BREVES NOTICIAS TAURINAS

28 Sep

 

MEXICO LINDO Y TAURINO

 

 

 

 

 

 

 

 

LA FIESTA ESTA VIVA 00LOGO

 

El #‎ToroDeLidia‬ se alimenta de la naturaleza; de esta manera, se previenen catástrofes al mantener los pastizales cortos. ‪#‎ElToroValeYValeMucho‬.

Foto de La Fiesta está Viva.

 

 

El amor es complicado, pero el amor entre toro y torero es verdadero. Enfrentarte a lo que amas con valentía y encarar a tu destino. ‪#‎LaFiestaEstáViva‬

Foto de La Fiesta está Viva.

 

 

Diego Emilio cuaja un gran novillo de Boquilla

Por: Redacción | Foto: Ricky Vargas
Viernes, 25 de Septiembre del 2015 | México, D.F.

Una noche muy emotiva se vivió hoy en la Monumental Monterrey, donde hubo rivalidad y buen toreo a cargo de los tres novilleros del cartel, del que resultó como máximo triunfador el hidrocálido Diego Emilio, que cortó dos orejas a un gran novillo de Boquilla del Carmen.

El resultado del festejo es el siguiente:

Monterrey, N.L.- Plaza Monumental. Quinta novillada del certamen “Por un novillero Monumental”. Unas 2 mil personas en noche que comenzó con temperatura agradable y terminó lluviosa. Novillos de Boquilla del Carmen, bien presentados y de juego desigual, de los que destacó el 4o. por su calidad y fue premiado con vuelta al ruedo. Pesos: 442, 415, 437, 437, 449 y 451 kilos.

Diego Emilio: Vuelta y dos orejas.

Antonio Mendoza: Oreja y silencio.

Leo Valadez: Palmas y oreja.
Incidencias: El novillo premiado se llamó “Prudente”, número 953, cárdeno claro, con 437 kilos.
La empresa anunció el festejo de triunfadores para el próximo viernes 2 de octubre en el que actuarán Diego Emilio, Sergio Garza y Juan Padilla, con novillos de Los García. Los tres espadas cortaron dos orejas a un mismo ejemplar a lo largo del certamen.

 


 

 

Redonda tarde de Gamero en Zacatecas (video)
Por: Juan Antonio de Labra | Foto: Charly Lara
Domingo, 27 de Septiembre del 2015 | México, D.F.

Emiliano Gamero volvió a dar otro fuerte campanazo en una plaza monumental: la de cantera rosa, en Zacatecas, donde hoy cortó tres orejas y salió a hombros tras brindar un espectáculo muy equilibrado entre toreo y efusividad de cara al público que llenó el coso en la llamada “Corrida del Gobernador”.

Y lo hizo a base de recursos, como fue la lidia con el que abrió plaza, un toro de Pozo Hondo nada fácil, que se defendía en los medios y esperaba mucho. Pero el caballista capitalino le pisó el terreno y ya desde los quiebros montando a “Casanova” alborotó el cotarro para tumbarle una valiosa oreja tras matar de un rejón de muerte efectivo.
Con la gente a su favor enfrentó al segundo ejemplar de su lote, un toro armonioso de hechuras y de buen trapío, perteneciente a otra divisa zacatecana: Boquilla del Carmen.
El momento estelar lo consiguió montando a “Pasión”, con el que cuajó dos soberbias piruetas de mucho riesgo, a milímetros de los pitones de un toro emotivo que no dejó de embestir.El dinamismo de Gamero alcanzó su cénit de mitad de la faena hacia adelante, mediante esa conexión tan espectacular que consiguió montando a “Cigala”, con el que también pisó terrenos comprometidos.

Y como otra vez mató con mucha seguridad, a sus manos fueron a parar dos orejas más, que compartió orgullosamente con el ganadero Manuel Sescosse, que literalmente se descolgó del tendido a dar la vuelta al ruedo, un merecido premio no sólo por la lidia de este toro, sino por toda la organización del serial de su tierra.

La emoción del festejo tuvo sus vaivenes, y cabe mencionar la entonada actuación de Alejandro Zendejas, que cayó de pie durante su debut en esta plaza. El queretano montó con soltura y clavó con facilidad durante dos faenas interesantes, a las que si acaso faltó redondear un poco más enfibrado las suertes, pero haciendo el toreo bueno.

Y no podía ser de otra manera con el dechado de calidad y nobleza del tercero, un toro muy bonito de Teófilo Gómez que dio gran juego, mientras que el que cerró la función, de Pozo Hondo, también se movió con transmisión y permitió el lucimiento con varios de sus caballos.

Lo que pudo ser el corte de sendas orejas se echó por tierra a la hora de matar, pues no estuvo todo lo fino que hubiese sido necesario para obtener una significativa salida a hombros al lado de Gamero.

Mónica Serrano reaparecía tras haber cortado dos orejas el año anterior, y con tan mala fortuna que el primer ejemplar de su lote (los dos eran de Fernando de la Mora) no sirvió nada, pues se paró en los medios y parecía que estaba reparado de la vista. Así es imposible torear, y mucho más a caballo que a pie.

Con la presión de la gente encima, y luego de varios meses de inactividad hasta este reciente viernes que toreó en Querétaro, Mónica tuvo que afrontar las protestas de la gente con entereza y trazó de lucir montando a “Gaudí” y “Madroño”, con los que bosquejó detalles de calidad ante la nula colaboración del toro.

Delante del quinto, un toro berrendo en cárdeno más en tipo de la divisa queretana, Mónica trató de sobreponerse a las protestas de un sector del público y consiguió clavar algunas banderillas con entrega, ya que el toro se arrancaba de largo y con fuerza pero desentendiéndose en al final de la suertes, hecho que complicó la ligazón de la faena.

No obstante, la amazona capitalina se esforzó con carácter y por momentos expuso con autenticidad delante de aquellas inciertas embestidas. A los dos toros de su lote los pinchó, por lo que el sobresaliente, Francisco López “Yiyo”, se vio obligado a darles muerte con mayor facilidad al primero que al segundo, por lo que se escuchó un aviso.

La tarde aciaga de Mónica servirá de acicate para continuar adelante con mayor brío, pues no cabe duda que su personalidad genera polémica y eso es muy sano para la Fiesta. Razones y capacidad para destacar la tiene, además de una cuadra excepcional, sólo es cuestión de enfilar el rumbo a fin que e sus cualidades tengan una mayor exposición.

Mención especial merecen los dos grupos de forcados que actuaron el día de hoy, siendo los de Mazatlán los más cuajados al haber realizado tres pegas de gran relevancia, mismas que estuvieron a cargo de Carlos Tirado y Noel Vega, amén de la labor como rabillador que ejecutó con brillantez su cabo, el valiente René Tirado.

Y si a los Forcados Mexicanos (que sustituían a los de Querétaro) no les fue igual de bien, en virtud de la repetida falta de consistencia de las ayudas, vale la pena mencionar los tres formidables intentos de Mauricio Altamirano con el primer toro de Gamero, con el que dio cátedra de hombría y pundonor torero.

Otros forcados como Maximiliano, Noe Lara y Noe Vega, estos dos de los mazatlecos, estuvieron a la altura del compromiso en una plaza donde el entusiasmo y el ambiente fueron uno de los ingredientes primordiales de un festejo que ya tiene un sello propio, mientras que los Recortadores Españoles, que abrieron la función con un buen toro de Pilar Labastida, hicieron sus distintas suertes con éxito y calentaron el ambiente con esta tauromaquia primigenia.

Ficha

Zacatecas, Zac.- Plaza Monumental. Corrida del Gobernador. Lleno, en tarde espléndida. Siete toros de varias ganaderías, en este orden: Pilar Labastida, Pozo Hondo, Fernando de la Mora, Teófilo Gómez, Boquilla del Carmen, Fernando de la Mora y Pozo Hondo, bien presentados y de juego variado, entre los que destacaron 3o. y 4o., éste premiado con arrastre lento. Pesos: 451, 529, 450, 460, 485, 465 y 498 kilos. Emiliano Gamero: Oreja y dos orejas. Mónica Serrano:División y silencio tras aviso. Alejandro Zendejas: Ovación y palmas. Incidencias: Los Recortadores Españoles realizaron sus suertes ante el que abrió plaza y dieron una vuelta al ruedo. Los Forcados Mexicanos (que sustituyeron a los Forcados Queretanos) pegaron a los toros lidiados en 1o., 3o. y 5o., y cuajaron las pegas tras varios intensos y contusiones, destacando Mauricio Altamirano. Los Forcados Mazatlecos hicieron lo propio en los lidiados en 2o., 4o. y 6o., con muy buenas pegas, sobresaliendo Carlos Tirado. El ganadero Manuel Sescosse dio la vuelta con Gamero tras la lidia del 4o.

 


 

 

Otros resultados de este domingo
Por: Redacción | Foto: Prensa ST
Domingo, 27 de Septiembre del 2015 | México, D.F.

Además de las reseñas que ya hemos publicado en espacios independientes, ofrecemos a continuación el concentrado con los resultados de otros dos festejos taurinos que fueron celebrados la tarde de este domingo en nuestra geografía nacional.

Sánchez y Zatarain, dos orejas en Tepetitla

Tepetitla, Tlax.- Plaza Portátil. Corrida mixta. Toros de La Soledad, correctos de presentación y buen juego en general. Miguel Ortas “Miguelete”: Oreja. Gabriel Sánchez “El Gaby”: Vuelta. El novillero Ulises Sánchez: Dos orejas. El rejoneador Leonardo Zataraín: Dos orejas. Incidencias: Los Forcados de la Perla Serrana dieron vuelta al ruedo con el rejoneador tras gran pega.

