que no se mira en pagarlo; y yo he visto, los días de fiesta, como son domingos y de guardar, tener muchos oficiales, alanos, que los hay en cantidad, por su pasatiempo salir a los ejidos a perrear toros, y no saber cuyos son ni procurarlo, sino el primero que ven a aquél le echan los perros hasta hacerle pedazos, y así le dejan sin pagarle ni aún saber cuyo es, ni se lo piden; y esto es muy ordinario en la ciudad de México y aún en toda la tierra.[12]

Volviendo al buen caballero don Luis de Velasco, él tenía la más principal casa que señor la tuvo, y gastó mucho en honrar la tierra, como apunta Suárez de Peralta. Tenía de costumbre, todos los sábados ir al campo, a Chapultepec, y allí tenía de ordinario media docena de toros bravísimos; hizo donde se corriesen (un toril muy lindo); íbase allí acompañado de todos los principales de la ciudad, que irían con él cien hombres de a caballo, y a todos y a criados daba de comer, y el plato que hacían aquel día, era banquete; y esto hasta que murió.

Al referirse Juan Suárez de Peralta a los “toros de los chichimecas”, nos está dando elementos para comprobar que en aquel tiempo era común traer esos animales desde aquellas regiones que hoy ocupan los estados de Coahuila y hasta el norte de Guanajuato. Dicho ganado no es sino el bisonte ó cíbolo, como se le conoce al mamífero, animal cuadrúpedo, del orden de los rumiantes, llamado en Europa toro de México o mexicano, por parecerse a un toro ordinario, con la diferencia de que sus astas están echadas hacia atrás, y el pelo largo y parecido a la lana de un perro de aguas ordinario: es montaraz, poco domesticable, y andan en manadas en las espesuras de los bosques, especialmente en la provincia de Texas. Por lo tanto, este tipo de ganado específico fue utilizado en alguna otra ocasión, como fue el caso ocurrido en 1734.[13]

En 1526 Hernán Cortés revela un quehacer que lo coloca como uno de los primeros ganaderos de México, actividad que se desarrolló en el valle de Toluca mismo. En una carta del 16 de septiembre de aquel año Hernán se dirigió a su padre Martín Cortés haciendo mención de sus posesiones en Nueva España y muy en especial “Matlazingo, donde tengo mis ganados de vacas, ovejas y cerdos…” [14]

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[1] Enrico Martínez: Repertorio de los tiempos e historia de Nueva España (1606). México, SEP, 1948. (Testimonios mexicanos, 1), cap. XXVI, p. 141.

[2] Sonia Corcuera: Entre gula y templanza. Un aspecto de la historia mexicana. UNAM, Facultad de Filosofía y Letras, 1981. 261 p. Ils. (COLEGIO DE HISTORIA, Colección: Opúsculos/Serie: Investigación), p. 51.

[3] Antiguamente, referirse a las vacas era generalizar -en cierto sentido- al ganado vacuno, ya que sólo se hablaba de la posesión de los vientres. Por añadidura estaban los machos que, como elemento de reproducción no podía faltar en una ganadería.

[4] “El Cronista A”, Hernán Cortés. En: “El Albatros” N° 4, 1971. Revista de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Julio-Agosto, 1971.

[5] Fernando Benítez: La ruta de Cortés. México, Cultura-SEP, 1983. 308 p. Ils. (Lecturas mexicanas, 7), p. 288.

[6] Hernán Cortés: Cartas de Relación. Nota preliminar de Manuel Alcalá. Décimo tercera edición. México, Porrúa, 1983. 331 p. Ils., planos (“Sepan cuántos…”, 7), p. 275.

