Breves Noticias Taurinas

16 Mar

 

 

defensa de

SEGUNDO
Boletín Informativo
Brava Defensa Taurina de B.C.
15 de Marzo 2016.

Este día los representantes de las asociaciones nacionales profesionales taurinas de la República Mexicana viajaron a la ciudad de Mexicali, Baja California (capital del Estado) para entrevistarse con los Diputados representantes de los partidos políticos del Congreso del Estado de B.C.

Con el objetivo de personalmente exponerles las muchas razones y bastos motivos de las ilegalidades, daños y perjuicios que ocasionaría la ley que pretende prohibir las corridas de toros en el Estado de Baja California.

En esta importante reunión hoy en Mexicali estuvieron presentes los siguientes:
MANUEL SESCOSSE Presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL).

Lic. EDUARDO MARTINEZ URQUIDI Directivo de la ANCTL y ganadero de Los Encinos.

Matador FRANCISCO DODDOLI Representante de la Asociación Nacional de Matadores (ANMTNRyS)

LUIS MIGUEL GONZALEZ Representante de la Unión Nacional de Picadores y Banderilleros (UNBP).

Trascendental respaldo y apoyo de los representantes de las Asociaciones Taurinas Nacionales aquí señaladas a la brava defensa de la fiesta brava del Estado de Baja California que los aficionados taurinos cachanillas de la Brava Defensa Taurina de B.C. mucho reconocemos y agradecemos.

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Atte.
Coordinación de la Brava Defensa Taurina de Baja California

Lic. Ricardo Zurita.
Ganadero Jose Luis Cervantes (Hernando Limón)
Arq. Andrés Puentes.
Promotor Taurino Alberto Bustamante (Cetto)
Lic. Oscar Barrios.
Lae. Carmen Posada.
Lic. Renato Gijon.
Rebeca Muñoz (Sindicato de Trabajadores).
Juez de Plaza Fernando Galan.
Carolina Gonzalez.
Patricia Melgar.
Mvz. Sergio Valdez
Lic. Jose Avelar.
Ing. Marco A. Dominguez.
Antonio De Carlo (Representante en DF)

 

 


 

 

Es Miércoles.. Un Capitulo mas de Vida y Lidia del Toro Bravo

I QUIÉN ES EL TORO Y DONDE SE LE ENCUENTRA

La bravura, el alma del toro bravo

la bravuraDe modo que la agresividad del toro es innata, pero su bravura es cultural. ¿Qué diferencia hay entre agresividad y bravura? Históricamente aquella precede a ésta. El libro genético del toro está escrito desde hace tres siglos, primero por encastes, desde hace dos por encastes y linajes, generación tras generación, y desde hace ciento cincuenta años, más o menos, individuo a individuo, analizando sus comportamientos, clasificando la singular bravura de sus reatas, anotando el trazo genético de sementales y vientres, segmentandolos en familias, y todo ello a escala mundial, en torno a unas mil doscientas ganaderías.

El toro anterior a la lidia -el juego que dio origen a la tauromaquia y es el método para analizar la bravura- acometía, lo que no es propiamente embestir, sino acosar y finalmente derrotar. Incluso los grabados de La Lidia, realizados a mitad del siglo XIX, cuando empieza el desarrollo de la bravura, muestran siempre las suertes en su inicio, nunca en su final, o son rematadas por alto, sin que la embestida apenas haya tenido trayecto. Repito, acometer no es embestir. La acometida denota violencia pero no valor. El toro que acomete, se para y derrota, o tobillea o busca fuera de las órdenes del engaño, manifiesta una limitada entrega. Es agresivo, pero no bravo. Es lo que en el ámbito de la bravura se llama, en el mejor de los casos, un toro bravucón, y en el peor, mansurrón. Ambos enuncian la primera condición de la bravura, una entrecortada agresividad, necesaria para comunicar temor al torero y a sus espectadores, aunque insuficiente para provocar la emoción sostenida, a veces asfixiante, siempre temible, en ocasiones embriagadora, de la embestida larga y repetida.

