BREVES NOTICIAS TAURINAS

5 Oct

 

consejo 3

 


 

 

DEFENDIENDO

 

Las tertulias taurinas organizadas por Alejandro Gómez Mont, de la Universidad Panamerica, Campus Ciudad de México, continuarán este jueves 8 de octubre a las 19:45 horas, en el auditorio “Silverio Pérez”, ubicado dentro de la Asociación Nacional de Matadores.

En esta ocasión están invitados los ganaderos y empresarios Pablo Moreno Valenzuela y Julio Uribe Barroso, bajo el título “Defendamos la Fiesta”, donde se espera que ambos puedan dar algunas interesantes claves para un tema de tanta actualidad y que expliquen su labor para llenar las plazas y crear más afición.

En la tertulia de la semana anterior, que tuvo lugar el jueves 24 de septiembre, estuvieron presentes los ganaderos Germán Mercado Lamm, de Montecristo, y Manuel Fernández, de El Rocío, que hablaron sobre el toro de lidia y diversos aspectos sobre su trabajo en el campo y la Fiesta en la actualidad.

Estos eventos, de entrada, gratuita forman parte de un atractivo proyecto denominado “Fiesta Brava 101: atrévete a conocerla”. Las siguientes tertulias, con temas e invitados por programar, están previstas para los días jueves 22 de octubre y jueves 5 de noviembre, aunque también cabe la posibilidad de ampliar el ciclo y dar otra mas el jueves 29 de octubre. En breve se ofrecerán más detalles al respecto.

 


 

 

Juan Padilla gana el certamen en Monterrey
Por: Redacción | Foto: Ricardo Vargas
Viernes, 02 de Octubre del 2015 | México, D.F.

Monterrey, N.L.- Plaza Monumental. Final del certamen “Por un novillero Monumental”. Más de un tercio de entrada (unas 3 mil quinientas personas) en noche calurosa. Novillos de El Vergel, justos en presentación y complicados en su conjunto. Pesos: 435, 441, 422, 420 y 408 kilos.

Diego Emilio: Silencio y ovación.

Sergio Garza: Palmas y oreja.

Juan Padilla: Silencio tras aviso y dos orejas con protestas.

 


 

 

Otros resultados de este sábado
Por: Redacción | Foto: Archivo
Sábado, 03 de Octubre del 2015 | México, D.F.

Gamero y Téllez, a hombros en Ahuacatlán

Ahuacatlán, Nay.- Entrada tres cuartos, en tarde lluviosa. Toros de Puerta Grande, muy bien presentados y buenos en general. El rejoneador Emiliano Gamero: Dos orejas y vuelta. Federico Pizarro: Palmas y ovación. Israel Téllez: Oreja y oreja. Incidencias: Los Forcados de Mazatlán realizaron dos estupendas pegas y fueron muy ovacionados.

Cuéllar lo borda en San Francisco de los Romos

San Francisco de los Romos, Ags- Entrada tres cuartos. Novillos de Felipe Castorena, que se dejaron en términos generales. Rodolfo Mejía “El Tuco”: Ovación. Luis Miguel Cuéllar: Dos orejas. Mauricio Ocampo: Silencio. Alejandro Paredes: Oreja. Abrió plaza el becerrista Carlos Luévano (sobrinos del matador fallecido José María Luévano) y cortó oreja. Incidencias: Se le rindió un merecido homenaje al ganadero Felipe Castorena, por 70 años de trayectoria.

Saldívar y Fernández triunfan en el festival de GDL

Guadalajara, Jal.- “Cortijo Los Fernández”. Festival. Entrada lleno. Novillos de San Isidro y San Pablo, que cumplieron en general. Juan José Padilla: Vuelta. Octavio García “El Payo”: Vuelta. Arturo Saldívar: Oreja. El novillero Alejandro Fernández: Oreja.

 


 

 

Mónica Serrano se reencuentra con el triunfo
Por: Redacción | Foto: Prensa MS
Sábado, 03 de Octubre del 2015 | México, D.F.

Alpuyeca, Mor.- Monumental de Morelos. Media entrada en tarde muy calurosa. Toros de La Guadalupana, desiguales en presentación y juego, de los que destacó el 5o. por su calidad.

Rodrigo Santos y Sebastián Torre (por colleras): Palmas.

Horacio Casas y Mónica Serrano (por colleras): vuelta.

Rodrigo Santos: Palmas.

Horacio Casas: Oreja.

Mónica Serrano: Dos orejas.

Sebastián Torre: Oreja.

Incidencias: Los Forcados Hidalguenses fueron ovacionados tras realizar cinco buenas pegas que estuvieron a cargo de Joss Sndoval, Alonso García, Óscar Amador, Diego Amador y Andrés del Villar. Mónica dio una vuelta al ruedo tras la muerte del 5o. en compañía del ganadero Juan Flores.

 


 

 

Otros resultados de este domingo
Por: Redacción | Foto: Archivo
Domingo, 04 de Octubre del 2015 | México, D.F.

Adame se lleva un trofeo en Texcatepec

Texcatepec, Hgo.- Entrada lleno. Toros de Xalmonto, bien presentados y de juego regular. Juan Antonio Adame: Palmas y oreja. José Mauricio: Ovación en su lote.

Jesús Sotomayor corta dos orejas en Almoloya

Almoloya de Juárez, Méx.- Corrida Mixta. Entrada tres cuartos. Tres ejemplares de San Juan Pan de Arriba y dos de Arroyo Zarco, buenos en general. Jorge de Jesús “El Glison”: Oreja. Miguel Ortas “Miguelete”: Ovación. El novillero Erick Zúñiga: Oreja. El novillero Jesús Sotomayor: Dos orejas. El novillero Ricardo Javier Campos: Silencio tras aviso.

 


 

 

El Mojito indulta un novillo en su encerrona
Por: Redacción | Foto: Archivo
Domingo, 04 de Octubre del 2015 | México, D.F.

San Miguel Contla, Tlax.- Entrada lleno. Cuatro novillos de Doña Altagracia, bien presentados y buenos, entre los que destacó el 3o., que fue indultado.

Alejandro Lima “El Mojito”, como único espada: Vuelra, oreja con protestas, vuelta tras indulto y palmas.

Incidencias: El novillo indultado se llama “Tepetitla”, con 350 kilos.

 


 

 

Romero corta la única oreja en Ixtlahuaca
Por: Redacción | Foto: Chichitz
Domingo, 04 de Octubre del 2015 | México, D.F.

El diestro zacatecano Antonio Romero se convirtió en el único triunfador de la corrida celebrada en la población mexiquense de Ixtlahuaca ya que cosechó una oreja en el mano a mano que sostuvo con el michoacano Jorge Sotelo, que se fue de vacío.

