icono-sumario Humberto Moreira fue detenido y puesto en libertad a los siete días

icono-sumario ¿Por qué salió de la cárcel el exgobernador antitaurino de Coahuila?

icono-sumario El diario El País publica una detallada información sobre el caso

humberto-moreira-coche-reuter-511x280El ex gobernador Humberto Moreira I REUTERSlinea-punteada-firma1

MUNDOTORO > Madridlinea-pie-fotos-noticias
El pasado 15 de enero, Humberto Moreira fue detenido por la Policía Nacional en el Aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid. El expresidente del PRI, exgobernador antitaurino del Estado de Coahuila y hermano de Rubén Moreira (actual gobernador, que trató de prohibir los toros en el mismo Estado) fue apresado por los presuntos delitos de blanqueo de capitales e integración en la banda criminal de los Zetas. Tras su detención, fue conducido a la prisión de Soto del Real. Siete días más tarde, salió de la cárcel después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz acordase su puesta en libertad provisional. ¿Por qué salió de la cárcel Humberto Moreira? ¿Y por qué salió tan rápido?

No era la primera vez que Moreira se veía envuelto en un escándalo. De hecho, el exgobernador residía en Barcelona desde 2013, tras abandonar sus cargos en México perseguido por graves acusaciones sobre un gigantesco desfalco de fondos públicos y endeudamiento ilegal durante su mandato. A pesar de los continuos llamamientos y acciones de la oposición para evitarlo, quien le sucedió en el cargo fue su hermano, Rubén Moreira. Éste puso en marcha una operación de lavado de imagen que pasó, entre otras cosas, por situarse en el espectro del ‘bienestarismo animal’ e impulsar la prohibición de la tauromaquia en Coahuila.

Lo que escondía ese posicionamiento era, en realidad, una venganza política contra todos aquellos que habían apoyado las acusaciones contra su hermano. Entre otros, contra el empresario Armando Guadiana, que además de ser el gestor del coso de Saltillo, se presentó como candidato independiente y disputó el cargo de gobernador como candidato independiente. La prohibición de los toros en el Estado, que era a todas vistas una ‘cacicada‘, no tuvo mucho recorrido: el Juzgado Segundo de Distrito la suspendió cautelarmente en octubre de 2015.

Desde la toma de posesión de Rubén Moreira, las sospechas sobre interferencias gubernativas en la investigación sobre el presunto desfalco y endeudamiento ilegal que se llevó a cabo durante el mandato de su hermano han sido constantes. Pero parece que la situación legal de Humberto Moreira no sólo le preocupa a su hermano. Según una investigación publicada este lunes en el diario El País, firmada por José María Irujo, todos los instrumentos diplomáticos mexicanos se pusieron en marcha en cuanto se tuvo noticia de su detención en España. El Gobierno de Enrique Peña Nieto movilizó los resortes de su embajada en Madrid para conocer, primero, cuáles eran los motivos de la detención de su excolaborador y, después, para hacer todo lo posible por atender a su familia y sacarle de la cárcel.

Los funcionarios de la legación mexicana en Madrid recibieron la orden de volcarse con el caso de Humberto Moreira. Eso pasaba por llamar a la Policía Nacional para intentar descubrir los detalles de la acusación, por solicitar al Ministerio de Exteriores español detalles relevantes de la investigación a través del juez Pedraz, instructor de la causa, por trasladar en vehículos diplomáticos al abogado Ulricht Richter, que defendió a Humberto Moreira e incluso por una visita del cónsul de México al preso, en la propia cárcel de Soto del Real, dos días y medio después de su detención.

La gestión diplomática de mayor nivel se llevó a cabo, según El País, el 21 de enero, un día antes de la puesta en libertad de Humberto Moreira: Arely Gómez González, Procuradora General de la República de México y exsenadora del PRI, llamó por teléfono a Consuelo Madrigal, Fiscal General del Estado, para preguntarle por la situación del detenido y por la posición de los fiscales. El caso se encontraba bajo secreto de sumario, así que la fiscal española, al parecer, no pudo decirle nada salvo que la posición de la fiscalía era ‘que ese señor debía permanecer en la cárcel porque los delitos eran muy graves’.

Al día siguiente, el juez Santiago Pedraz lo dejó en libertad provisional. El 3 de febrero, Humberto Moreira abandonó España junto a su familia y regresó a México, desde donde proclamó su inocencia. El día 9 de ese mismo mes, Pedraz dictó un auto para el archivo provisional de la causa contra el ex presidente del PRI. José Grinda y Juan José Rosa, los fiscales anticorrupción españoles que habían formulado la acusación, no están de acuerdo con la decisión del magistrado. Y la han recurrido.