La bravura es al toro lo que el valor al torero. Juan Belmonte decía que para torear bien -o sea con verdad; de ello trataremos más adelante- el torero debe olvidar que tiene cuerpo, un olvido que exige un valor absoluto. Pues bien, el toro bravo también olvida su cuerpo, se transforma en embestida sin la mejor reserva que, primero, se manifiesta como un acto reflejo de ataque sin el mejor instinto de conservación ante la llamada del cite; después, fijo ante el engaño -capote o muleta- que lo provoca, se emplea con tal concentración que el torero y el espectador la perciben como nobleza; y finalmente, persiste mediante un celo definitivo, codicioso por atraparlo hasta al final del lance de capa o el pase de muleta. Dicho comportamiento merece el apelativo de noble con cierto matiz de desdén cuando a la fijeza el toro une una cierta debilidad física, pues entonces decae la emoción del toreo, que siempre debe suceder en una situación límite, de decisivo peligro. Y merece el apelativo de encastado cuando a la fijeza se une la fuerza, una ecuación que se designa como bravura en estado puro, como noble fiereza. El toro que así se conduce es para el torero un arma de doble filo, noble hasta el final y propiciador del triunfo, si se Ie hacen las cosas bien; o peligrosísimo, pues un minimo error técnico del toreo lo avisa de inmediato y consuma la cornada sin apenas anunciarla, debido a la prontitud de su agresividad.

Introduzco estas elementales observaciones sobre la conducta del toro durante su lidia, para evidenciar que la potencia de su misterio es mayor que la provocada por su antigua sacralización, un otorgamiento previo e imaginario por muy explicable que sea. El toro lúdico, por el contrario, no adquiere identidad hasta que se manifiesta en la lidia. Desde que sale al ruedo advierte de su peligro y comienza a suministrar datos sobre su carácter individual, intransferible, distinto al de todos sus congéneres, sólo idéntico en sus coordenadas generales.

Obviamente, el carácter del toro se manifiesta a partir de su confrontación con el hombre, cuando los demás espectadores se identifican con la situación hombre-en-peligro, consustancial al toreo. Adquiere entonces el toro la identidad de una otredad absoluta y la singularidad derivada de su bravura diferencial, individual. Su presencia es intrigante -se desconocen sus móviles- porque encarna un tenso peligro potencial para el hombre, aunque también analizable, pues de sus comportamientos se deducen los riesgos en que el torero incurre. Se teme su agresividad y se admira su entrega sin límites a la lucha, su heroicidad. Pero la aprehensión de sus valores por parte del público coral no disminuye el protagonismo ético, magistral y estético del hombre que lo torea y que representa en la arena a los demás humanos. En definitiva, la tauromaquia no es un combate entre iguales, sino una prueba para el hombre frente al peligro mortal encarnado por el toro, un ambiguo combate contra el destino vestido de toro. Ambiguo porque siendo a muerte, exige del torero que asuma, se haga receptor de toda la violencia del toro en todas las suertes, sobre todo en la suprema, la de matar, cuando el matador incurre en el riesgo definitivo. Sí, la gente va a las plazas a comprobar cómo un hombre supera esa prueba, y no otra cosa es torear. Más adjetivo resulta que lo haga con maestría, con valor, con arte, con gracia…

Por otra parte, esta realidad lúdica, real pero imaginaria, demuestra que el toro, en el marco de la corrida, es un ser tan vivo y corpóreo como imaginado, una identidad zoológica que el ruedo transforrna en una entidad mistérica en acción, casi sacral.

Pero esa aura misteriosa no lo define todo. El toro es en el ruedo lo que hace, cómo se comporta. Y de ahí que los adjetivos con que el aficionado lo califica según su conducta sean para él tan ajustados como extravagantes suenan a oídos del no taurino. Noble, avisado, pronto, bueno, resabiado, probón, reservón, alegre, fiero, descastado, locuno, franco, mirón, son algunos de los muchos apelativos que se destinan a un animal que, tanto manso como bravo, no es por ello ni más bueno ni más malo. Pero resulta dificil convencer al aficionado de que esta personalización del animal no pertenece a la identidad zootécnica del toro sino a la bravura que en él descubre.