Presentamos el resultado completo:

Ixtlahuaca, Méx.- Plaza “San Francisco de “Asís. Un cuarto de entrada. Cuatro toros de Torrecilla, de poco juego.

Jorge Sotelo: Palmas en su lote.

Antonio Romero: Silencio y oreja.

 


 

 

Angelino sale a hombros en Ixtacamaxtitlán
Por: Redacción | Foto: Ángel Sainos
Domingo, 04 de Octubre del 2015 | México, D.F.

San Francisco Ixtacamatitlán, Pue.- Lleno con entrada gratuita. Seis toros de Cuatro Caminos, bien presentados y buenos en su conjunto.

José Luis Angelino: Palmas y dos orejas.

Angelino de Arriaga: Palmas y oreja.

Sergio Flores: Palmas y oreja.

 


 

 

Rotundo triunfo de El Chihuahua en Ahuacatlán
Por: Bernarda Muñoz | Foto: Prensa AG
Domingo, 04 de Octubre del 2015 | México, D.F.

Ahuacatlán, Nay.- Segunda corrida de feria. Lleno, en tarde lluviosa y con buen ambiente. Seis toros de Chinampas, buenos, entre los que destacó el 3o., premiado con la vuelta al ruedo.

El rejoneador Rodrigo Santos: Palmas y dos orejas.

Alfredo Ríos “El Conde”: Dos orejas y palmas.

Antonio García “El Chihuahua”: Dos orejas y rabo y dos orejas.

Incidencias: El ganadero Rodolfo Camarena dio la vuelta con El Chihuahua a la muerte del 3o. Los tres toreros compartieron la salida a hombros.

 


 

 

Silis corta una oreja de ley en Pachuca
Por: César Montes | Foto: Sergio Hidalgo
Domingo, 04 de Octubre del 2015 | Pachuca, Hgo.

Pachuca, Hgo.- Plaza “Vicente Segura”. Primera corrida de feria. Poco más de un tercio de entrada (unas 4 mil personas) en tarde agradable. Un toro de San Pablo y otro de Espíritu Santo (8o., como regalo) para rejones, y seis de José Julián Llaguno, bien presentados, y que en general se dejaron torear, entre los que destacaron 4o. y 5o. Pesos: 520, 480, 500, 490, 520, 495, 530 y 510 kilos. El rejoneador Andrés Rozo: División y silencio en el de regalo. Rodolfo Rodríguez “El Pana”: Palmas y división tras aviso. Juan José Padilla (gris acero y oro con remates negros): Ovación y división. Juan Luis Silis (lila y oro): Oreja y palmas. Incidencias: Los Forcados Amadores de Hidalgo realizaron una buena pega al primer intento en el 1o. y fueron ovacionados. Tras el paseíllo, la cantaora María Toledo actuó acompañada por un mariachi.

 


 

 

EL JULI INDULTA NOVILLO EN LA PLAZA MEXICO

 

 


 

 

Tauromaquia: Una confirmación y una gesta
Por: Horacio Reiba | Opinión
Lunes, 05 de Octubre del 2015 | Puebla, Pue.

El domingo pasado, con José Tomás en el tendido de Las Ventas, fue la confirmación en Madrid del hidrocálido Fabián Barba. Un toro de los hermanos Fraile Mazas, “Madrilero” (485 kilos), fue el de la ceremonia, con Pérez Mota el padrino y de testigo Miguel Ángel Delgado. Cartel modesto, del que fue el tercer espada el mejor librado (doble saludo desde el tercio), pues cuando el mexicano, a la muerte de su segundo, asomó del burladero para saludar, sonaron algunos pitos. Aunque se le notara la inactividad, Fabián había estado torero y estoqueado a ley a los dos suyos, flojos y deslucidos como el resto del encierro salmantino. Este festejo no formaba parte de la Feria de Otoño, como tampoco la corrida del día 12, para la cual está anunciado el tijuanense Alejandro Amaya, váyase a saber a santo de qué.

Con Fabián Barba son 88 los mexicanos anunciados para confirmar o tomar alternativa en la capital de España, aunque para Adrián Romero la ceremonia no llegó a consumarse, herido al banderillear a “Farolero”, de Alonso Moreno, con el que hubiera tomado el refrendo de manos de Francisco Ruiz Miguel (29-05-73). El primero fue Ponciano Díaz (17-10-1889), con un toro del Duque de Veragua cedido por Salvador Sánchez “Frascuelo” en presencia de Rafael Guerra “Guerrita”. Desde luego, incluyo en la lista a Ernesto Pastor, mexicano nacido en Puerto Rico al que García Malla confirmó con un miura en el desaparecido coso de la Carretera de Aragón (30-05-20). Pastor perdería la vida allí mismo, por cornada de una res de Villagodio (05-06-21).

En hombros hasta la enfermería

Alberto López Simón no es torero que me inspire. Lo poco que de él había visto mostraba un estilo parado, sí, pero demasiado seco, enhilado y rígido, algo rápido y un tanto mecánico. Mucha decisión, temple aleatorio y escaso sentimiento. Aunque su alternativa data de hace tres años, ha sido la mayor revelación de la temporada española, y sus dos puertas grandes en Las Ventas –efectiva solamente la de San Isidro, pues el 2 de mayo estaba en la enfermería– le abrieron paso a un par de carteles de la madrileña feria de otoño, el primero de ellos su mano a mano del viernes 2 con Diego Urdiales. Latía el deseo del torero y su gente –compartido por el público de Madrid– de igualar la legendaria marca de César Rincón de cuatro salidas en hombros consecutivas en 1991. Con un toreo, eso sí, claramente comprometido con el clasicismo, belmontino en los cruces y antoñetista en el dar aire y distancia a los toros. López Simón está muy joven para pedirle tanto. Por ahora, su impronta es un estoicismo ejemplar.

Tarde muy madrileña

Las Ventas es, desde luego, la primera plaza del mundo, la basílica mayor, la que da, quita y vuelve a dar y quitar. Pero a mí, su público me desconcierta. Oscila entre la sabiduría y el capricho; indiferente a lo que no le conmueve, empatiza de pronto porque sí o exhibe una no menos gratuita agresividad. El viernes, por ejemplo, le pitó a Urdiales una salida al tercio tras jugarse la vida con un mal pájaro del Puerto de San Lorenzo: imposible redondear nada con ese “Campanito”, intocable por el izquierdo, que acometía a oleadas, vencido y achuchando; aun así, el riojano trazó un par de tandas derechistas de asolerado corte y mató entregándose, de estoconazo ligeramente contrario. No le hicieron ni caso. Con sus otros dos, antes y después, anduvo de trámite, en correspondencia con un lote insípido y manso.