Sebastián Torre sale a hombros en Villa de Cos

Villa de Cos, Zac.– Corrida de feria. Lleno. Un novillo de Guadiana (para rejones) y cuatro toros de Espíritu Santo, de juego desigual, entre los que destacó el 1o., que recibió arrastre lento El rejoneador Sebastián Torre: Dos orejas. Jorge Sotelo: Oreja y palmas. Antonio Romero: Palmas en su lote.

 


 

 

ENTREVISTA CON ANTONIO DE HARO

 


 

 

Salida al tercio de Fabián Barba en Madrid (Video)

Publicado por Las-ventas.com el 27/9/2015

[las-ventas.com] Miguel Ángel Delgado destaca en una corrida en la que el denominador común de los de Fraile Mazas fue el poco fondo en el último tercio.

Delgado lució un buen concepto y valor durante la lidia de sus dos toros y saludó al arrastre de ambos. La espada, que cayó baja a la hora de matar el primero, pudo quitarle un trofeo.

El mexicano Fabián Barba confirmó con el mejor toro de la tarde con una faena templada, fácil, pero carente de emoción. El cuarto no le permitió mucho lucimiento pero saludó desde el tercio.

Pérez Mota dejó algunas pinceladas frente al soso segundo sin que pudiera completar la faena. El quinto, sobrero aparatoso y aplaudido de salida, no dio opciones.

Cuadrillas:
Aplaudido el picador Francisco Martínez (M.A. Delgado). Saludó Fernando Sánchez (Delgado). Aplaudidos los banderilleros José Manuel Fernández “Alcalareño” (Fabián Barba), Raúl Ruiz (Pérez Mota) y Lipi (Delgado).

 

 


 

 

La actuación de Barba ante la prensa española
Por: Jorge Raúl Nacif | Foto: Archivo
Lunes, 28 de Septiembre del 2015 | México, D.F.

Ofrecemos a continuación un recorrido por algunos de los medios de comunicación en España que publicaron crónica sobre la corrida de ayer en Las Ventas de Madrid, donde Fabián Barba confirmó su alternativa ante un encierro de Hermanos Fraile Mazas, en el ciclo de encastes minoritarios.

El Mundo (Zavala de la Serna):

“Para la confirmación de Fabián Barba, se acercó José Tomás a Las Ventas. El vínculo de Aguascalientes como nexo. Barba suma años de alternativa. Exactamente 12. Paula tardó 14 en confirmar la suya. A la de Fabián le puso nombre el toro `Madrilero´, bajo, recortado, apretado, serio y prácticamente cinqueño, como toda la corrida de Fraile Mazas (Atanasio).

“Pronto apuntó su notable humillación. Y su contado poder. La clase como conclusión, ese tranco de más que la define en la muleta, el viaje que se abre. Tan frágil a la vez. El torero hidrocálido apenas la cató. No duró mucho. Tampoco ayudó cerrar al toro tan rápido. En la tercera tanda, ya estaba Fabián Barba dentro de las rayas; de las dos anteriores en los medios, contaron varios derechazos relajados roto el molde de la corrección.

“A matar se tiró con rectitud de vela. La voltereta fue incruenta; la estocada, cabal. Del cuarto de imponente cabeza se escapó Pirri de milagro al perder pie a la salida del par. El bruto y desentendido toraco le pasó por encima. FB volvió a hacer del volapié su mejor arma y del sabido oficio, su mayor defensa”.

Aplausos (Íñigo Crespo):

“El primero de Fraile Mazas fue bueno, noble y repitió con buen tranco. Muy digno el mexicano Fabián Barba, que confirmó alternativa con una faena que tuvo más cuerpo en la primera mitad, corriendo la mano con gusto y estética por el pitón derecho. En la segunda mitad apostó por cerrar al toro y ayudó menos el animal. Buena estocada de la que salió prendido sin consecuencias. Silencio.

“Manso el cuarto, que se movió sin criterio y buscó tablas. Fabián Barba no acertó a sujetarlo por lo que la faena resultó desordenada aunque no exenta de decisión. Labor sin brillo. Lo mejor, una buena estocada final. Saludos con división de opiniones”.

Hoy (Barquerito):

“Con el primero de los cinco, acucharado de cuerna, bajo de agujas, muy bien rematado confirmó alternativa el mexicano Fabián Barba. `¡Viva Aguascalientes!´, gritó desde un tendido un paisano de agudo acento. Sabe torear, tiene valor, es inteligente.

“No es sencillo saltar de golpe y porrazo del toro mexicano asaltillado al escaparate y el fondo del atanasio puro y duro. Barba anduvo en esta otra baza con llamativa soltura. Llegó a torear despacito al toro de la confirmación, que se abría suavemente. Hasta que se aplomó.

“El cuarto de corrida fue el único que se salió algo suelto de varas pero no sin haber peleado a modo. Fabián lo había recibido con ocho lances bien tirados y, luego, aguando tranquilo un ir y venir del toro en embestidas sin descolgar, de las de solo pasar.

“Toreo despegadito pero limpio, hábil. Lo que dejó mayor marca de esta confirmación de Barba fue su manejo sobresaliente de la espada. Dos estocadas arriba. Soltando el engaño en la segunda, porque no cabría la cara del toro en el engaño”.

ABC (EFE):

“Fabián Barba confirmó la alternativa con un toro escaso de fortaleza, medido también de raza, berreón, pero que respondió en la muleta siempre y cuando el torero acertaba a dejarle puesto el engaño. Ahí precisamente falló el mexicano, con notables intermitencias, falto de mando y confianza para aprovechar las quince o veinte francas embestidas del atanasio.

“El cuarto se movió pero sin llegar descolgar, es decir, con la cara natural, a media altura. La faena de Barba, demasiado plana y mecánica, de nuevo careció de historia”.

 

 


 

 

Silverio va a Madrid…

Publicado por Comunicado el 26/9/2015

Formando parte de los homenajes que con motivo del Centenario del Natalicio del matador Silverio Pérez se están celebrando, toca el turno a la presentación internacional del libro ‘Silverio nos une… ¡Ole!.

La que se celebrara en la Sala Antonio Bienvenida de la Plaza de Toros, Las Ventas en Madrid, España, el 2 de octubre del presente 2015.

Dada la relevancia que significa para la Fiesta Brava en estos momentos ser apoyada culturalmente ‘En todo lo alto’, es que este acto cobra importancia, toda vez que conjuntara a las artes que inspiro el ícono del fervor popular taurino mexicano, el inolvidable.
‘Monarca del Trincherazo’.
Programa
Discurso oficial
Don Manuel Ángel Fernández Mateo
Comunidad de Madrid

Don Agapito Maestre
‘Silverio un ídolo a la mexicana’

Maestro Francisco Álvarez
Exposición de sus obras pictóricas ‘Silverianas’

Magia
Interpretación del pasodoble ‘Silverio’

Bardo de la Taurina
Autor

Don José Luis Diez
Coordinador

Agradecimientos
A la Familia Pérez Domínguez, Don Jorge Anciola Echavarría, Don Francisco Camino Gaona

Quienes con su valiosa actitud han hecho posible que este acto se convierta en realidad.

 

Comunicado Oficial

 


 

 

Tauromaquia: Bravura y mansedumbre
Por: Horacio Reiba | Opinión
Lunes, 28 de Septiembre del 2015 | Puebla, Pue.

La extraña temporada europea 2015 ha dado paso, en su fase terminal, a un impresionante reguero de sangre sobre la arena de los ruedos españoles, independientemente de su tamaño o importancia. Famosos y desconocidos están pagado un tributo descomunal, ilustrado por la tremenda cornada, penetrante de vientre, que Miguel Ángel Perera sufrió en Salamanca (15.09.15), pero también por la muy grave de Rivera Ordóñez en Huesca, en agosto, y las sucesivas heridas o lesiones de El Cordobés, López Simón, Roca Rey, Talavante (en el campo), Manzanares y Ponce durante las últimas semanas, sumadas a las de los novilleros Alvarito (grave), Daniel Ruelas, Ángel Téllez, Pablo Aguado, Alejandro Marcos, Agustín Serrano (grave), Antonio Mendoza y Lagartijo solamente en septiembre, mes en el que también han caído los banderilleros Juan José Lara “Perucha” y Víctor Hugo Saugar “Pirri” y hasta dos varilargueros, el portugués Joao Ferreira Goncalves, fracturado, y Marcial Rodríguez, con un muslo atravesado casi de parte a parte por un cárdeno de Fuente Ymbro el mismo día de la puerta grande de Joselito Adame en la apertura de la feria de Albacete.

Primeras conclusiones

Septiembre es, con agosto, el mes en que se celebran más festejos en cosos españoles y franceses. Y torear conlleva un riesgo permanente, pues los toros salen dispuestos a vender cara su vida, la muerte retratada en los pitones. Agreguemos esta confirmación: la de novillero es, entre las profesiones toreras, la más expuesta de todas, dado que las ansias del novel y su deseo de triunfo a menudo chocan en su natural inexperiencia para defenderse de utreros de todos los calibres, incluidos soslayados torazos. Pero es un hecho que nadie, ni las figuras más curtidas, se encontrará a salvo de contratiempos mientras haya un astado en el redondel, como demuestra la cuota de dolor que en apenas mes y medio han tenido que pagar principiantes, subalternos y consagrados.