Aunque sí sabe que el toro se sitúa, como todos los animales, al margen de la moral y por eso considera al toro que mata a un torero como un homicida inocente, Ie cuesta trabajo despojarlo de un misterio que ve reforzado cuando su presencia y su quehacer son capaces de inducirle -no sólo a él, sino a todos los espectadores al unísono- distintos estados de ánimo. En efecto, el toro los traslada, como si fuera un taumaturgo sugestionador, como por arte de magia, al tedio colectivo, la alegría inmediata, la desazón, el miedo, la burla… y, sobre todo, al placer bravío de verlo entregado a la lucha, fiero y acompasado a las órdenes del torero, en peligrosa armonía de contrarios: cuanto más encelada la lucha, más acoplado el toreo. La mitificación del toro nace de la misma entraña de su bravura, que para el aficionado es el alma del toro bravo. Lo que sea para quien lo desconoce, no Ie ha visto embestir y no entiende su lucha, podrá resultar decisivo para su incierto futuro, pero aquí, en este texto no importa. Interesa más darlo a conocer, la revelación de su acción en el ruedo, y mostrar cómo es su hábitat, cómo ha dispuesto el ganadero una geografía diseñada por y para la bravura.

 


 

 

 

Presentados los carteles de San Isidro 2016

16 de marzo de 2016 – Nota de prensa

Esta mañana se ha presentado en la Sala Bienvenida de la Plaza de Las Ventas la Feria de San Isidro 2016, que se desarrollará, por tercer año, durante 31 días consecutivos, entre el 6 de mayo y el 5 de junio. También se han presentado los carteles de los festejos de la Comunidad de Madrid del 1 y 2 de mayo.

 

 


 

 

Casas con Hermoso en mano a mano

Publicado por Redacción el 15/3/2016

El próximo domingo 27 de marzo, en el marco de la feria Fenahuap 2016, de Ciudad Valles San Luis Potosí, el rejoneador Horacio Casas alternará en un mano a mano con Pablo Hermoso de Mendoza.

Se lidiarán dos toros del hierro de Julio Delgado y dos de Monte Caldera.

El festejo dará inicio a las 18:30 horas.

Cabe señalar que en lo que va de este año 2016, Casas ha tomado parte en seis corridas, donde ha cortado cuatro orejas.

Por otra parte, se dio a conocer está contratado para torear el próximo 3 de abril en San Cristobal de las Casas, Chiapas, en la plaza La Coleta en un festejo de rejones.

 


 

 

¿Apruebas que Facebook silencie las corridas de toros y las cacerías?

15 Ene 2016

¿Apruebas que Facebook silencie las corridas de toros y las cacerías?

Facebook da la opción de reportar las fotos de corridas de toros (Otras Fuentes)

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Especial: Dos escándalos sin precedentes

Por: Francisco Coello Ugalde | Especial
Miércoles, 16 de Marzo del 2016 | México, D.F.

Es inevitable no recordar estas dos fechas, ocurridas un mismo día 16 de marzo, con diferencia de tres años (1887 y 1890), pero con circunstancias similares en su contenido. En ambas, el detonante fue el pésimo ganado que se lidió: Santa Ana la Presa y Santín, respectivamente. De aquella, apenas se sabe que eran de procedencia desconocida, sin referencia que le identificara como dedicada en específico a la “crianza” de toros para la lidia.

De Santín, hay toda una historia, pues por aquel entonces, cobraban fama por ser bravos, de buena presencia y hasta se les llegó a llamar “toros nacionales”, pues no estaban cruzados con ganado español (lo que comenzó a ser un hecho a partir del mismo 1887 en otras ganaderías). Por el contrario, conservaba mucho de la esencia criolla, aspecto que particularizó a los “santineños” hasta 1924, cuando su propietario, D. José Julio Barbabosa decidió adquirir ganado español para una cruza más efectiva.

El 16 de marzo de 1887, se presentaba en la plaza de toros “San Rafael” Luis Mazzantini, acompañado de Diego Prieto “Cuatro Dedos”. Uno a uno, los toros de Santa Ana la Presa mostraron ser un conjunto de mansos ilidiables con lo que los españoles no pudieron hacer gran cosa. Precedido de una fama poco común por entonces, Mazzantini fue blanco de los ataques, sobre todo porque apenas habían pasado algunas semanas en que los festejos taurinos se habían reanudado en la Ciudad de México bajo el influjo de Ponciano Díaz, lo que marcaba un fuerte ambiente de nacionalismo que creció tanto por aquellos días, al punto que se deformó la pasión a extremos de patrioterismo y chauvinismo.