De entrada, no se entiende bien que hacía El Puerto de San Lorenzo en el cartel estelar de la feria. Los seis dieron un juego bronco e indefinido, excepto por la mansedumbre que los hermanó. Y tenían peligro, el que emana de testas bien armadas y esa fuerza que los puyazos, entre un alud de derrotes, no alcanzan a restar. El cuarto fue devuelto por blandear, y con mayor razón debió serlo el sexto, dañado de una pata casi de salida, y que nada más desplegar la muleta López Simón se quebró la mano derecha en la irregular superficie venteña, dando lugar a las escenas lastimeras que son de imaginar.

Impertérrito

Alberto López Simón, con todas sus deficiencias estilísticas, salió dispuesto a morir en la raya. No lo consiguió, por fortuna, pero su primero, en el parpadeo de un pase de pecho zurdo, le pegó una cornada que hubiera mandado a urgencias a cualquiera. Mas no a un torero en celo, que, con una herida dolorísima en el pubis obligó al doctor García Padrós a hacerle una cura superficial, anestesiarle la zona y permitirle que saliera a lidiar a los dos últimos toros, que, tal como estaba saliendo el encierro, bien poco prometían. Antes, en el que lo hirió, “Cubanoso” de nombre, había reiterado que lo suyo es quedarse quieto a palo seco y obligar a los astados con la muleta baja y el pulso firme.

Le había sacado varias tandas cortas, más meritorias que otra cosa, cuando el morlaco se le metió debajo y lo alzó violentamente por la entrepierna. Doblado por el dolor, el joven nacido en Barajas tardó en reponerse, pero volvió con absoluta convición a la cara del toro, demasiado listo a esas alturas, como se notó al intentar Alberto el toreo zurdo y en las manoletinas finales. El pinchazo previo a la estocada no impidió que la gente, que se había dado cuenta de todo, agitase los pañuelos hasta obligar al juez a concederle la oreja. Lo de menos era la faena; lo esencial, la conmovedora entrega del toreo, que, palidísimo pero muy serio, saludó mostrando el apéndice y enseguida se fue a la enfermería.

Remachar el clavo

El público vio reaparecer al diestro con un discreto vendaje sobre el azul rey de la taleguilla y la movilidad corporal visiblemente disminuida. De hecho, de la lidia, en esos toros quinto y sexto, se encargaría su cuadrilla, con acierto desigual. La que continuó idéntica a sí misma fue la entrega del torero, que logró fijar en su muleta a un burel huidizo y que estiraba el pitón izquierdo como si fuera de goma –”Caratuerta”, negro, 531 kilos–, y acto seguido empezó a correrle despaciosamente la derecha con la muñeca flexible, la mano baja y una economía de movimientos que encandiló al animal y, milagrosamente, lo hizo repetir sobre la tela, suave y mandonamente deslizada por un hombre que apenas podía girar para ligar los pases.

Aquello era torear de verdad a un bovino que a cada remate amagaba con rajarse. Y que de hecho lo hizo, para acabar casi aculado en tablas, hasta donde llegó Alberto para cruzarse y provocarle las últimas embestidas, extraídas a regañadientes a fuerza de permanecer inmóvil soportando probonas miradas. Con la plaza sobrecogida de emoción y el torero jugándose el todo por el todo sin el menor titubeo. Incluso, cruzándose hacia los adentros, intentó el natural, una quimera con aquel marrajo.

Montó entonces la espada –terrenos cambiados, la puerta de toriles a la izquierda del bicho–, incitó a “Caratuerta”… ¡y le metió toda la espada arriba, en la suerte de recibir! Salió el toro muerto de la muleta, se cimbró la plaza y, rengueante, López Simón paseó la oreja que le daba pasaporte a la puerta grande más meritoria del año. De nuevo, lo de menos fue la faena –su estructura, su limpieza, su ligazón, impensables con semejante bicharraco– y lo de más la impasibilidad heroica de un torero que había consumado tal hazaña con una seria cornada en el cuerpo y su capacidad para reponer terreno reducida al mínimo. Y todavía permaneció en el ruedo para esperar al cierraplaza –ese “Bailador”, fatalmente inutilizado–, y descabellarlo certeramente.
Éste lo había brindado al cantautor argentino Andrés Calamaro “en agradecimiento por cuanto quiere y apoya a nuestra Fiesta”, y no pudo evitar el fervor de los que, –todo lo cuidadosamente que podían–, lo auparon sobre sus hombros para trasponer así la puerta grande de Las Ventas. No llegaron hasta la calle porque el diestro les pidió lo dejaran pasar a la enfermería, a la que accedió por su propio pie. Antes, declaró ante un micrófono, atajando el entusiasmo del entrevistador, “Valientes somos todos los toreros y yo no soy ninguna leyenda. Sólo respondo, toreando, a la necesidad interior de entregarme al toro, que es el animal más hermoso y digno de la creación”.

 


 

 

 


 

 

Leer una noticia

Todas las cenizas grises
Por Carlos Ruiz Villasuso

Podemos hacer mil fundaciones, gritar en redes sociales… mientras no tengamos a los paladines sociales capaces de enfrentarse en público y frente a los públicos con el talento de la palabra y la capacidad del conocimiento, sólo seremos gente hablando de lo grandes que fuimos y lo pequeños que vamos a ser.
Más bien nos sucede que pasamos el tiempo hablando de lo grandes que fuimos y de lo pequeños que vamos a ser. Y por esto que más bien nos sucede, no podemos disfrutar del momento. De lo que somos. Vivir con orgullo el día que comienza, cada día que comienza. Hemos elegido el lenguaje de la nostalgia y el de la derrota futura para dialogar con el presente. Mal idioma. Nadie echa cuenta al pasado y todos se apartan de lo que no tiene futuro. Quizá esa sea la gran causa del alejamiento de la Tauromaquia respecto a la sociedad actual.

Hemos decidido vivir dentro de nuestra armadura de caballeros. Armadura que ya es cárcel, que cruje al caminar. Armadura que hace el ruido de los elefantes cuando caminan solos hacia su final, soportando en sus lomos grises las cenizas de toda su especie. Y siento una brutal rebeldía ante esta elección. Creo que el hombre nace para la batalla. Creo que el ser humano encuentra la dignidad peleando, con o sin armadura. A pelo si fuera necesario. Creo que es el momento de quitarse esta piel de lata que nos pesa, salir de ella, libertarnos de lo que ya casi es ataúd y pelear con todo lo que tenemos a nuestro alcance: pasión, razones, sentimientos, talento, valor, capacidad de argumentar, de sufrir…

Si deseamos caballeros con armaduras, elijamos a nuestros paladines para la batalla. No los encuentro en ninguna parte. No hay en el toreo alguien de dentro, alguien del clan, capaz de tener un discurso adecuado para el hoy, para esta batalla del día a día. Frente al político de hoy, al economista de hoy, al ecologista de hoy, frente al joven de hoy, a la universidad de hoy, frente al animalista de siempre. Podemos hacer mil fundaciones, gritar en redes sociales… mientras no tengamos a los paladines sociales capaces de enfrentarse en público y frente a los públicos con el talento de la palabra y la capacidad del conocimiento, sólo seremos gente hablando de lo grandes que fuimos y lo pequeños que vamos a ser.