El contraste

Venturosamente, en nuestro país son prácticamente nulos los percances. No solía ser así, las temporadas norteñas del verano se caracterizaban por el copioso tributo de sangre que anualmente demandaban, y en la capital y los cosos señeros del país, no había campaña de otoño-invierno sin que, heridos de diversa importancia, varios toreros visitaran las enfermerías, como tácita y bien aceptada confirmación de que el toreo es una actividad de alto riesgo, así se trate de festejos menores o corridas de postín. Sin embargo, a contrapelo con añejas estadísticas, en los últimos años apenas hubo que lamentar la grave lesión facial que un josejulián le produjo en Pachuca a Juan Luis Silis hace dos años, y, en la feria zacatecana de 2014, el muy serio percance del banderillero Héctor Rojas, actuando a las órdenes de Joselito Adame.

El llamativo saldo cuasiblanco que de unos años a la fecha prevalece en este país lo atribuirán algunos a la escasez de festejos, reflejo de una prolongada crisis económica, sin faltar los que se atrevan a invocar la presunta suficiencia técnica que pone a los actuales matadores y novilleros mexicanos, así como a sus auxiliares, normalmente a salvo de contratiempos, lo que, según esta versión, no ocurriría antes por las causas opuestas: falta de oficio en los toreros de generaciones anteriores, incluidos mexicanos, europeos y sudamericanos, presas más probables, por tanto, de la casta y los pitones de las reses. Evidentemente, esta disparatada versión carece de sustento, pues de aceptarla estaríamos reconociendo la superioridad técnica en nuestros actuales toreros sobre sus pares hispanos, tan reiteradamente heridos y zarandeados a últimas fechas en cosos peninsulares de todos los tamaños y categorías. Dado lo insostenible de tal premisa, habrá que buscar las causas de la disparidad por otro lado.

El post toro de lidia mexicano… y los afeitadores

Queda, pues, la pérdida de bravura, pujanza e integridad del toro y el novillo que usualmente se corren en nuestras plazas como la otra posible explicación. Y a la vista de los datos antes expuestos, la lamentable conclusión sería que mientras en España y Francia cualquier res brava posee la fuerza, la casta y las afiladas armas que hacen falta para mantener viva la emoción del toreo y las posibilidades de herir, entre nosotros ese riesgo, sin haber desaparecido por completo, ha quedado reducido a una mínima expresión. Detrás está el proceso degenerativo al que nos hemos referido otras veces al aludir a un post toro de lidia mexicano, fabricado por la selección ganadera a la medida y sobre pedido de los mandones—hoy manda cualquiera, incluidos empresarios veleidosos y figuritas de mazapán y porcelana–; agréguese la dejadez cómplice de autoridades, para las cuales el reglamento es letra muerta, no la indispensable garantía de un equilibrio de fuerzas entre toro y torero sin el cual la tauromaquia carece de sentido. Y tendremos, al menos en hipótesis, una explicación más que plausible acerca de porqué allá los toros calan cuerpos con tanta facilidad, dando mucho quehacer a los médicos, y aquí apenas medio topan y hociquean a los toreros cuando llegan a levantarles los pies del suelo, mientras los galenos gozan de vacaciones pagadas en los callejones de nuestras plazas.

Indiferencia

En lo que sí caminan codo con codo las tauromaquias a los dos lados del Atlántico es en su pérdida de jalón popular. En España, 2015 ha sido año de extensos y preocupantes claros en los tendidos, incluso en las ferias de mayor prosapia, mientras los taurofóbicos atizan el debate prohibicionista, a ciencia y paciencia de los actores y factores de la fiesta (con las solitarias excepciones de Castella y Morante, hasta ahora los únicos espadas dispuestos a plantar cara al creciente montaje antitaurino, que incluye, en primerísimo lugar, a los más notorios medios de comunicación). Solamente Francia, en cuyas zonas sureñas la fiesta ha prendido con verdadero furor, la gente llena las plazas, el toro es tan respetado y respetable como en España y el gobierno ha decidido proteger la tauromaquia como patrimonio cultural propio. Reflejo de lo cual es la importancia de sus ferias y la calidad de su actual generación de matadores y novilleros.

De cara a la taquilla, peor pintan las cosas en nuestro país. Cierto es que las plazas chicas siguen gozando del favor de públicos feriantes, pero basta echar una ojeada a los desolados tendidos de la México en temporada chica para tener una idea de las dimensiones del problema. De hecho, ningún coso con cupo superior a los 7-8 mil espectadores alcanza a llenarse hoy día, salvo que toree José Tomás (Aguascalientes, 2 de mayo). En cambio, la oleada abolicionista, oxígeno puro para políticos sinvergüenzas a la caza de temas secundarios pero rentables, se está extendiendo de manera alarmante. Por lo pronto, el congreso de Coahuila ya suspendió toda actividad taurina en ese estado de ilustre historial taurino, y en diversas poblaciones menores, autoridades espurias hace alarde de progresismo amparándose en la prohibición de las corridas.

Pero si, en México, la tauromaquia sigue perdiendo público y presencia pública, sin duda se debe a la ausencia de emoción que emana de las escenas normalmente ofrecidas en nuestras plazas: el post toro de lidia mexicano –pajuno, aplomado desde su salida, normalmente incapaz de responder a cites a distancia y hasta de justificar el tercio de varas (las actuales corridas tranquilamente podrían prescindir de la suerte de picar)– constituye un verdadero atentado contra la promesa de emoción que secularmente han ofrecido las corridas de toros y novillos. El toreo cabal, el de parar, templar, mandar y ligar, ha dejado su lugar a sesiones interminables de cites y recolocaciones para provocar desganadas medias embestidas. La entronización de un encimismo vacuo que es la antítesis del arte de torear.

Arte por el cual sucesivas generaciones de mexicanos –que no eran sádicos ni criminales en potencia, sino personas sensibles y buenos ciudadanos– sintieron auténtica devoción.

 


 

 

¿La Fiesta en Paz?

Papa, neoliberalismo y toros

Piedras Negras, prestigio desaprovechado

Claroscuros zacatecanos

Leonardo Páez

Foto

El hecho de que hierros como Piedras Negras, con seis generaciones de mantener la bravura por delante, apenas sean solicitados, habla de una fiesta tergiversada. Foto archivo
En su alarmado discurso del viernes 25 ante la Asamblea General de Naciones Unidas, pronunciado por cierto en español para contrariedad de la mafia religiosa de Roma, el papa Francisco tuvo a bien citar una frase del gaucho Martín Fierro, protagonista de la intensa obra del argentino Jo- sé Hernández (1834-1886), en la que advierte: Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera.

Si bien Francisco recordó que sin la unión de los de dentro se es fácil presa de los de afuera, en su reciente encíclica Laudato si, el jerarca incurrió en generalizaciones al afirmar que La indiferencia o la crueldad ante las otras criaturas de este mundo siempre acaban trasladándose de alguna manera al trato que damos a los demás seres humanos. El corazón es uno solo, y la misma miseria que lleva a maltratar a un animal no tarda en manifestarse con las otras personas. Todo ensañamiento con cualquier criatura es contrario a la dignidad humana. Chale, mi buen, pero si Hitler acariciaba a sus perros y daba de comer a los cervatillos, ¿dónde queda la relación?

En la década de los ochenta se consolidó en México el neoliberalismo, nefasto modelo económico que ha determinado no sólo el curso del capitalismo, sino de la economía mundial, en una apuesta demencial por los mercados, las privatizaciones, las inversiones directas, la desregulación y el remate de empresas estatales, en detrimento de una vigilante y eficaz intervención estatal.

En este sentido, la creciente dependencia de los de fuera por parte del país ha ido paralela a las dificultades y desviaciones de su fiesta de toros. Si como mandatario el último que pisó un coso taurino fue José López Portillo, en 33 años, de Miguel de la Madrid a lo que va de Enrique Peña Nieto, ningu-no ha incurrido en tamaña transgresión a los dictados del pensamiento único y de lo políticamente correcto…, según Washington y sus socios, los de fuera pues.

Este neoliberalismo taurino en México y en el resto de los países sólo ha favorecido a la tauromafia internacional, no a la fiesta de los toros de los respectivos estados como expresión cultural e identitaria. La globalización taurina detentada por España no sólo no tiene visos de modificarse, sino que día a día se acentúa en sus obedientes colonias, en otra vertiente del denominado cártel español. Volveremos sobre el tema.

Con un entradón hasta la bandera en la Casa de Coahuila –entidad por ahora despojada de su fiesta de toros por el revanchismo de Moreira II y las imprevisiones de dos taurinos– el pasado viernes se llevó a cabo un emotivo reconocimiento a la ganadería tlaxcalteca de Piedras Negras por el 145 aniversario de su venturosa fundación. En una animada mesa participaron el propietario del prestigiado hierro, Marco Antonio González Villa, los aficionados Pedro Vargas hijo y José Inocencio Rodríguez, el cronista Mauricio Locken, y el que esto escribe.

Se evocó la rica personalidad de Raúl González, anterior propietario; se insistió que sin el toro bravo, no sólo repetidor, la tauromaquia carece de emoción; que las numerosas tardes memorables de Piedras Negras no han sido con catedrales con cuernos sino con reses con edad, trapío y sus astas íntegras; que es paradójico que sea la ganadería de la que más libros se han escrito –cuatro– y la menos solicitada por empresas y figuras, no obstante la capacidad de convocatoria que conserva; que la dignidad y convicción ganadera de su dueño actual –sexta generación que mantiene la bravura por delante– no ha sido ejemplo para otros criadores, y que el toro dócil y sin picar sólo sirve para faenas predecibles de toreros pegapases.