Ese por tanto no era un buen momento, pero el frente español decidió consumar paso a paso la que considero como “reconquista vestida de luces”. Sin embargo, para que esto sucediera, hubo de sortear una serie de circunstancias que, como la ocurrida el 16 de marzo de 1887, representaba un alto riesgo que se consumó en tamaña bronca, la cual terminó con la destrucción parcial de la plaza, así como con el hecho de que el diestro guipuzcoano tuviese que salir escoltado por la policía con rumbo hacia la estación del ferrocarril.

En el camino, los denuestos, gritos, y objetos lanzados se convirtieron en agresión descontrolada, faltando poco para que las cosas llegaran a situación más desagradable. Ya en los andenes, don Luis, junto con los de su cuadrilla –y según lo cuenta curiosa anécdota-, se despojó de una de sus zapatillas, misma que sacudió violentamente al tiempo de sentenciar: “¡De esta tierra de salvajes, ni el polvo…!”

La tarde del 16 de marzo de 1887 Luis Mazzantini tuvo la desgracia de apechugar con ganado muy manso. El público, airado, agredió al torero en su huida de la plaza “SAN RAFAEL” a la estación del ferrocarril. Allí, molesto declaró: ¡¡¡DE MÉXICO, NI EL POLVO…!!! (El Monosabio Nº. 1 del 26 de noviembre de 1887). Archivo General de la Nación, Hemeroteca.

Tal fue la notoriedad de aquellas palabras que la prensa respondió con contundencia: “¿De México, ni el polvo…, pero qué tal las talegas de oro?”

La otra jornada, protagonizada por Juan Ruiz Lagartija sucedió el mismo día del mes, sólo que de 1890. El escenario: plaza de toros El Paseo. La crónica, no sé si de Carolus Carlos M. López; Nemo Carlos Cuesta Baquero; quizá del mismo José Quijano Joseíto… Quien haya sido, fue severa crítica de aquel escándalo. La sola novedad de traerla hasta aquí bien vale un potosí. Fue titulada “Un lío inicuo”:

“Por la centésima, por la milésima vez los constantes y desgraciadísimos aficionados a toros en México, han presenciado el domingo último o sea 16 de marzo de 1890 (necesitamos fijar la fecha porque lo merece por lo aciaga) el lío más infame, la trampa más escandalosa, la burla más sangrienta que han visto ojos humanos, en lo que va del siglo.

“¿En dónde? En la que será para siempre memorable Plaza del Paseo.

“¿Por qué? Lo vamos a decir poniendo los puntos sobre las íes, con la ruda franqueza que acostumbramos y con la claridad que el caso demanda, en busca de dos cosas: o el castigo severo para los culpables, seguido de medidas oportunas para que los sucesos de que se trata no se vuelvan a repetir; o como simple protesta en representación de los aficionados en particular y del público en general.

“Se anunció beneficio de Lagartija, es decir, una función en que apelaba al favor del público para que éste no dejara de concurrir, contribuyendo así a premiar sus afanes, desvelos y su buena voluntad para dar gusto al que le paga. A raíz de una pésima corrida de la que los concurrentes salieron disgustadísimos, porque ni toros ni toreros cumplieron, era de suponerse que se buscaría el modo de borrar tan fatal impresión presentando toros de precio y por ende buenos y esmerando su trabajo los encargados de lidiarlos.

“En efecto, a media semana, ya se veían fijados los respectivos anuncios, ofreciendo seis toros de Santín por valor de mil veinte duros o sean cinco mil cien pesetas españolas, para contar como cuentan en la tierra de Lagartija: veinte mil cuatrocientos reales. Con más, un toro regalado, que por más que tenía un nombre burlesco, venía encomiado por su dueño el Sr. Barbabosa, verdadero Tata Severo con nosotros los que fuimos tan inocentes de creer en sus promesas.

“La verdad es que los tales regalitos nos tienen ya escamados y que casi se puede sentar la regla de que habiendo generosidad de parte de un ganadero o de la empresa, se debe desconfiar del éxito y aun asegurar el camelo. ¡Como si lo hubiéramos visto! No sólo camelo, befa hubo.

“Exceptuando el primer toro que era un animal flacucho, basto y mal forjado, que cumplió, y del segundo que no era más bonito que el anterior y medio cumplió, los restantes o sean cinco, fueron excesivamente malos, lo bastante para quitar en lo sucesivo toda tentación de comprar toros de Santín para las plazas del Distrito, pues eran blandos, burriciegos, reservones y marrajos; se quedaban en banderillas, desafiaban en todas las suertes, bufaban de lo lindo, por lo que se dolían al castigo y acababan aculados y desparramando la vista. En fin, desesperando al público en compañía de los toreros que no ataban ni desataban.