 


 

 

Ganaderia Los Encinos

 

 


 

 

 

FERIA DE SAN MIGUEL

Nuevo toque de atención de Luis David Adame en el cierre de Guadarrama
El novillero mexicano pasea las dos orejas del sexto ejemplar de una novillada manejable pero sin clase de Joselito
Por Íñigo Crespo
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Ginés Marín, oreja tras demostrar un día más su solvencia en un festejo cuya segunda parte contó con la lluvia como protagonista.

Manejable resultó el primer novillo, al que Ginés Marín toreó con soltura y facilidad. Le faltó un punto de empuje al animal, lo que restó consistencia a una faena fácil y ligada. Saludos.

Joaquín Galdós entendió bien al segundo, un novillo manejable de El Tajo que se entregó poco. El peruano le toreó con templanza y compostura sobre ambas manos. Se fue abajo la espada y el premio quedó reducido a saludos.

Luis David Adame pudo pasear algún trofeo del tercero, otro novillo manejable que no terminó de romper. El mexicano se lució con el capote, banderilleó con brillantez y cuajó una faena de buen trazo que estuvo salpicada de buenos muletazos sobre ambas manos. Se esfumó la recompensa por dos pinchazos previos a una estocada. Saludos.

El cuarto fue un novillo manejable y sin clase pero con movilidad. Ginés Marín hilvanó bajo un intenso aguacero una faena solvente y de gran seguridad rubricada de una buena estocada. Oreja.

El quinto siguió la tónica de toda la novillada y fue un utrero manejable pero sin clase al que toreó Galdós con toda la calidad que le faltó a su oponente. Faena muy torera, ligada, de buena expresión y reposo. Se atascó la espada. Dos pinchazos y estocada caída. Saludos tras aviso.

Luis David Adame anduvo muy torero y con mucha continuidad frente al sexto, otro novillo manejable de Joselito, éste con el hierro de La Reina. Faena intensa y bien escrita que tuvo buenas tandas y bellos remates. Todo muy reunido. Estocada y dos orejas.

Guadarrama (Madrid), 5 de octubre de 2015. Tercera y última de feria. Novillos de El Tajo y uno (6º) de La Reina. Bien presentados y bien hechos. El más fuerte, el 6º. Manejables, nobles, de buenas intenciones pero faltos de clase. Ginés Marín, saludos y oreja; Joaquín Galdós, saludos y saludos tras aviso; y Luis David Adame, saludos y dos orejas. Entrada: Media plaza.

 


 

 

Una obra de José Francisco Coello Ugalde

Bernardo Gaviño y Rueda: El español que en México hizo del toreo una expresión mestiza


Salvo en su localidad natal de Puerto Real, en el mundo taurino en España ha pasado prácticamente desapercibido que en este año se cumple el bicentenario del nacimiento del torero Bernardo Gaviño, una figura sin la que no puede entenderse la consolidación y el desarrollo de la Fiesta de los toros en México. En cambio, en el país hermano, la figura de Gaviño ha sido recordada en toda su dimensión. Y así, este viernes se presenta en un acto que se desarrollará en Monterrey el libro “Bernardo Gaviño y Rueda: Español que en México hizo del toreo una expresión mestiza durante el siglo XIX”, obra del historiador José Francisco Coello Ugalde, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Actualizado

Redacción
En 2012 se conmemora el bicentenario del nacimiento de Bernardo Gaviño Rueda, el 20 de agosto, torero considerado como una figura trascendental introductor del toreo a pie en América durante la primera mitad del siglo XIX. Sobre su personalidad y por la trascendencia del papel que jugo en el siglo XIX en la Tauromaquia e México, Gaviño se revela como un persona de imprescindible referencia. A fundamentar estas realidades se dedica el nuevo libro del historiador José Francisco Coello Ugalde, Director del Centro de Estudios Taurinos de México.

Se trata de un amplia trabajo, muestra de lo que es el rigor histórico, que nace como fruto de las investigaciones de su autor, en las que ha ido documentando paso a paso toda la trayectoria del torero gaditano. Este viernes, día 26, se celebra la presentación oficial del libro, en el recinto de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que ha sido la editora del trabajo.

Bien conocido por nuestros lectores por los ensayos que se han publicado en nuestras páginas, José Francisco Coello Ugalde (San Juan del Río, Querétaro. 27 de julio de 1962) es hoy uno de los principales, si no es el más fundamentales de los investigadores sobre la Fiesta de los toros con los que cuenta México. Aunque procedente inicialmente por estudios universitarios de la Ingeniería, pasó luego por las aulas de la Facultad correspondiente de la Autónoma de México para graduarse en Historia. Desde 1981 hasta la fecha he publicado alrededor de 1.500 colaboraciones, entre artículos, reportajes, crónicas y entrevistas en periódicos y revistas fundamentalmente del medio taurino. Con una muy extensa bibliografía en su haber, se ha convertido hoy en una verdadero referente de la Historiografía taurina.

El protagonista del libro, Bernardo Gaviño, dejó tras de sí una muy dilatada trayectoria profesional, con alrededor de 57 años de vida taurina entre España, Uruguay, Cuba, Perú y México. Como afirma Coello Ugalde, “este importante torero decimonónico no podía ser olvidado de un plumazo, menos cuando el balance de actuaciones alcanza en ese número de años la friolera de 721 tardes donde su nombre figuró en los carteles. Es por eso que el presente esfuerzo busca reafirmarlo, otorgándole y reconociéndole los méritos que acumuló en tiempo de ejercicio tan prolongado, siendo uno de los pocos casos que, por excepcionales en cuanto a longevidad, se registran en los anales del toreo”.

Su trayectoria en los ruedos americanos, desde su llegada en 1829 a Montevideo, y el momento de su percance mortal en Texcoco a principios de 1886, la opinión fundada de Coello Ugalde demuestra que es “una de las más largas carreras en la Tauromaquia universal. El poco tiempo que le debe haber tomado alguna práctica, ya en el matadero, ya en alguna plaza de la región andaluza –que no sabemos con precisión cuanto pudo ser–, debido más bien a su corta edad, también se suma a ese largo recorrido que acumuló infinidad de anécdotas, hazañas, desilusiones, actitudes, gestas…, recuerdos como el que ahora proponemos, el de un perfil biográfico donde pudimos entender no solo al personaje de leyenda. También al hombre de carne, hueso y espíritu. Su actividad encierra importantes, muy importantes situaciones que le dieron a la tauromaquia nacional el valor, la riqueza, elementos con los cuales hoy comprendemos tan importante dimensión”.