Rubén Salazar III, aficionado coahuilense e investigador de apasionantes temas que iremos ventilando, me decía que más allá de las empresas la Feria Nacional de Zacatecas constituye una esperanza para la fiesta en México; que el navarro Pepe Moral cayó de pie en aquella plaza cortado merecida oreja en su primera tarde; que no hubo necesidad de Ponces, Hermosos, Julis, Morantes ni Tomases y mucho menos de Zotolucos; que más allá de figurines e imposiciones de ganado y alternantes, la fiesta en ese estado ha sido blindada como patrimonio cultural intangible; que la seriedad se mantiene incluso negando el permiso a los vendedores de realizar su labor durante la faena, tanto en carteles de postín como en los festivales taurinos de la escuela de Arte y Cultura Taurina Municipal y que, para variar, tampoco en la feria de Zacatecas empresa y diestros quisieron ver ni de lejos la divisa rojo y negro de Piedras Negras.


 

CONVERSACIONES IMPOSIBLES

De cuando el matador se lanzó al ruedo con la antitaurina

 

EL MUNDO cita al diestro que ha dado muerte a 5.000 toros y a la animalista que no ha matado ni a una mosca

El encuentro entre el torero Enrique Ponce y la activista Silvia Barquero es a las cinco de la tarde

Esta faena es sin sangre, pero con cornada. Nos ponemos tras el burladero de la grabadora

 

  • PEDRO SIMÓN

Actualizado 27/09/201504:29

Los dos tienen la misma edad, los mismos dibujos animados favoritos de la infancia, la misma valentía para sentarse aquí y el mismo mantra: yo quiero al toro más que tú. Pero no pueden vivir en orillas más distantes.

Él ha oído a veces a correligionarios de ella según llegaba a la plaza: “¡¡Enrique, a ver si te coge el toro y te mata!!”. Ella ha recibido amenazas de taurinos que están siendo investigadas por la Guardia Civil. “En casa estamos pasando mucho miedo”.

Hoy juntamos al matador que ha dado muerte a más de 5.000 toros y a la activista que de niña sacaba a los insectos de los charcos con un palito. Cuando pensamos sentar a Enrique Ponce con Silvia Barquero (presidenta del Partido Animalista), mantuvimos esta conversación con alguien cercano al torero.

-¿Tú crees que Enrique se atreverá?

-¿Atreverse? Hablas con un hombre que se ha puesto delante de bichos de más de 600 kilos.

La cita es a las cinco de la tarde. A modo de ruedo, tenemos una habitación rectangular. El albero es una moqueta verde. Nos ponemos tras el burladero que es la grabadora.

Decía Ramón Pérez de Ayala (por cierto, al que confundían con Belmonte) que si él hubiese mandado en España, habría prohibido las corridas de toros, pero que como no mandaba nada, no se perdía ni una.

El perrito

Silvia Barquero: Yo quiero un país en el que no haya maltrato animal. Creo que tenemos que trabajar en la empatía, en el respeto a los que son nuestros compañeros de planeta. La tauromaquia está decayendo y en 20 años va a desaparecer…

Enrique Ponce: Yo no creo que la tauromaquia vaya decayendo. Ha habido mayor aumento de asistencia a los ruedos, más festejos… Y una cosa importantísima que te quiero destacar [niega con la cabeza]: yo soy más ecologista que cualquiera de vosotros.

S: Ese es el argumento de siempre: vosotros sois los más ecologistas, los que más queréis a los animales…

E: Es que lo soy. Si no más, igual. Yo crío al toro.

S: Pero para matarlo.

E: Para matarlo, claro. Igual que otros crían cerdos u ovejas para matarlos. Hay un encontronazo en lo que decís: porque si no queréis que la fiesta exista, no va a existir el toro de lidia. El toro actual se ha conseguido gracias a siglos de genética. Sólo existe y vive y se cría donde hay corridas de toros. No podemos querer salvar un animal cuando, en el fondo, lo que promovéis es que no exista… A ver, ¿tú criarías el toro bravo?, te pregunto [mira profundamente]. ¿Tú serías ganadera de toro bravo?

S: Yo no quiero hacer sufrir a los animales. Esa es la diferencia. Déjame que te diga: no pienses que nos oponemos a las corridas de toros porque no nos gusten o porque no las entendemos. Nos oponemos porque vemos maltrato animal donde otros ven arte, vemos sufrimiento donde otros ven cultura, nosotros vemos lo que vosotros no veis. Es una cuestión ética, no de gustos.

E: Lo que tienes que entender es que, aunque no os parezca cultura, lo es. Puedes decir que no lo es, pero lo es [Enfatizando. Se ríe]. A mí me gustaría que recapacitáramos sobre ello: el toro bravo no es un perrito, un animal doméstico. Es un animal que sufre, ¿pero hasta qué punto? Si una banderilla le hiciera daño, huiría despavorido. El toro bravo acomete porque su ge-né-ti-ca hace que acometa.

S: Es evidente que los toros no son animales que vienen de otro planeta, tienen un sistema nervioso desarrollado como cualquier otro mamífero…

E: Sí, pero que está preparado para eso.

S: Hay un halo de misticismo que envuelve al mundo taurino donde se intenta negar el primer problema de la tauromaquia. Y es el de que los animales sufren. Los maltratáis hasta que los lleváis a la muerte…

El inconsciente

[Ponce tiene cuerpo de ciclista, sonrisa de campo y una pelambrera que le asoma en el pecho como a un bandolero de Curro Jiménez. Esta faena es sin muerte pero con alguna cornada. Ya irán viendo]

P.- ¿Qué es la tauromaquia?

E: Es belleza, es cultura, es tradición. Para mí la tauromaquia es arte. Es el arte entre las artes.

S: Para mí la tauromaquia es sufrimiento.

P.- ¿Alguna vez te has alegrado por la cogida de un torero, Silvia?

S: No. Nunca me he alegrado por la cogida de un torero [se dirige a Ponce. Sincera]. Sé que hace poco tuviste una cornada, te tuvieron que operar de la clavícula. No gano nada con que un torero muera.

E: Eso está bien.

S: Si nosotros defendemos que hay que avanzar en el respeto, es por ahí por donde deben ir las cosas…

E: No os equivoquéis. No estáis defendiendo al toro, eh [cortante]. Eso que os quede claro. Es que acabáis con la especie… ¿Quién va a criar un toro bravo?, ¿para qué? Supongo que habría un grupo reducido que lo mantendría. Y pasados 70 o 100 años nos dirían: “Mirad, esto es un toro bravo”. Y veríamos al animal en un parquecito. Pero la especie tal y como la conocemos desaparecería…

[Hablan como si no hubiera cámaras. Y eso es bueno]

E: El toro no es consciente de lo que le está pasando.

S: Los animales sí que son conscientes.

E: El toro no sabe que va a morir…

S: Nosotros tenemos una base argumental sólida y racional…

E: Tú tienes una base sólida y racional. El toro no. El toro no sabe que va a morir.

El Safari Park

[Silvia tiene sonrisa de niña y un deje de catequista. A la cita ha venido con dos voluntarios del Partido Animalista, que la siguen silentes y para más inri quieren ser periodistas. Cuando pasan por el viejo cartel que hay colgado en la redacción se golpean con los codos. Leen un cartel de zoo: “Por favor, no arrojen cacahuetes a los redactores”. Y no lo hacen, no]

P.– Silvia, ¿opinas que hay trato digno en la crianza?

E: Pero si no lo sabe [Ponce parece un niño chinchando a la hermana]…

S: Pero déjame hablar.

E: [Entre risas] Es que ella no ha criado al toro…

S: En todo el proceso no se ven exentos de sufrimiento. Desde que se les tienta para ver si son válidos ya se les está haciendo sufrir. También cuando se les pone un hierro a fuego…

E: Como a los caballos. Como a las ovejas.

S: Déjame hablar… Los animales sufren desde que nacen… Os propongo a los ganaderos que valoréis la posibilidad de un futuro en el que se puede vivir del toro pero en el campo libre, que se genere una empresa del turismo ecológico en el que podamos ver a los animales en paz y en libertad. Son valores más bonitos que el sufrimiento y la muerte.

E: Eso de lo que hablas es un Safari Park, digamos.

S: Es una salida económica.

E: Pero es que eso es imposible que pase. Analiza lo que acabas de decir. ¿Quién va a criar un toro bravo en libertad 10, 15, 17 años? ¿Para qué? ¿Tú sabes lo que cuesta criar un toro bravo? No lo sabes.

S: Es que hablas constantemente conmigo como si yo fuera ignorante de todo [Algo molesta]. Yo vivo en el mismo país que tú, soy de la misma edad que tú…

E: Me refiero a ignorante de la ganaderíiiiia [arrastrando mucho la i, condescendiente].

S: No te refieras a mí como si no supiera de lo que estoy hablando.

E: ¿Sabes lo que cuesta criar un animal? [insiste]

S: Sé lo que cuesta. Pero lo criáis para darle una muerte horrible. Propongo una salida digna al futuro que se espera de un país sin maltrato animal.

E: Yo respeto a los animales. Tengo caballos, perros, ovejas, toro bravo… Pero esto no es Disney. Con todo el respeto, cada animal sirve para una cosa.