“En cuanto a estos, mucho habría que decir y muy en su lugar si quisiéramos fastidiar al lector; pero no siendo esta nuestra intención, nos conformamos con dar el siguiente resumen, para escarmiento de cándidos y descargo de nuestra indignación.

“Lagartija. De los siete toros que tenía obligación de matar, dos se los quitó de encima cediéndolos a Valladolid y el Pollo de Málaga, cuatro le fueron lanzados y uno mató, con el metisaca más injustificado e impudente de los que han dado los toreros en toda su vida, pues se lo propinó a un toro sencillo y bravo.

“En la lidia dejó hacer horrores y no introdujo el orden que requerían toros tan difíciles. Peones, monosabios, mulilleros y hasta el torilero metían la pata y contribuían a acabar de descomponer el ganado. D. Juan Ruiz se encogía de hombros o se sentaba en el estribo enteramente aturdido. Salió volteado y pisoteado de su primer toro.

“Los banderilleros. Corrieron, corrieron y corrieron… saliendo revolcados Ferrer, Aransaez y Valladolid. El resto de la cuadrilla hizo lo que se le dio la gana y convirtió la corrida en herradero. Había momentos en que se confundían en un solo grupo, que apenas se distinguía por el polvo, lazadores, caballos, toros, espada, picadores, banderilleros y monosabios. Hacía falta la cuchara de la autoridad para que sacara aquella olla podrida y la esparciera por los vientos. Y es que verdaderamente hemos pasado un rato de mortificación la tarde del domingo, porque cerca de nosotros se hallaban unos españoles que repetidas veces gritaban a los toreros: “¡Hagan lo que quieran, que al fin están en América!” Y es la verdad: a México estaba reservado que sería el juguete de los toreros. Pero si esto no se puede remediar preferimos que desaparezcan las corridas de toros.

“Descrito aquello que todo fue menos corrida de toros, nos queda por asentar el siguiente dilema: O los toros del domingo 16 de marzo de 1890, no costaban al beneficiado ciento setenta pesos, como aseguró, o si los pagó a ese precio, el ganadero abusó del beneficiado y del público. En el primer caso, la autoridad debe poner fuertísima multa al torero por sus malos toros y por su mal trabajo, más lo que fuese conveniente por su mala fe; en el segundo caso, se debe recoger el producto de la venta de los toros y entregarse a un establecimiento de beneficencia y no volverse a permitir la lidia de ganado tan caro y tan malo.

“De otra manera, el público no tiene ya garantías y estará siempre a merced del primer hijo de vecino que se proponga medrar a su costa”.

Hasta aquí la crónica que publicó, ya sabemos, El Zurriago Taurino. El Zurriago… o látigo para los malos taurinos pegaba auténticos “chicotazos” que hasta hoy siguen resonando. Gracias a este tipo de documentación, por cierto a la que es bastante difícil de acceder, es posible contemplar cuál era el estado de cosas que prevalecía en un espectáculo en pleno reacomodo, para el que las diversas jornadas violentas y sus respectivos escarmientos sirvieron de mucho, pues con ello se logró encauzar a aquellas puestas en escena que pasaron del caos al orden relativa y metafóricamente hablando.

Tendría que arribar el siglo XX con el cual comenzó una nueva etapa, colmada de mejores posibilidades, misma que haría suya Rodolfo Gaona hasta el punto de llevarla por senderos más propicios, estableciendo los cimientos de la tauromaquia moderna que hasta hoy seguimos apreciando, corregida y aumentada.

 


 

 

Serán tres corridas para la Feria de Puebla

Por: Álvaro Sánchez | Foto: Prensa Tauroarte
Miércoles, 16 de Marzo del 2016 | Puebla, Pue.

La empresa Tauroarte ha presentado este miércoles los tres carteles que conforman la parte taurina de la Feria de Puebla, enmarcadas en el adiós de la plaza “El Relicario” donde por última ocasión tendrán lugar las festividades debido a la construcción del Coliseo de Puebla.