Como escribió en otro de sus trabajos el autor, “Bernardo Gaviño no es una casualidad para la historia taurina en el México del XIX. Su presencia perfila el destino de aquel espectáculo matizado por la invención permanente y efímera al mismo tiempo, en la que una corrida era diferente a la otra, presentando diversidad de cuadros que hoy pudieran resultarnos increíbles por su riqueza”

Por una especial deferencia de José Francisco Coello Ugalde reproducimos en estas páginas el texto introductorio con el que presenta su nueva obra, que es el siguiente:

Apuntes para una Introducción

José Francisco Coello Ugalde
Director del Centro de Estudios Taurinos de México,

La presencia de Bernardo Gaviño y Rueda (1812-1886) se abre como un gran abanico de posibilidades que nos permite entender a uno de los personajes más fascinantes que brillaron durante buena parte del siglo XIX en el México taurino, mismo que se vio iluminado por una poderosa influencia técnica y estética planteada sin mayores propósitos que los de aportar conocimientos aprendidos y aprehendidos también en la España que abandona entre 1828 y 1829, momento en que comenzó su largo peregrinar como torero en América. Llega a Montevideo, Uruguay en 1829, lugar en el que sus incursiones taurinas y más aún, los datos, son escasos. Pero el 30 de mayo de 1831 se presenta ante el público de la Habana, lugar en el que, durante tres años toreó alternando con el esforzado espada Rebollo, natural de Huelva, con Bartolo Megigosa, de Cádiz, con José Díaz (a) Mosquita y con el mexicano Manuel Bravo, matadores todos que disfrutaban de merecido prestigio en la capital de la gran Antilla. Bernardo Gaviño es un torero cercano a figuras de la talla de Francisco Arjona Cúchares o de Francisco Montes Paquiro, quienes fueron los dos alumnos más adelantados de la Escuela de Tauromaquia en Sevilla, impulsada por el rey Fernando VII y dirigida por el ilustre Pedro Romero.

Antes de su salida definitiva de España, también se encuentra muy cerca de Juan León “Leoncillo” con quien asimila lecciones básicas del toreo que luego, en América, pero específicamente en México, pondrá en práctica. En búsqueda incesante de información al respecto de su incorporación o no a la mencionada Escuela de Tauromaquia en Sevilla no se ha encontrado información que permita deducir si efectivamente formó parte de dicha institución. Todo esto viene a cuento por la sencilla razón de que a modo particular pudo dejar huellas trascendentes que prendieron en el ánimo americano recién estrenado en independencias, las cuales mostraron el rechazo natural a aquello que resultara de origen español, y que ya veremos no lo fue en su totalidad, dadas las diferentes formas de sistema (más bien de intento) tres veces centenaria como la española en América deja factores de arraigo muy marcados que difícilmente pueden desaparecer de un panorama que ha vivido y compartido durante todo ese tiempo en nuestra nación. Así, el religioso y el taurino sobreviven en algunos nuevos países dada la circunstancia de su independencia.

México vivió bajo el impacto permanente de sinfín de condiciones políticas y sociales, las cuales dejaron continuar con estas dos muy importantes razones de ser, bajo características que eran a su vez, un modelo de lo español, pero bajo circunstancia americana. Esta nueva particularidad dio como resultado un conjunto de personajes que desearon el poder y lo hicieron suyo algunos de ellos, dándole giros de extravagancia; como el caso de “su alteza serenísima”, trato que se le dio a “don” Antonio López de Santa Anna. En medio de ciertas contradicciones y con rechazos emanados en esta nueva forma de vivir independiente, la fiesta de los toros se hizo cada vez más mexicana, pero sin renunciar a un pasado y a una influencia de puro sentido hispano que seguía siendo importante para el devenir de dicho espectáculo que se quedó entre nosotros. Bernardo, quien se presenta en las plazas de México a partir de 1835 (aunque hay datos que señalan el año de 1829 como el de su aparición en nuestro país) es aceptado a tal punto que lo hizo suyo la afición que aprendió a ver toros como se estilaba por entonces en España. Gaviño entendió muy pronto que apropiarse del control, no significaba ser el estereotipo de un español repudiado por la reciente estela de condiciones establecidas por un país que ha expulsado a un grupo importante de hispanos a quienes se les aplicó cargo de culpa sobre todo aquello que significó la presencia de factores de coloniaje.

El toreo durante los primeros 50 años del siglo XIX va a mostrar una sucesión en la que los protagonistas principales, que fueron los toreros de a pie, mismos que desplazaron a los caballeros, serán a partir de esos momentos personajes secundarios; por lo que la fiesta adquirió y asumió valores desordenados sí, pero legítimos. Es más,

En una corrida de toros de la época, pues, tenía indiscutible cabida cualquier manera de enfrentarse el hombre con el bovino, a pie o a caballo, con tal de que significara empeño gracioso o gala de valentía. A nadie se le ocurría, entonces, pretender restar méritos a la labor del diestro si éste no se ceñía muy estrictamente a formas preestablecidas.
Benjamín Flores Hernández.

A su vez, las fiestas en medio de ese desorden, lograban cautivar, trascender y permanecer en el gusto no sólo de un pueblo que se divertía; no sólo de los gobernantes y caudillos que hasta llegó a haber más de uno que se enfrentó a los toros. También el espíritu emancipador empujaba a lograr una autenticidad taurómaca nacional. Y se ha escrito “desorden”, resultado de un feliz comportamiento social, que resquebrajaba el viejo orden. Desorden, que es sinónimo de anarquía fruto de comportamientos muy significativos entre fines del siglo XVIII y buena parte del XIX. Vale la pena detenernos un momento para entender que el hecho de mencionar la expresión de “desorden”, es porque no se da y ni se va a dar bajo calificación peyorativa. Es, más bien una manera de explicar la condición del toreo cuando este asume características más propias, alejándose en consecuencia de los lineamientos españoles, aunque su traza arquitectónica haya quedado plasmada de manera permanente en las distintas etapas del toreo mexicano; que también supo andar sólo. Asi rebasaron la frontera del XIX y continuaron su marcha bajo sintomáticos cambios y variantes que, para la historia taurómaca se enriquece sobremanera, pues participan activamente algunos de los más representativos personajes del momento: Hidalgo, Allende, Morelos o el jefe interino de la provincia de México Luis Quintanar. Años más tarde, las corridas de toros decayeron (un incendio en la plaza San Pablo causó larga espera, desde 1821 y hasta 1833 en que se reinauguró). Prevalecía también aquel ambiente antihispano, que tomó la cruel decisión (cruel y no, ya que no fueron en realidad tantos) de la expulsión de españoles -justo en el régimen de Gómez Pedraza, y que Vicente Guerrero, la decidió y enfrentó-. De ese grupo de numerosos hispanos avecindados en México, había comerciantes, mismos que no se podía ni debía lanzar, pues ellos constituían un soporte, un sustento de la economía cabizbaja de un México en reciente despertar libertario. En medio de ese turbio ambiente, pocas son las referencias que se reúnen para dar una idea del trasfondo taurino en el cambio que operó en plena mexicanidad.