La hoguera

[Si la fotografía se hubiera hecho ayer y no en julio, al torero lo verían con unas muletas. Es porque el pasado sábado se rompió el abductor toreando en Nimes. Y con el abductor roto y todo dio muerte al segundo astado y abrió la puerta grande de la plaza]

P.- ¿Podría haber corridas de toro sin muerte?

S: Yo creo que no. El futuro pasa por el fin de la tauromaquia. Nosotros somos personas razonables. No hay posibilidad de toros sin muerte. En el caso de Portugal se ha demostrado. Los aficionados tampoco lo quieren. En Portugal se torea al animal, se le hace sufrir, pero luego se le termina llevando al matadero.

E: Mejor matarlos en plaza.

S: Mejor no matarlos.

E: Mejor no matarlos no. Eso no puede ser. Tienes que entender que tú hablas de maltrato y en el caso del toro bravo en ningún maltrato. A lo mejor hay maltrato en el caso de otros animales y se hacen cosas bastante peores. Como con las ocas y el foie, que a mí me encanta, por cierto. Y que quiero seguir comiendo.

S: Yo no quiero formar parte de una sociedad donde un montón de gente persigue a un toro y le da muerte como en Tordesillas. No quiero vivir en un país donde en el verano se dan muerte a animales en encierros.

E: Pues lo tienes complicado, vas a tener que irte a otro país. Es muy difícil que en Pamplona, en Madrid, en Valencia, en Sevilla, en todos los pueblos de España, se acaben los toros…

P.- Enrique, ¿qué te parece la tradición del Toro de la Vega?

E: No tiene nada que ver con las corridas. Yo lo respeto porque hay gente a la que le gusta. Ni me gusta ni me deja de gustar… Pero no tiene nada que ver con las corridas. Lo hacen así y yo no soy nadie para llegar ahora y cargarme eso de un plumazo.

S: Fíjate en las tradiciones: las corridas, el Toro de la Vega, los toros embolados, los que mueren ahogados…

E: No me compares todo eso.

S: Todo es tauromaquia. Implican sufrimiento y muerte. ¿El hecho de que sea una tradición es bueno? Antiguamente también había tradición de quemar a personas en la hoguera y eso ya no se hace.

E: Mujer, no me compares quemar en la hoguera a un hombre con esto, por dios.

S: Era parte de una tradición.

E: Una tradición no. Era un ajusticiamiento. Como el garrote vil o la guillotina. Mira, yo no te pido que vayas. Pero dejad que la gente a la que le gusta pueda disfrutar. Para ti es una evolución [la abolición], para mí sería un paso atrás. Si te cargas los toros, te cargas parte de la historia de España.

La respuesta

[A estas alturas Enrique Ponce ya está completamente empapado en sudor, como si la conversación, la incomprensión y los focos le hubieran hecho transpirar y hasta perder kilos: sólo pesa 64]

E: Si tú quieres salvar al toro bravo, ¿lo meterías en un corral y le echarías de comer hasta su muerte, sin ninguna utilidad?

S: Yo es que no soy la causante del sufrimiento de estos animales. Sois los que los criáis para darles ese terrible final los que deberíais cuestionároslo…

E: No, no.

S: Te querría preguntar a ti (que has matado más de 5.000 animales a lo largo de tu carrera profesional, 5.000 animales) que si en ninguno de ellos has visto el sufrimiento. ¿No has empatizado con ninguno?

E: [Ponce se pone muy serio. Tiene la mirada del que le va a explicar al otro algo que jamás entenderá] ¿Sabes lo que he visto? [Silencio prolongado. Todos esperamos la respuesta: los cámaras, el fotógrafo, un servidor, la representante del torero, los acompañantes de la animalista y hasta los del tendido 7 al completo…] ¿Sabes lo que he visto? [Asiente] Que si me coge, me parte. Eso sí lo he visto en sus ojos.

 


 

 

Presentación cartel Puebla

 


 

 

La faena grandiosa de Silverio Pérez ante “Tanguito”, un hito en el toreo mexicano


Cuatro imágenes de la época de la faena de Silverio Pérez a “Tanguito”
Entre los hitos que marcan la historia del toreo en las tierras de México, uno de los días más señalados es el del 31 de enero de 1943, cuando Silverio Pérez cuajó una faena que se considera inolvidable ante el toro “Tanguito”, del hierro de Pastajé. “Uno por uno fue engarzando bellísimos muletazos coronando de gloria su magistral interpretación del toreo”, escribió un crítico de la época. Y otros remató la efeméride con estas palabras: “Nadie ha hecho el toreo como este as de ases, a quien habría que levantarle no una placa sino una pirámide, una basílica o mejor aún, una montaña, para que existiese un monumento digno de su gloria”.
Actualizado
Redacción

La tarde del 31 de enero de 1943, en la plaza de toros El Toreo, de la Ciudad de México, tomaba la alternativa Antonio Velázquez, llevando como padrino a Fermín Espinosa “Armillita” y a Silverio Pérez, lidiando una corrida de Pastajé.

Vestía aquella tarde el torero, que recibió el cariñoso apelativo de “Faraón de Texcoco”, de vestido de marfil y azabache. En el quinto de la tarde, de nombre “Tanguito”, que resultó bravísimo, cuajó una de las faenas históricas de de los anales mexicanos. Le había antecedido Fermin Espinosa “Armillita”, con una actuación arrolladora ante el toro “Clarinero”, un trasteo que parecía difícil de superar.

Pero el toero de Texcoco, que siempre tuvo un gran respeto y admiración por “Armillita”, al que consideraba su maestro, no estaba dispuesto a dejarse ganar la pelea. Dicho quedó que “Tanguito” era un toro muy bravo; precisamente por en los primeros tercios de la lidia se había empleado tanto que al tercio final llegó ya muy castigado.

Por eso, ya en los tres muletazos de tanteo con los que Silverio Pérez inició su faena no hacía presagiar la que vino después. Ni el más fervoro de sus partidarios esperaba una faena tan grandiosa. Cuentas las crónicas que había que llegarle mucho al toro y medirle paso a paso la lentitud de su embestida.

El Faraón de Texcoco sacó entonces a relucir una increíble lentitud y temple en cada muletazo. Se cuenta que “hizo todo lo que es posible hacerle a un toro, incluso hasta lo que en esa época era considerado como imposible, pisar terrenos a los que nadie había osado llegar. Para cruzarse con el toro y provocar así su arrancada, pegaba saltitos, dos y hasta tres. Hizo derroche de su arte, dominio y conocimientos. Uno por uno fue engarzando bellísimos muletazos coronando de gloria su magistral interpretación del toreo”. Un faenón excepcional, luego premiada con las dos orejas y el rabo, teniendo que dar hasta seis vueltas al ruedo.

Después de matar a “Tanguito”, Silverio se dirigió a la barrera, donde le esperaba un “Armillita” todavía emocionado y se fundieron en un abrazo. Tiempo después Silverio Pérez reconoció que aquel reconocimiento de quien tenía como maestro fue el premio que más valoraba de aquella tarde.

Las crónicas de aquella tarde reflejaron lo ocurrido en el ruedo. A cuento viene reproducir lo que firmaba “José Cándido” –sobre nombre que utilizaba el crítico Rafael Solana—en el periódico “Multitudes”: “Nadie ha hecho el toreo como este as de ases, a quien habría que levantarle no una placa sino una pirámide, una basílica o mejor aún, una montaña, para que existiese un monumento digno de su gloria. La gente no se cansa de ovacionar la faena más grande del mundo, la faena de “Tanguito” que para tener digno monumento, tendría que ser inscrita con letras de oro en la cumbre misma del Popocatépetl.”

Y en el diario “El Universal”, “El Tío Carlos” –en la vida civil Carlos Septién García— sentenció: “Silverio rompió junto con Tanguito las leyes del toreo. Pero no como un anarquista de falsificado modernismo. Ni siquiera como un revolucionario a lo Lorenzo Garza. Lo hizo por la vía de la exaltación personal, con el orgullo humilde de quien cumple la exigencia de volcar un ritmo interno cada vez más claro, cada vez más imperioso. Con la certeza de quien ha descubierto otras leyes superiores a las cuales subordinar su arte: las leyes del mundo creador, libre y poético de la fantasía. Acortando hasta el último límite las distancias entre toro y torero. Ensanchando hasta lo increíble en uno y otro sentido el espacio en que el toro podría ir prendido en la muleta. Alargando hasta lo inverosímil el tiempo de dilación de un lance o de un pase. Haciendo por tanto un toreo diferente en temple y en terreno, en tiempo y en espacio. Con Silverio Pérez se inicia la época del toreo como fantasía y la escuela mexicana paga con creces su deuda al toreo universal, entregándole el mensaje de este indio de Texcoco, largo, huesudo, desangelado y genial”.

Tan fue así que Agustín Lara, músico y poeta, llevado de la belleza estética de la faena y del sentimiento que el torero imprimió en cada muletazo, se inspiró para componer su pasodoble “Silverio”, un verdadero himno a la personalidad en los ruedos y la profundidad al torear, y que dice: “Silverio, cuando toreas, no cambio por un trono mi barrera de sol”.

En la misma plaza, en la parte trasera de un sobre, el propio Agustin Lara improvisó un pequeño poema que dice:

Chaqueta color de menta
Voló a tus brazos morenos
Tus manos tintas de sangre
Temblando la devolvieron.

Puso el Sol en los tendidos
Toda la gracia del cielo,
Y se escaparon de mi arma
estas notas, y estos versos.