Cabe destacar la despedida de Zotoluco de este escenario, en un mano a mano con Joselito Adame, la presencia de Pablo Hermoso de Mendoza y el regreso de El Zapata a la plaza donde hace algunas semanas sufrió la fuerte cornada de vientre de la que todavía continúa recuperándose.

Los matadores Ricardo Montaño y Mario Zulaica, acompañados de autoridades poblanas, presentaron las combinaciones de las tres corridas que quedaron de la siguiente manera:

Sábado 16 de abril. Seis toros de San Marcos para el rejoneador Emiliano Gamero y los Forcados de Puebla, Uriel Moreno “El Zapata” y Antonio García “El Chihuahua”.

Sábado 30 de abril. Dos toros de Fernando de la Mora y cuatro de Los Ébanos para el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, Federico Pizarro y Arturo Saldívar, así como la actuación de los Recortadores Españoles.

Jueves 5 de mayo. Seis toros de Campo Real para Eulalio López “Zotoluco”, que se despide esta plaza, y Joselito Adame, mano a mano.

Las tres corridas se anuncian a las 20:00 horas.

 


 

 

 

 

Fermín Rivera y Juan Pablo Sánchez sustituyen a Adame y El Payo en Tlaquepaque

16 de marzo de 2016/Suertematador.com

Casa Toreros da a conocer los cambios del cartel de la Gala Taurina 2016 que tendrá lugar en la Plaza de Toros “El Centenario” en Tlaquepaque, Jalisco el día de mañana Jueves 17 de Marzo.

Debido a que Joselito Adame ha sufrido una cornada en el muslo izquierdo este día lunes en Valencia en donde fue operado de inmediato, el torero mexicano tendrá que llevar una férula de yeso de 2 a 3 semanas. En su lugar, aparecerá Juan Pablo Sánchez, quién ha obtenido recientemente contundentes triunfos, incluyendo el coso de la Nuevo Progreso en Guadalajara.

De igual forma se informa que por motivos de una recaída y por recomendación médica, el torero Octavio García “El Payo”, no podrá tampoco cumplir con el compromiso el día de mañana en la Gala Taurina 2016. Su lugar lo tomará el consolidado torero Fermín Rivera.

 

 


 

 

 

VALENCIA Román, muy firme, oreja y vuelta

‘El argumento de cada tarde’

16/03/2016 20:14
Román superó la prueba y puso el argumento

Cortó una oreja y dio una vuelta al ruedo

El Soro volvió muy desconfiado

Hierro de El Capea – España Plaza de toros de Valencia. Sexta de la Feria de Fallas. Un tercio de entrada. Toros de El Capea (3º y 5º), Carmen Lorenzo (1º y 6º) y San Pelayo, bien presentados y mansos de salida, excepto el buen cuarto.                            Hierro de San Pelayo

El Soro, silencio y silencio;
Jesús Duque, ovación y palmas tras aviso;
Román, vuelta al ruedo y oreja tras aviso.

 


 

 

FERIA DE FALLAS
Román pone final feliz a la irresponsable aventura de El Soro

Román realizó lo más destacado de la tarde paseando la única oreja EFE

El joven valenciano arranca una oreja y una vuelta vuelta al ruedo con arrojo y disposición

El maestro de Foyos abrevió impotente en sus dos toros

Verde voluntad de Jesús Duque con una fuerte corrida de Capea de contado y noble fondo.

ZABALA DE LA SERNA
16/03/2016 22:31

Escribía yo hace un año de la irresponsabilidad que suponía anunciar a El Soro con su pierna “biónica” y su alza, sus 37 operaciones y sus cincuenta y pico años. Como España sería un país a la sombra si los tontos volasen, no contentos con presenciar un esperpéntico espectáculo contra la importancia la Fiesta tal día como hoy de 2015, que no contra los méritos de superviviente del Soro, van y lo repiten. A ver si se sucede otras vez el “milagro” o lo revienta uno. Y todo el corifeo de hipócritas y plumillas blanqueados tocando las falsas palmas. Pues en lugar de los arcángeles de Juan Pedro, salió el que puede salir, un tío, un barrabás, una prenda de Carmen Lorenzo. Y el pobre Soro que se veía venir el infierno impotente, sin apenas poder ponerse delante. Ni con tres puyazos. Devoraron al Soro sus propios hijos de la huerta. ¿Y ahora qué pasa con el cabrón de Zabala? Tampoco agarró los palos Vicente Ruiz con el cuarto, un toro con el hierro de San Pelayo -tres de los cuatro hierros de la familia Gutiérrez se anunciaron- que en el capote planeaba con clase superlativa. Pero se paró con todo su imponente volumen a cuestas. Y El Soro decidió dar por concluida la aventura imposible. Un respiro, sinceramente.