[7] Woodrow, W. Borah: El siglo de la depresión en la Nueva España. México, ERA, 1982. 100 p. (Problemas de México).
El autor apoya su tesis en las actividades de la economía durante la colonia para conocer los comportamientos demográficos que se dieron en forma agresiva a causa de nuevas enfermedades, la desintegración de la economía nativa y las malas condiciones de vida que siguieron a la conquista. Este fenómeno tuvo su momento más crítico desde 1540 y hasta mediados del siglo XVII, mostrando bajos índices de población, entre los indígenas y los españoles (hacia 1650 se estiman 125,000 blancos en Nueva España y unos 12,000 indígenas). La población indígena alcanzó una etapa de estabilidad, luego de los efectos señalados, a mediados del siglo XVIII “aunque siempre a un ritmo menor que el aumento de las mezclas de sangre y de los no indígenas”.
Es interesante observar una de las gráficas (AHT24RF541, véase anexo número cinco) donde vemos valores de cabezas de ganado mayor y menor muy disparados contra un decremento sustancial de los indígenas y blancos, lo cual originó, por otro lado, un estado de cosas donde dichos ganados mostraron no solo sobrepoblación sino que el hábitat se vulneró y se desquició lo cual no permite un aumento de la producción, pues los costos se abatieron tremendamente.
Esta tesis ha perdido fuerza frente a otros argumentos, como por ejemplo los que plantea la sola trashumancia habida en buena parte del territorio novohispano, o aquel otro que propone Pedro Romero de Solís en su trabajo denominado “Cultura bovina y consumo de carne en los orígenes de la América Latina” (véase bibliografía). Pero también se ha desdibujado por motivo de que el autor nunca consideró que habiendo una crisis demográfica de las dimensiones analizadas en su estudio, estas nunca iban a permitir que la economía creciera. Por supuesto que la economía colonial creció desde finales del siglo XVI, se desarrolló durante todo el siglo XVII y se consolidó, en consecuencia hasta que operaron abiertamente las reformas borbónicas.

[8] Enrique Florescano y Margarita Menegus: “La época de las reformas borbónicas y el crecimiento económico (1750-1808)” (p. 363-430). En HISTORIA general de MÉXICO. Versión 2000. México, El Colegio de México, Centro de Estudios Históricos, 2000. 1104 p. Ils., maps., p. 365-6.

[9] Andrés Lira y Luis Muro: “El siglo de la integración” (p. 307-362). En HISTORIA general de MÉXICO. Versión 2000. México, El Colegio de México, Centro de Estudios Históricos, 2000. 1104 p. Ils., maps., p. 311. Además, véanse las páginas 316 y 317 del mismo texto que abordan el tema de “La población”.

[10] Juan Suárez de Peralta: Tratado del descubrimiento de las Indias (Noticias históricas de Nueva España). Compuesto en 1589 por don (…) vecino y natural de México. Nota preliminar de Federico Gómez de Orozco. México, Secretaría de Educación Pública, 1949. 246 p., facs. (Testimonios mexicanos. Historiadores, 3), p. 100.

[11] Empeño de a pie. Obligación que, según el antiguo arte de rejonear, tenía el caballero rejoneador de echar pie a tierra y estoquear al toro frente a frente, siempre que perdía alguna prenda o que la fiera maltrataba al chulo.

[12] Suárez de Peralta, Op. cit.

[13] Salvador García Bolio: “Plaza de Toros que se formó en la del Volador de esta Nobilísima Ciudad: 1734. [Cuenta de gastos para el repartimiento de los cuartones de la plaza de toros, en celebridad del ascenso al virreynato de esta Nueva España del el Exmo. Sor. Don Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta]”. México, Bibliófilos Taurinos de México, 1986. XX + 67 p. Ils., facs., p. XIV: “Dies y Ocho pesos que tubo de Costo el armar Vn toril, para las Cibolas, que Se trajeron a lidiar…”, “…Síbolos, que se traxeron del R.l Alcazar de Chapultepeque, para lidiarse en la plaza, el último día dela Segunda Semana de la lidia de Toros (justo el jueves 10 de junio).

[14] Isaac Velázquez Morales: “La ganadería del Valle de Toluca en el siglo XVI”. Ponencia presentada a la Academia Nacional de Historia y Geografía el 28 de agosto de 1997.

© José Francisco Coello Ugalde/ 2016

►Los escritos del historiador José Francisco Coello Ugalde pueden consultarse a través de su blogs “Aportaciones histórico taurinas mexicana”, en la dirección:
http://ahtm.wordpress.com/

 

 







 

 

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