Al pie, con la fecha y su firma, el poeta dejó escrito: “Tarde inolvidable”.

De la trascendencia que se le concedió a aquella tarde del torero de Texcoco puede ser un ejemplo cómo 50 años después, el 31 de enero de 1993, en la plaza de toros México se le rindió un homenaje a Silverio como recuerdo de esa faena inolvidable.

 


Historia
Lo que se pagó por el vídeo de la cornada mortal a Paquirri en Pozoblanco

El vídeo dio la vuelta al mundo: eran las imágenes de la cogida a Francisco Rivera y los momentos vividos en la enfermería, donde se ve al torero afrontar la situación con una entereza y un valor escalofriantes. La cifra que se pagó, según El País.

Por David Zamora

lunes 28 de septiembre del 2015, 18:32h

El 26 de septiembre de 1984. Francisco Rivera “Paquirri” fue cogido por el toro “Avispado”, de la ganadería de Sayalero y Bandrés, rompiéndole éste las venas ilíaca, safena y la arteria femoral. Ocurría en la plaza de toros de Pozoblanco (Córdoba), compartiendo cartel con el Yiyo y El Soro.

El pasado sábado se cumplían 31 años de la tragedia, y hoy vamos a recordar una noticia que dio El País el 28 de septiembre de 1.984, es decir, dos días después. La noticia habla de la cantidad de dinero que se llegó a pagar por un vídeo que dio la vuelta al mundo, como es el de la cogida y los momentos vividos en la enfermería, donde se ve al torero afrontar la situación con una entereza y un valor escalofriantes. Según el citado diario, el vídeo se vendió en dos millones de pesetas de la época.

EL PAÍS, 28 de septiembre de 1.984. La trágica muerte de un torero.

Dos millones por un vídeo

Dos millones de pesetas cobraron Antonio Salmoral, colaborador que ejerce las funciones de corresponsal de Televisión Española en Córdoba, y Ángel Delgado por ceder totalmente los derechos de los vídeos que filmaron durante la corrida de Pozoblanco en la que resultó herido mortalmente Paquirri y que ayer fue ampliamente emitido en diversos espacios de la programación televisiva. Salmoral, que lleva 23 años como colaborador de TVE, desde la época primera del paseo de La Habana, de Madrid, acudió a la plaza de toros en compañía de Delgado, de forma particular, ya que la dirección regional no tenía prevista la cobertura del espectáculo por considerarlo de menor importancia, con el fin de probar un equipo de vídeo de los denominados ligeros.

Aunque la mayor parte del vídeo que ofreció ayer Televisión Española fue filmado por Salmoral, las escenas de la impresionante cogida fueron tomadas por su compañero Delgado, ya que aquél, que se encontraba en el callejón, confesó haber sido cegado por la arena del coso. Mientras Ángel Delgado continuó filmando el desarrollo de la corrida, Antonio Salmoral acompañó al torero herido hasta la enfermería en donde, en opinión de directivos de Televisión Española en Sevilla, “filmó imágenes de las más impresionantes de la historia de la televisión y que hubieron de ser censuradas en algún caso por el impacto que podrían causar en el espectador”.

Salmoral desechó ofertas muy tentadoras, según medios profesionales, de televisiones europeas y norteamericanas, que podrían haberle convertido en multimillonario.

Aunque los responsables de TVE en Andalucía se negaron a facilitar una cifra, alegando que el colaborador se había desplazado a Madrid para negociarla, EL PAÍS ha podido saber, de fuentes de toda solvencia, que ambos cámaras cedieron sus derechos por dos millones de pesetas. José Manuel Fernández, director de TVE en Sevilla, resaltó el ejemplo de ética que en su opinión había dado Salmoral al facilitar este material a TVE -en exclusiva poniendo en segundo término su lucro personal-.

 


Actualidad

El abogado Joaquín Moeckel, entre los integrantes.

El miércoles habrá un seminario de juristas para buscar soluciones a los ataques antitaurinos

Lo afirma ABC. Están convocados por la Fundación El Toro de Lidia, el “lobby” taurino que ha puesto en marcha la Unión de Criadores de Toros de Lidia.

Por Redacción
sábado 26 de septiembre del 2015, 20:56h

Según afirma ABC, nueve juristas de reconocido prestigio se reunirán en dos seminarios privados en Madrid: el próximo miércoles 30 de septiembre habrá una reunión plenaria para desarrollar las distintas ponencias y otra el viernes 2 de octubre. Convocados por la Fundación del Toro de Lidia, el lobby taurino que echó a andar la UCTL y que aún está en proceso de creación, en estos seminarios se pretende analizar los ataques animalistas y políticos que sufre la Fiesta para encontrar soluciones. Se quieren abordar tanto aquellos que se dan en las redes sociales como los que se producen en las propias plazas de toros.

También, dentro de lo que es la recién creada Fundación del Toro de Lidia, se tratará sobre la propia estructuración de ésta y, por tanto, del sector del toro.

A dicho seminario, dirigido por Fernando Bautista y Carlos Fernández-Lerga, han sido convocados Manuel Aragón Reyes, magistrado del Tribunal Constitucional; Joaquín Moeckel, asesor jurídico de la empresa de la Maestranza y de Morante; Javier López-Galiacho, profesor en la Universidad Rey Juan Carlos; Ignacio Lloret, abogado y empresario taurino; Juan Antonio Carrillo Donaire, catedrático de Derecho; el juez José Luque y Miguel Soriano Luceno. También han sido invitados Felipe Negret, presidente de la Corporación Taurina de Bogotá, y el francés François Guillaume.

 


 

 

¿Se acabó la fiesta?

Los nuevos movimientos políticos, la conciencia animalista, la desunión del sector y la impopularidad de los espectáculos callejeros, amenazan el porvenir de las corridas en vísperas de la esperada sentencia del Constitucional sobre la prohibición en Cataluña
RUBÉN AMÓN 28 SEP 2015 – 11:34 CEST

Cayetano Rivera se encaja la montera con el trébol de cuatro hojas en la plaza de toros de Las Ventas, Madrid. / MARISA FLÓREZ

Pueden desaparecer las corridas de toros? ¿Se acabó la fiesta? En ausencia de una respuesta concreta e inminente, la pregunta ha ganado espacio en la sociedad española. Por la pujanza de la conciencia animalista. Por la posición abolicionista de la nueva izquierda. Por la pasividad del propio sector taurino. Por el problema de renovación generacional de los espectadores. Y por la repercusión negativa de los espectáculos populares —constituyen el 88% de los totales— en la reputación de la lidia.

El propio sustantivo matador se antoja incómodo en una sociedad que se defiende de los instintos y que se aleja progresivamente de la tauromaquia. La encuesta de IPSOS realizada en abril retrata la fiesta como un espectáculo minoritario en los hábitos sociales —la aprueba el 29%— , del mismo modo que las fuerzas políticas emergentes y los nuevos líderes, Pedro Sánchez (PSOE) incluido, han convertido el toreo en un enemigo político, muchas veces, como en Cataluña, vinculándolo al conflicto identitario de la España que idolatra el toro de Osborne.

Se entiende así la expectación que suscita la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) respecto al recurso que presentó el PP al hilo de la prohibición decidida en el Parlament en 2012. Cinco años después, el fallo “inminente” apunta a que los magistrados del TC darían la razón al Partido Popular, en cuanto que las comunidades autónomas carecerían de atribuciones para prohibir un fenómeno cultural.

Se vulneraría, en caso contrario, el artículo 149 de la Constitución, en cuyo punto 28 se le reconoce al Estado la defensa del patrimonio cultural. Y los toros, técnica y legislativamente, forman parte de él y del marco jurídico en el que deben pronunciarse los magistrados del TC.

 

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La sentencia presupone una sobreexcitación del clima político, aunque el transcurso de un lustro ha proporcionado a la causa catalana una adhesión territorial muy llamativa. El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, acaba de anunciar que retirará la subvención a la Escuela Taurina a partir del año que viene, mientras que A Coruña, Palma de Mallorca y Alicante, por ejemplo, se han declarado ciudades antitaurinas.

Se trata más de un formalismo que de una posibilidad legislativa —la tauromaquia está protegida por una ley de salvaguarda del patrimonio inmaterial aprobada unilateralmente por el PP en marzo—, pero la coherencia con que muchos municipios han decidido retirar las subvenciones amenaza el desarrollo del espectáculo en su embrión.

No se sostiene la tauromaquia sin la “tercera división”. Las grandes ferias —Valencia, Madrid, Sevilla, Bilbao, Salamanca, Zaragoza— representan la dimensión más vistosa del fenómeno taurino, pero resultarán inconcebibles si la base de la pirámide se resiente de una asfixia institucional y presupuestaria. Hasta el extremo de que el 70% de los espectáculos contemporáneos respiran gracias a las ayudas de las administraciones.

Es el contexto en que introduce una posición equidistante el borrador del programa de Podemos. No se menciona la prohibición. Se limita la entrada a los mayores de edad y se termina con la política de subvenciones. Los toros no morirían por decreto. Lo harían por inanición, aunque tamañas expectativas, vinculadas a una conciencia más urbanita, subestiman la repercusión del acontecimiento taurino en regiones de tradición arraigada.

Desde luego es indiscutible, intocable en Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha, Castilla y León, Madrid, La Rioja, Navarra y el País Vasco. Sirva como prueba la “recuperación” de San Sebastián. Bildu había prohibido los toros nada más acceder al Ayuntamiento, pero la victoria del PNV en los comicios de mayo dio lugar a la reapertura del coso de Illumbe.