Román no había perdonado un quite: por chicuelinas y tafalleras, por tapatías y uno que por el viento y la furia del toro se enredó. El chaval se clavó de rodillas sobre la boca de riego y citó en largo con la muleta: por tres veces se venció por dentro y las tres tragó. Con menos distancia el murube de El Capea respondía mejor; Román toreó bien con la derecha, administró tiempos y demostró su evolución invernal. Duró no mucho pero lo suficiente para que el matador de Valencia apurase en tablas, robase una arrucina sin espacios y rozase la oreja, que quedó -¿por el descabello?- en una justa vuelta al ruedo.

A por todas fue Román a portagayola, que libró cuerpo a tierra y por los pelos. No sería la única larga cambiada. Un tipo con un par este nuevo Román. Cuando el amplio murube salmantino se definió en bruto y distraído, el chico se arrimó a puro huevo. Arrestos, plomo y una aguerrida rectitud con la espada para arrancar la oreja debida.

Jesús Duque sacó pecho también con un ejemplar acarnerado y hondo de San Pelayo, que manseó y embistió con nobleza en un trío de tandas. Duque dibujó un pase de la firma y derechazos con cierta verticalidad. Hasta ahí duró el toro. Abrochó la faena por manoletinas y quiso irse tras la espada, pero el pinchazo en palanca lo frenó en la cara y el volteretón fue una salida propulsada. Dura la caída. Una ovación le recompensó. Y sin embargo nada le consoló con un vivo quinto de encendida casta que exigía mando. Mucho arroz de El Capea para bagaje tan verde y corto; hace Duque muy rara la suerte de matar.
EL CAPEA / EL SORO, JESÚS DUQUE Y ROMÁN
Plaza de toros de Valencia. Miércoles, 16 de marzo de 2016. Sexta de feria. Media entrada larga.

Toros de Carmen Lorenzo (fuerte y complicado el 1º y con bruta movilidad el 6º),

El Capea (noble de escasa duración 3º y encastado el 5º) y San Pelayo (bondadoso de contado fondo el 2º y de superlativa clase un 4º que se vino abajo); serios y fuertes en conjunto.

El Soro, de azul marino y oro. Bajonazo (bronca). En el cuarto, dos pinchazos y estocada corta (división de opiniones).

Jesús Duque, de tabaco y oro. Pinchazo, estocada perpendicular y descabello (saludos). En el quinto, pinchazo y estocada rinconera (silencio).

Román, de grana y oro. Estocada atravesada y dos descabellos (petición y vuelta al ruedo). En el sexto, estocada. Aviso (oreja).

 


 

 

 

VÍDEO Manuel Martínez Erice, sobre San Isidro

Ausencia de Adame: ‘Lo que aceptaron el jueves, lo rechazaron el lunes’

16/03/2016 13:55

Ausencia Joselito Adame from Mundotoro.com on Vimeo.

Vídeo I DANIEL VENTURA

DANIEL VENTURA > Madrid

El empresario Manuel Martínez Erice explica la ausencia de Joselito Adame en San Isidro. El empresario afirma que ‘yo estuve reunido el miércoles pasado con José Cutiño, no exagero nada si digo que cuatro o cinco horas para intentar buscar una solución’. ‘Al día siguiente’, explica el empresario, ‘les enviamos la oferta que ellos querían y recibimos su conformidad, tanto telefónicamente como por correo electrónico’. ‘Cuál es nuestra sorpresa, mayúscula, cuando el lunes por la mañana, el propio José Cutiño nos llamó para decirnos que no venían, causándonos mucho trastorno’.