Con la de nuestros antepasados era posible sostener un fiesta-espectáculo que caía en la improvisación más absoluta y válida para aquel momento; alimentada por aquellos residuos de las postrimerías dieciochescas, mezclados con nuevos factores de autonomía e idiosincrasia propias de la independencia durante buena parte del siglo pasado. Y aunque diversos cosos de vida muy corta continuaron funcionando, lentamente su ritmo se consumió hasta serle entregada la batuta del orden a la Real Plaza de toros de San Pablo, y para 1851 a la del Paseo Nuevo. Fueron escenarios de cambio, de nuevas opciones, pero de tan poco peso en su valor no de la búsqueda del lucimiento, que ya estaba implícito, sino en la defensa o sostenimiento de las bases auténticas de la tauromaquia.

Así, con la presencia de toreros en zancos, de representaciones teatrales combinadas con la bravura del astado en el ruedo; de montes parnasos y cucañas; de toros embolados, globos aerostáticos, fuegos artificiales y liebres que corrían en todas direcciones de la plaza, la fiesta se descubría con variaciones del más intenso colorido. Los años pasaban hasta que en 1835 llegó procedente de Cuba, Bernardo Gaviño y Rueda a quien puede considerársele como la directriz que puso un orden y un sentido más racional, aunque no permanente a la tauromaquia mexicana. Y es que don Bernardo acabó mexicanizándose; acabó siendo una pieza del ser mestizo, pero fundamentalmente tutor espiritual del toreo en nuestro país durante el siglo que nos congrega.

La reinterpretación histórico-biográfica que pretendo desarrollar tiene como objetivos los de desentrañar a un personaje del que se han escrito pasajes muy interesantes, pero que no nos dan, todavía, un perfil exacto de su importancia. Bernardo Gaviño no era un torero más en el espacio mexicano Con él va a darse la correspondencia y la comunicación también de dos estilos, el mexicano y el español de torear que, unidos, dieron en consecuencia con el panorama universal que, sin saberlo se estaba trazando. Más tarde, Ponciano Díaz, pero fundamentalmente Rodolfo Gaona remontan este nivel de calidad a su verdadero sentido que nutre -por igual- a España que a México.

Bernardo, seguramente no se imaginó que su influencia marcaría hitos en el avance de una fiesta que, con todo y su bagaje cargado de nacionalismos, a veces eran llevados al extremo del chauvinismo o del jingoísmo por parte del pueblo (el concepto “afición”, con toda su carga de significados, despertará plenamente hasta 1887). Goza el gaditano de haber sido protagonista de epístolas y novelas (como las de Madame Calderón de la Barca o Luis G. Inclán). Su nombre adquiere fama en importante número de versos escritos por la lira popular y en más de alguna cita periodística de su época, lograda por plumas de altos vuelos literarios.

Luego de su infortunada muerte se le recuerda con cariño, devoción y respeto por personajes que, o le vieron torear en sus mejores tiempos (Brantz Mayer), o en su decadencia (José Juan Tablada) o por aquellos a quienes se les contó parte de su vida relatada cual páginas noveladas, pero llevadas al campo de hechos más tangibles (Carlos Cuesta Baquero, Roque Solares Tacubac).

Sobre todo con este último autor vamos a tener encuentros permanentes, puesto que se cuenta con una basta información de primera mano, no por tratarse de aquella escrita en la época de esplendor del gaditano. No. Se trata de recrear los pasajes que describe con amplitud luego de que los escuchó de boca de muchos viejos aficionados, o escritos por plumas de las primeras publicaciones taurinas que circularon en México, desde 1884 (El arte de la lidia, de Julio Bonilla). Gracias a dichos apuntes lograremos el mejor de los perfiles que actualmente deben tenerse ya sobre este personaje, quien decide el devenir de la fiesta en nuestro país. ¿Por qué devenir y no porvenir? Probablemente porque el porvenir propiamente dicho se dio a partir de 1887, año en que un grupo de diestros españoles comandados por Luis Mazzantini, José Machío, Diego Prieto, Ramón López, Saturnino Frutos y otros desplegarán toda la influencia que decidirá un cambio de suma importancia en el gusto de la afición en cuanto tal, apoyada en publicaciones y en direcciones técnicas establecidas por una prensa aleccionada gracias al apoyo de lecturas hechas a diferentes tratados, escritos por autores españoles que reconocían en el toreo un progreso, una evolución plenamente establecidos.

Un devenir como sobrevenir, o suceder porque Gaviño se va a convertir en el encargado de dominar la situación taurina en el transcurso de 50 años, en los cuales impuso su poder, e incluso, hasta su tiranía. Ello, probablemente no permitió grandes avances a una tauromaquia, como la mexicana, misma que en medio de ese devenir, no pudo contemplar abiertamente el porvenir.

Antes, permítaseme explicar que, al echar mano del término “mestizo” es porque lo considero como resultado de la mezcla de culturas distintas, que da origen a una nueva.

El mestizaje como fenómeno histórico se consolida en el siglo antepasado y con la independencia, buscando “ser” “nosotros”. Esta doble afirmación del “ser” como entidad y “nosotros” como el conjunto todo de nuevos ciudadanos, es un permanente desentrañar sobre lo que fue; sobre lo que es, y sobre lo que será la voluntad del mexicano en cuanto tal.

Históricamente es un proceso que, además de complicado por los múltiples factores incluidos para su constitución, transitó en momentos en que la nueva nación se debatía en las luchas por el poder. Sin embargo, el mestizaje se yergue orgulloso, como extensión del criollismo novohispano, pero también como integración concreta, fruto de la unión del padre español y la madre indígena.

Dispongámonos a hacer un recorrido que nos aportará valiosos conocimientos no solo en el terreno taurino Tendremos oportunidad de conocer parte de la vida política y social predominante en los 50 años que influyó quien ahora se convierte en protagonista de un nuevo pasaje de reinterpretaciones históricas.

 


 

 

Ganaderia San Martin de Don Pepe Chafick

 

 


 

 

Tienta en la Ganadería de Bernaldo de Quirós.