Sucedió el pasado mes de agosto en un espectáculo de gran valor reivindicativo porque estaban las cámaras de TVE —10,2% de share— y porque asistieron el rey Juan Carlos y la infanta Elena. Sacaba pecho la afición, aunque la estrategia de defensa se resiente de una asombrosa desunión —empresarios, toreros y ganaderos no terminan de consolidar un lobby influyente—, abusa de sus apologistas más reputados —Vargas Llosa ha sido un bastión inagotable— y ha encontrado, paradójicamente, un enemigo en su mejor aliado, es decir, el PP.

El empeño del PP para proteger l

a tauromaquia ha generado

vinculación ideológica

El empeño del PP para proteger la tauromaquia ha creado una vinculación ideológica, sobrepasando los tiempos en que la movida consideraba la corrida un fenómeno progre —allí estaban los himnos de Gabinete Caligari y el tótem rojo de Antoñete— y trascendiendo el rebrote de consenso que supuso el fenómeno de José Tomás, último punto de referencia absoluto entre la sociedad y la tauromaquia merced a su poder mediático y carismático.

Reivindicarlo como torero republicano y de izquierdas no hace sino repercutir en el equívoco político. No obedece la tauromaquia a un corsé partidista ni partidario, pero el celo del PP, tantas veces exteriorizado por Esperanza Aguirre y el exministro Wert en la refriega identitaria, ha consolidado el maridaje. Más aún cuando el titular de Justicia, Rafael Catalá proclamó hace unos días que el toro de la Vega como una “tradición histórica y cultural” debe respetarse.

Urge recordar que los espectáculos “callejeros” crecieron un 14% en 2014 —se celebraron 15.844— y que muchas Administraciones se resisten a prohibirlos por el desgaste electoral que implicaría. Empezando por Cataluña, donde la hipocresía vigente consiente la programación de los correbous tanto como prohíbe las corridas de toros convencionales.

El debate “sorprende” al mundo taurino en un momento de debilidad. Por la crisis –el negocio ha perdido un impacto económico del 46% en los últimos cuatro años–, por la subida del IVA al 21%, por la sobrepoblación de reses bravas en las dehesas y porque el sector en cuestión no ha sabido trasladar sus argumentos a la opinión pública.

“Uno de los más claros es el medioambiental”, razonaba Carlos Núñez en nombre de la Unión de Criadores de Toros de Lidia. “Más allá de que la abolición de las corridas conduce a la desaparición de una raza autóctona, conviene destacar la riqueza ecológica que engendra la propia actividad ganadera y taurina. Hay un riquísimo ecosistema vinculado entre el toro bravo y la botánica sin alteración humana que va a verse amenazado. El toro de lidia es el guardián de la dehesa”, precisa en alusión a los 540.000 hectáreas que abarca el campo bravo.

No seduce el argumento a los movimientos animalistas. El movimiento PACMA considera inaceptable el maltrato animal desde cualquiera de sus presupuestos —nótese que varios Ayuntamientos han prohibido incluso el uso de los animales en los circos— y relaciona las corridas con un espectáculo bárbaro y anacrónico, impropio de una España civilizada.

No se sostiene la tauromaquia si la

tercera división de la pirámide

acusa una asfixia institucional

y presupuestaria

Llama la atención la cuestión identitaria o geográfica cuando los festejos taurinos trascienden las fronteras españolas —México, Colombia, Venezuela, Perú…— y cuando se desarrollan en el sur de Francia con la adhesión de 45 plazas al abrigo de una excepción legislativa que respeta la tradición allí donde está genuinamente arraigada.

Acaba de celebrarse la feria de Nîmes con una enorme repercusión en los tendidos, del mismo modo que un torero de Béziers, Sebastian Castella, ha sido proclamado triunfador de San Isidro. Quiere decirse que un aficionado catalán tiene que cruzar la frontera para asistir a los toros, como antaño sucedía con Emmanuelle o con la Viridiana de Buñuel, pues resulta que la cinta de la película cruzó los Pirineos y la censura en el coche de cuadrillas del matador de toros Pedrés.

Es una de las paradojas que se alojan en el debate de la tauromaquia. O en los debates, pues su defensa tanto concierne el rechazo legislativo o paternalista a las prohibiciones en sí mismas —el filósofo francés Francis Wolff habla de una intromisión en las libertades— como se arraiga en sus virtudes crematísticas. De acuerdo con los datos de ANOET (empresario taurino), los toros son una industria que facturó 3.500 millones de euros —directa e indirectamente— en 2014, que aporta a Hacienda 45 millones en la recaudación de IVA —un 62% más que el cine—, que emplea a 199.000 personas y que sucede al fútbol en el espectáculo de masas de mayor adhesión. Seis millones de personas acudieron el pasado año a una plaza. Y quien dice espectadores, dice votantes.

 


 

 

OPINIÓN

Mitos de la tauromaquia

Los aficionados a los toros intentan esconder la crueldad de las corridas con argumentos insostenibles
JESÚS MOSTERÍN 27 SEP 2015 – 00:12 CEST

La corrida de toros es el espectáculo público de la tortura sangrienta, cruel y prolongada de un mamífero superior capaz de sentir dolor. El toro, al salir al ruedo y siguiendo su tendencia natural, se quedaría quieto o se volvería de cara a la puerta cerrada. A fin de evitarlo, se le clava la divisa, un doble arpón hendido en sus carnes para provocar una agresividad de la que carece. En la suerte de varas el picador martiriza al toro hundiendo la garrocha en su carne, rompiéndole los músculos del cuello y produciéndole enormes heridas por las que la sangre brota a borbotones. El resto de la corrida se lleva a cabo con el toro chorreando sangre. La corrida continúa con el tercio de banderillas, en que al bovino se le van clavando palos con lacerantes arpones de acero. Finalmente el aquelarre termina con la matanza del ya destrozado animal por el matador, un carnicero patoso que no siempre acierta la estocada.

La crueldad de la tauromaquia no logra ser escondida por los mitos que la rodean. El primer mito es el de la presunta agresividad del toro. El toro español no sería un bovino de verdad, sino una especie de fiera agresiva, un “toro bravo”. Como rumiante que es, el toro es un especialista en la huida, un herbívoro pacífico que solo desea escapar de la plaza y volver a pastar y rumiar en paz.

El segundo mito es la ficción de un combate que no existe. Dos no se pelean si uno no quiere, y el toro nunca quiere pelear. Como la corrida es un simulacro de combate y los toros no quieren combatir, el espectáculo taurino resultaría imposible, a no ser por toda la panoplia de torturas a las que se somete al pacífico animal, a fin de irritarlo y volverlo loco de dolor, a ver si de una vez se decide a pelear.

En 30 años ningún torero ha

muerto en la plaza, mientras

más de un millón de toros

han perecido en las corridas

El tercer mito es que el torero corre un gran riesgo toreando a un animal mayor que él. De hecho, el riesgo del torero es mínimo. Aunque a veces se producen heridas lamentables, no hay que exagerar el presunto peligro mortal. El último torero muerto toreando fue José Cubero, el Yiyo, en 1985, en Colmenar Viejo. En los últimos 30 años ningún torero ha muerto en la plaza, mientras más de un millón de toros han sido matados en las corridas. El riesgo objetivo del torero es mínimo, un millón de veces menor que el del toro.

El cuarto mito es que todo lo tradicional, por cruel y abominable que parezca, estaría justificado por ser cultural. Pero el adjetivo “cultural” no es laudatorio, sino meramente descriptivo, y no implica juicio de valor alguno. Tan poderosa es la cultura que, sobreponiéndose al natural instinto de conservación, puede convertir a un hombre adoctrinado en un mártir suicida que se autoinmola para provocar una matanza. También puede sobreponerse al natural sentimiento de compasión, provocando el voyerismo taurino de la crueldad y la sangre.

Jesús Mosterín es filósofo.

 


 

 

El Palco

La corrida de la temporada

Por Rafael Comino Delgado

Hace pocos días publicamos un artículo titulado “Raza, Casta, Calidad” y advertíamos de que la ganadería de Fuente Ymbro es la que viene, desde hace años, echando mayor porcentaje de toros con estas características. Pues poco tiempo ha tenido que pasar para que los hechos nos den la razón.
Me refiero a la corrida que tuvo lugar el pasado día 23 de Septiembre en Logroño (transmitida por Canal+), un mano a mano entre Diego Urdiales y Sebastián Castella, con toros de Fuente Ymbro.

Tengo que remontarme bastante tiempo atrás, para recordar una corrida tan completa como la que pudimos ver el pasado miércoles, en la que cinco de los seis toros fueron buenos o muy buenos. Los cinco, enrazados, encastados y con calidad, como debe ser un toro de lidia, transmitiendo a los tendidos una incontenible emoción, que es lo que busca el aficionado cuando compra su entrada. Especialmente tercero y quinto fueron extraordinarios, a mí entender. Hay que ver cómo gateaba, el cuarto, detrás de la muleta, queriendo cogerla con ansia. Un toro yendo a más en cada tanda. Fueron un prodigio de toros. Para mí los dos se merecieron la vuelta al ruedo, pero un presidente, insensible o poco experto, la negó o, tal vez, ni siquiera se le ocurrió dársela. Peor, aún, me parece que los asesores que tenía no se lo hubieran aconsejado (si es que no lo hicieron), y aún peor que el matador no la solicitase, porque se lo merecían, y por agradecimiento al gran triunfo que le proporcionaron.