 


 

 

 

La crónica de Benlloch en Las Provincias

Otro joven que se sube a la ola

Por José Luis Benlloch
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Del Álamo por la puerta grande, Adame por la puerta de la enfermería, Fandiño por esta vez en tierra de nadie, el frío y qué frío, frío negro como los toros negros, por todas partes. Esas fueron las notas referentes de la quinta de feria en la que hubo otras cuestiones a destacar.
Del Álamo por la puerta grande, Adame por la puerta de la enfermería, Fandiño por esta vez en tierra de nadie, el frío y qué frío, frío negro como los toros negros, por todas partes. Esas fueron las notas referentes de la quinta de feria en la que hubo otras cuestiones a destacar, los toros mismamente, cuatro de Zalduendo y dos -que al final fueron tres- de El Ventorrillo, todos de excelente estampa y menos contenido, y hubo un caballo, a los de esta tierra no se les escapó el detalle, que hizo el arrastre del quinto en solitario, un rocín negro, del culpartit, que se llevó los seiscientos kilos de toro con templanza y mucho corazón en tres paradas, la última de ellas en la pujadeta –subidita- del arrastre que arrancó una ovación cerrada que venía a compensarnos a modo de premio extra, del duro frío de la tarde. Nunca entenderé que la autoridad, demasiadas veces se habla de la autoridad en el toreo, haya llegado a prohibir esas exhibiciones que enganchan con la cultura de nuestros huertanos que tan necesitados de alegrías están. El caballo en cuestión atendió a todos los arres, detalle que trasladado al toreo significa que se arrancó cada vez que le pusieron la muleta adelante y a la gente se le alegró la pestaña y le aplaudió con la fuerza de un reencuentro muy añorado.

Ya pueden imaginar pues, que lo de ayer no fue echar la tarde en balde. Para no romper la racha de esta feria, volvió a levantar la voz un torero joven, Juan del Álamo, que no quiere quedarse a pie de esa ola buena y oportuna que trae cada día con más fuerza aires de renovación. Cortó una oreja de cada uno de los toros que despachó y subió la cotización de su cartel. Ayer llegó a la plaza vestido de estreno, evidente premonición de que este año va a tener para el sastre, y tras cierto barullo capotero se fue directamente a los medios a plantarle cara a un cinqueño de Zalduendo, que de primeras le embistió bravucón y poderoso, en realidad con mentira porque en cuanto se sintió podido por el salmantino bajó los humos, mudó la bravura en genio y comenzó a defenderse. Nada que tomase en cuenta Del Álamo, que siguió a la suya y en los terrenos de los adentros lo acabó toreando con trazo largo y abundante pausa, de tal manera que lo que hasta ese momento era reconocimiento a su buen ánimo se convirtió en ovaciones a su buen toreo.

A ese toro, tercero, le arrancó la oreja; y otra le cortó al quinto, ésta por otra faena cargada de fe, en la que fue buscándole las vueltas al toro de Zalduendo, renuente de primeras, al que le encontró el punto. Fue con la derecha, muy taponado, en la corta distancia, dejando que le pasase cerca y cosiendo los pases con alardes y recursos que calaron en el público. A los dos los mató de otros tantos volapiés cargados de entrega y la comunión fue total.

Adame pagó con sangre, maldita sea, y honor, bendito sea, el momento de menos reconocimiento torero, la suerte de descabellar. El manito se enredó con las prisas de acabar y el torazo, con todo el acero enterrado en su enorme mole, hizo por él, le enganchó por la corva y le desmontó la indumentaria y hasta pudo quebrarle la temporada. El toro, cinco años para seis, que no había dado muchas esperanzas en los primeros tercios, escarbó en quites, esperó en banderillas y rompió a embestir bien a la muleta del mejicano, que combinó con buen resultado el toreo por abajo y la espectacularidad que surgía de la comparativa entre su figura menuda y la alzada del toro de Zalduendo.

Fandiño no tuvo su día. Mató tres toros por la cogida de Adame. Arrancó su tarde de rodillas a modo de declaración de intenciones y acabó doblando la rodilla ante los imponderables. Nunca se le vio a gusto ni los vientos le vinieron de cara. En su primero, cuando había encontrado el acople con la zurda volvió a la derecha y ya nada fue lo mismo. A su segundo lo toreó de capa con buen son pero el toro perdió pronto celo y los buenos augurios quedaron en nada y el precioso castaño que debía cerrar plaza se descoordinó y en el sobrero, que tampoco fue bueno, se le vino todo encima, la mala suerte y el hastío del público que ya no podía con el frío.

CRÓNICA PUBLICADA EN EL DIARIO LAS PROVINCIAS EL 16/03/2016

 


 

 

 

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