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Buen día, es lunes y 11 pm en Los esperamos y

 


 

 

Agradable novillada en San Francisco de los Romo

JAIME SOLO 4 Oct 2015 21:07:09

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Felipe Castorena recibió un reconocimiento por su trayectoria como criador de ganado bravo. (Jaime Solo) Felipe Castorena recibió un reconocimiento por su trayectoria como criador de ganado bravo. (Jaime Solo)

Luis Miguel Cuellar fue el máximo triunfador al cortar dos orejas. (Jaime Solo) Luis Miguel Cuellar fue el máximo triunfador al cortar dos orejas. (Jaime Solo)

Carlos Luévano se lució. (Jaime Solo) Carlos Luévano se lució. (Jaime Solo)

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SAN FRANCISCO DE LOS ROMO.- Aceptable entrada registró el lienzo charro del lugar en tarde calurosa, se lidiaron cuatro novillos de D. Felipe Castorena toreables, destacando el corrido en tercer lugar y un eral de la dehesa de Los lobitos que se prestó para el lucimiento.

Abrió plaza el becerrista Carlos Luévano, vistiendo el traje campero andaluz para lidiar al becerro de nombre “Victorioso” con el que mostró sus adelantos con la capa y la muleta, faena que le festejo el asistente, coronada con la espada para cortar una oreja.

Posteriormente se hizo un homenaje al ganadero Don Felipe Castorena por su gran trayectoria como criador de ganado bravo durante 70 años.

Inició la lidia de los novilleros, Rodolfo Mejía El Tuco (blanco y pasamanería dorada remates negros), se enfrentó a “Cartucho”, al que le instrumento una faena variada que inicio con templadas verónicas y con la muleta se recreó en el toreo de mano baja, lástima que no ofició bien con la toledana. Quedo todo en cerrada ovación.

Luis Miguel Cuellar (azul marino y oro), le tocó en suerte “Viejo Güero”, interesante trasteo realizo a un novillo medido de fuerza, dándole su tiempo, llevó su faena a mas por ambos pitones, rematada de certera estocada. Cortó dos orejas.

Santiago Ocampo (verde bandera y oro), toreo a “Cumpleañero” que fue el mejor astado de la tarde. Bien se vio Ocampo ante un noble burel, que se prestó para el lucimiento, su faena fue de temple y calidad. Mal estuvo con la espada, perdiendo los trofeos logrados.

Cerró el cartel Alejandro Paredes con una faena decorosa, falló con la espada y fue aplaudido.

 


 

 

Fabián Ruiz

OSCAR FERNÁNDEZ SÁNCHEZ

4 Oct 2015 21:07:09

 

Aunque nació en Aguascalientes el 14 de julio de 1949, el matador de toros en retiro Fabían Ruíz Narváez siempre ha expresado que su segunda tierra es Zacatecas, donde a lo largo de muchos años ha hecho amigos por doquier.

En la década de los años 60 del siglo pasado siendo prácticamente un adolescente, Fabián mejor conocido como El Conejo llego a tierra zacatecana con la ilusión de hacerse torero sin olvidar su gusto por el canto máxime que es hermano de José María Napoleón.

En lo personal, inicié una gran relación con Fabián ya que en aquella época escribía de toros y deportes en el diario “El Heraldo de Zacatecas” luego de la invitación que me hiciera años atrás el Prof. J. Guadalupe Esquivel.

Fui testigo de las primeras actuaciones como novillero de Fabián no solo en el viejo y recordado coso San Pedro incluyendo sus actuaciones en la temporada organizada por los RR PP Marín y Escalera.

Recuerdo que los zacatecanos nos emocionamos cuando el popular Conejo se presentó como novillero en la Plaza México un 24 de septiembre de l967 y cada actuación en el coso capitalino era seguido con enorme interés.

La alternativa era inminente dadas las actuaciones triunfales de Fabián y así el 7 de julio de año olímpico (1968) se convertía en matador de toros en la plaza de Tijuana a manos de Jaime Bravo y como testigo Eloyz Cavazos con toros de “Zotoluca”.

Daba inicio una trayectoria como matador de toros que por muchas razones, entre ellas el haber recibido muchas cornadas y el olvido de empresarios, fue en realidad muy corta.

Hace unas semanas que se cumplieron 47 años de haber recibido la alternativa, un torero mexicano que a lo largo de su carrera toreó en cosos de varias partes del mundo taurino logrando triunfos importantes, y como olvidar aquella actuación en la “San Marcos” al lidiar al toro más pesado en la historia del toreo mexicano, etc.

Pues bien, mañana martes a las 8 de la mañana en “El Personaje de Hoy” que comparto con Francisco Esparza en el 91.5 Estereo Plata tendremos la oportunidad de charlar con Fabián Ruíz y surgirán muchos y extraordinarios recuerdos de su vida como torero y como amigo de las y los zacatecanos.

 


 

 

El recuerdo al gran “Torero Charro de la Viga”, el maestro Mariano Ramos a tres años de su muerte.

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El Arte Soy Yo – Manolo Martinez

 

 


 

 

ha retwitteado

Este Viernes 09 de Octubre a las 6:00pm en Plaza Universidad, dará una clase de toreo de salón.

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Nace la Unión Europea de Turismo Taurino (UETT)

La asociación se ha creado para fomentar el turismo taurino en España y Europa

02 de octubre de 2015. 17:30h
La Razón.

El turismo taurino cuenta desde hoy con una asociación, que, bajo el nombre de Unión Europea de Turismo Taurino (UETT), se va a encargar a partir de ahora de promocionar de forma coordinada el mundo del toro, con objeto de poner en valor toda la industria taurina desde sus distintas vertientes, según informa Efe.

La UETT, presidida por el periodista Miguel Ángel Moncholi, nace ahora para satisfacer dicha necesidad, además de ofrecerse para la organización de cursos especializados, congresos, ferias monográficas, foros profesionales y seminarios.

El objetivo fundamental es dar a conocer el alma y la belleza ancestral del toro de lidia, conocer la importancia y dificultades de su cría y mantenimiento, observar su comportamiento en estado prácticamente salvaje, valorar su significado a lo largo de la historia y su influencia en las bellas artes, la gastronomía, la enología, etc.


LUIS DIAZ
Una nueva forma de turismo sostenible, que permite promover la explotación turística de las ganaderías como centro de fomento cultural, fuente de riqueza y de empleo, a través de una oferta orientada a un cliente que demande un conocimiento más exhaustivo sobre el mundo del toro y la tauromaquia.

Porque en España la extensión de las dehesas supera las 500.000 hectáreas. La raza de lidia y las razas autóctonas están distribuidas en más de mil ganaderías, lo que supone más de 250.000 ejemplares que forman parten no sólo de la Fiesta, sino también del aporte al rendimiento ganadero y productivo de España.

 


 

 

 

UTRERA / TOROS

El torero utrerano Curro Durán se enfrenta a un desafío en México

ALBERTO FLORES / UTRERA
Día 05/10/2015 – 11.33h

El diestro ya ha hecho las maletas para cruzar el Atlántico y participar en varios festejos

ARJONA
El novillero utrerano Curro Durán

El 14 de octubre es una fecha marcada con letras de oro en el calendario para el novillero utrerano Curro Durán. Es el día previsto para cruzar el océano Atlántico y desembarcar en México, lugar en el que permanecerá durante los próximos meses, en una gira que puede marcar su futuro en el mundo de los toros. Lo hace siguiendo los pasos de su padre Curro Durán, que triunfó en México hace varias décadas.

El torero utrerano está anunciado el sábado 14 de noviembre en la plaza de toros de Mérida, en el estado de Yucatán, uno de los más importantes cosos mexicanos, donde lidiará novillos de la ganadería de San Salvador en «mano a mano» con el yucateco André Lagravere «El Galo», hermano menor del también matador de toros Michelito Lagravere.

Durán, tras su presentación como novillero en Mérida, población mexicana de 800.000 habitantes y con una plaza de toros con cabida para 8.000 espectadores, seguirá en el país azteca hasta cumplir otros compromisos apalabrados aún no confirmados. Se trata de una gira en la que el utrerano ha volcado muchas de sus ilusiones, por lo que lo dará todo para conseguir triunfos que le sirvan como espaldarazo para seguir creciendo como torero

El diestro utrerano ha dado por finalizada su temporada en España con un total de seis novilladas lidiadas. Toreó su primer festejo en Utrera el pasado 9 de mayo, haciendo su presentación en la Maestranza el 21 de junio con el solo bagaje de dos novilladas en su haber. Ha cortado un total de cinco orejas y dio una vuelta al ruedo en la plaza de toros de Sevilla. El triunfo más importante lo consiguió el pasado 9 de septiembre en el certamen de novilladas de la localidad toledana de Villaseca de la Sagra, cortando la única oreja de aquella tarde a un complicado novillo de la ganadería de Cebada Gago.

Curro Durán viaja con las maletas cargadas de ilusión a un país donde su progenitor, el también torero Curro Durán, triunfó de manera contundente, y de forma especial en la Monumental Plaza México.

 


 

 

TOROS

Feria de Otoño: adolfos duros, toreros machos

ANDRÉS AMORÓS / MADRID
Día 04/10/2015 – 21.09h
Paco Ureña rompe a llorar en mitad de una faena en la que pincha el triunfo al mejor toro

PALOMA AGUILAR
Paco Ureña se abandonó en naturales que entusiasmaron

En lo alto del tendido, mucha gente joven levanta pancartas: «¡Sí, sí, sí, Escuela de Madrid!» Y una que emociona especialmente: «Un deseo: ¡Libertad!» Hasta los diestros aplauden…

En tarde desapacible, casi se llena la Plaza (igual que en todas las corridas de esta Feria). ¿Quién dice que la Fiesta no interesa? Sobre todo, cuando hay toros auténticos. Después de tres encierros flojos, los de Adolfo Martín, serios, complicados, con dificultades, dan mérito a todo lo que hacen tres buenos profesionales. En el último, el único que se presta al lucimiento, sólo la espada priva a Paco Ureña del triunfo.

Rafaelillo cuajó dos tardes extraordinarias en Madrid y Valencia. El primero, que sale distraído, por la derecha busca el cuerpo; todavía le saca algunos naturales emocionantes. Pincha en hueso antes de una gran estocada y pierde el posible trofeo. Al cuarto, lo lidia a la antigua, con decisión y oficio, pero vuelve rápido, le mete el pitón debajo del sobaco y lo persigue: otra pelea arriesgada, con varios sustos. Mata a la segunda, al encuentro, a cambio de otro pitonazo, y vuelve a saludar.

El segundo embiste brusco, muy corto, sin humillar, con claro peligro: una papeleta. Robleño lo lidia con aseo –no cabe mucho más– y mata desprendido, a la segunda. El quinto, muy serio, embiste de salida como un vendaval; con gran oficio, consigue Robleño que no le desborde. Saluda Jesús Romero en banderillas. El toro se apaga, pero Robleño le roba algunos muletazos suaves y logra una buena estocada.

Torea Ureña por primera vez los toros de Adolfo. El tercero, alirado de pitones, embiste con fiereza al capote y el diestro aguanta el envite; recarga en el caballo de Pedro Iturralde, sólo la primera vez; corta en banderillas; humilla pero brinca, al final del muletazo. El diestro saca algún buen derechazo, sufre un par de volteretas; traga, con valor. La faena no es redonda pero sí meritoria. Cobra la estocada a cambio de un pitonazo en el pecho, y saluda, antes de pasar a la enfermería, con una contusión en muñeca y antebrazo. Concluye la Feria con un murciano lidiando a un «Murciano», que huye de lado, flaquea y corta en banderillas pero mejora en la muleta. (Ha brindado a su padre y al de Rafaelillo). Tras una nueva voltereta, logra derechazos de mano baja, naturales de frente y con el compás abierto, muy emocionado. Pierde el trofeo con la espada. Toro encastado y faena emocionante: un buen final para la Feria.

Postdata. En el día de San Francisco de Asís, recuerdo su hermoso «Cántico de las Criaturas», adaptado a lo taurino:

«Alabado seas, mi Señor, por el hermano toro,/ que de casta y bravura es un tesoro./Alabado seas, mi Señor, por los hermanos toreros,/ que crean arte con un animal tan fiero./ Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento,/ que aumenta el riesgo y quita tanto contentamiento./Alabado seas, mi Señor, por los hermanos antitaurinos:/ con tu poder, conviértelos al buen camino./ Alabado seas, mi Señor, por la hermana Carmena,/ que, con sus ocurrencias, produce tanta pena./ Alabado seas, mi Señor, por nuestra Fiesta nacional:/ perdona nuestros pecados y líbranos de todo mal».

Ficha de la corrida
MONUMENTAL DE LAS VENTAS. Domingo, 4 de octubre de 2010. Última corrida de feria. Casi lleno. Toros de Adolfo Martín, serios, en general complicados y con peligro, bueno el 6º.

RAFAELILLO, de negro y oro. Pinchazo en hueso y gran estocada (saludos). En el cuarto, pinchazo y estocada al encuentro (saludos).

FERNANDO ROBLEÑO, de blanco y plata con cabos negros. Pinchazo y estocada desprendida (silencio). En el quinto, buena estocada (palmas).

PACO UREÑA, de rosa y oro. Pinchazo en la suerte de recibir y estocada (saludos). En el sexto, dos pinchazos y estocada. Aviso (vuelta al ruedo).

 


 

 

Lunes de ensalada para ellos que también trabajan duro el el camp o bravo

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Manolo Martínez con Gotita de Miel

 





 

 

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