Hace pocos días, precisamente, publicamos un artículo, en este mismo medio, titulado “Raza, Casta, Calidad”, destacando que son las virtudes que debe tener un toro de lidia, para permitir al torero crear su gran obra de arte, y advertíamos de que la ganadería de Fuente Ymbro es la que viene, desde hace años, echando mayor porcentaje de toros con estas características. Pues poco tiempo ha tenido que pasar para que los hechos nos den la razón.

Naturalmente, también es justo destacar que los toreros estuvieron muy bien; el maestro Castella estuvo cumbre, pienso yo, en todos los aspectos, incluso en el último se llevó una voltereta aparatosa, lo cual da fe de su enorme entrega, que le ha obligado a cortar la temporada.

Desde el día de la corrida he hablado con muchos aficionados y con algunos profesionales, y todos han coincidido en calificar la corrida como “la de la temporada”, en que varios toros merecieron la vuelta al ruedo y en que esta corrida debería mostrarse, a los alumnos de las Escuelas Taurinas, como paradigma de cómo deben ser los toros de lidia.

El ganadero, don Ricardo Gallardo, ha mostrado, como es lógico, su satisfacción, pero al mismo tiempo se siente frustrado, creo que con toda la razón, porque los presidentes le han hurtado, este año, vueltas al ruedo, a sus toros, en Sevilla, Valencia, Madrid y ahora en Logroño. Y es que realmente ha echado, hasta el momento, una temporada espectacular.

 


 

 

La revolera

La conquista de Sevilla
Por Redacción APLAUSOS

López Simón trae un aire nuevo que esa Sevilla “madre de artistas, molde de fundir toreros” ha sabido ver a las primeras de cambio. Otra batalla ganada y otro compromiso adquirido para el nuevo fenómeno de masas en que lleva camino de convertirse
También el giraldillo se rindió esta tarde al arte de López Simón. Bajo el cielo andaluz, que es cierto que tiene una luz especial, el madrileño, con el bueno, con el regular y con el malo dio su toque de atención. A la salida de la corrida, en la que Escribano no ha tenido suerte pero ha mantenido su nota de notable, se hablaba de valor, mucho valor, de temple y de armonía como virtudes esenciales del torero de Barajas. Y que en Sevilla, que ha visto nacer y crecer a la orilla del Guadalquivir a Chicuelo, Pepe Luis Vázquez y Curro Romero hablen los aficionados de temple y armonía para definir a un torero de la ciudad del Manzanares es algo muy serio. Porque Sevilla también tiene sus cosas, y eso de reconocer la grandeza de un torero nacido de Despeñaperros para arriba es muy de tener en cuenta.

Sevilla también ha experimentado hoy el primer escalofrió anunciador de que Alberto López Simón puede ser el esperado. Que al menos tiene más números que nadie para ser el revolucionario que puede poner la Fiesta de los Toros en el lugar que le corresponde, en cuanto a arte patrimonial de un pueblo como por ser el segundo espectáculo de masas del país. Pero quedarse con el valor y el temple, que por sí solos dan para hacer un torero importante, es no calibrar a López Simón en toda su dimensión. El barajeño tiene una cintura que le permite practicar la “técnica invisible” que supone cargar la suerte sin levantar las plantas de las zapatillas de la arena ni forzar la figura, y unas muñecas de privilegio que son auténticos tornillos sin fin, gracias a las cuales vacía las embestidas de los toros en el sitio justo donde ha de comenzar el pase siguiente con una naturalizad extraordinaria. López Simón trae un aire nuevo que esa Sevilla “madre de artistas, molde de fundir toreros” ha sabido ver a las primeras de cambio. Otra batalla ganada y otro compromiso adquirido para el nuevo fenómeno de masas en que lleva camino de convertirse López Simón.

 


 

 

Luis David Adame y Carlos Zúñiga, premiados en Gijón

Ambos fueron reconocidos por la Federación Taurina del Principado de Asturias

Por Redacción APLAUSOS


FOTOS DE DIEGO ESTRADA DEL ACTO
Fotos: DIEGO ESTRADA

La Federación Taurina del Principado de Asturias otorgó el premio como Mejor Novillero de Gijón al espada mexicano Luis David Adame, que el pasado 8 de agosto cortó cuatro orejas a novillos de Conde de Mayalde en el marco de la Feria de Begoña.

El empresario Carlos Zúñiga también fue reconocido con la insignia de Mejor Trayectoria, debido a la gran labor que ha ejercido como empresario y apoderado, llevando por catorce años la Plaza de Toros gijonesa de “El Bibio” y colocándola como una de las más reconocidas del medio taurino.

 


 

 

El recorte de Carmena

Escuela

En este país de locos que entre todos hemos construido, en esta España que parece refocilarse con el empeño secular de autodestrucción entre españoles, en este lugar del mapamundi donde campa por sus respetos el irrespeto, donde un tipo que aspira a ser ¡presidente del gobierno! se emociona cuando un cafre patea la cabeza de un policía que yace en el suelo, donde la democracia solo es reconocida y habilitada para una determinada ideología, donde los agentes del orden público han de correr perseguidos por una turba envilecida y violenta (el mundo al revés), donde los medios de comunicación de alcance nacional manipulan imágenes y pixelan comentarios para que los tertulianos-todólogos arremetan unos contra otros hasta el paroxismo, creando una antología de la cerrilidad y un estado de opinión alimentado por el odio, donde se alardea de pasarse por la entrepierna la ilegalidad y se lucha por el poder sin el menor recato, con todo este desorden de cosas en plena ebullición, ha llegado Carmena con su recorte.

El recorte, como bien se sabe, es suerte del toreo, mediante la cual, el diestro juega la cintura, los brazos y las muñecas para abreviar el viaje del toro mediante un gracioso ademán de recogimiento del utensilio de torear, habitualmente la capa. En este contexto, el recorte más famoso es la media verónica, elevada al súmmun de la excelsitud por Juan Belmonte, aunque también alcanzaron alto predicamento la media de Manolete, la de Antoñete o la de Morante.

 

–¿Por qué da usted la media verónica, Juan?, le preguntaron cierto día al    lacónico Belmonte.

Para ahorrarme la otra media, respondió el genial trianero, lo cual justifica la principal condición de todo recorte: el ahorro.

 

El recorte del que se habla en estos días lleva la firma de la máxima autoridad municipal de la capital del Reino de España: Manuela Carmena. Es la primera media verónica de saludo al toro de la Tauromaquia, que se han propuesto lidiar como si de un marrajo se tratara. Chicotazo por aquí, puñalada trapera por allá, poquito a poco van minando su secular fortaleza… mientras los filotaurinos nos perdemos en disquisiciones sobre vetos a empresas taurinas o proselitismos de vía estrecha que invocan unas formas de torear de escuadra y cartabón, ajenas a los imprescindibles procesos evolutivos o a la libertad expresiva que consagra la práctica de toda actividad artística.

El caso es que Carmena, esa buena mujer que da la imagen de la venerable tita Enriqueta, la que guarda las golosinas en su faltriquera, alcaldesa que es de Madrid, ha tomado la determinación de retirar la subvención a la Escuela Taurina Marcial Lalanda, para dinamitar por inanición dineraria el lugar donde un puñado de chavales sueñan con emular a sus ídolos del ruedo. Ha tomado tan tajante –que no sorprendente– decisión consultando a sus asesores más directos y, por supuesto –según parece—, a los colectivos antitaurinos y animalistas pertinentes. Como debe ser. Consulta a los suyos, a sus correligionarios. Al resto, que los lleven al tinte. Ole. ¡Viva la pluralidad!

El caso es que la buena de Carmena ha retirado los 61.200 euros con los cuales se mantenían unas instalaciones docentes en las que no solo se impartían clases de tauromaquia, sino que se advertía acerca del riesgo de enfrentarse al toro y de los múltiples riesgos que acechan a los adolescentes en el avispero de nuestra sociedad contemporánea. Joselito, el torero, lo cuenta muy bien en unas recientes declaraciones: el toreo me salvó de la droga. También El Juli: la Escuela Taurina de Madrid me dio unos valores que mantengo a día de hoy.

Son dos ejemplos de hombres hechos en las aulas de la Casa de Campo, dos alumnos que no solo aprendieron a manejar los utensilios de torear, sino también a asimilar unos conocimientos de ciencias y letras que, potenciados a posteriori, han permitido su impecable tránsito por la vida. Es muy probable que, de no ser por la Escuela del Batán, muchos miembros de este alumnado estarían ahora engrosando esas legiones de ninis que habitan en el caladero donde pesca gran parte de sus votos un apreciable porcentaje de nuestros actuales gobernantes.

Carmena no sabe nada de toros, ni de cómo funciona una Escuela Taurina. Tampoco creo que le interese demasiado. Forma parte de ese colectivo que no quiere saber de ciertas cosas y prefiere mantener una postura maximalista a cierraojos. No hay peor ignorancia que la del que no quiere saber. Por tanto, tampoco sabe que el recorte es una suerte del toreo, pero quiere creer que quitándoles el dinero se acabaron los nidos de futuros asesinos de toros, que es como ellos –los ignorantes de no querer saber—consideran a los hombres y mujeres que han hecho posible el milagro de un arte dinámico que se ve las caras por la tarde con la muerte y que es la esencia de la filosofía de la vida, la expresión más fidedigna de lo auténtico.

Pero, ¿hasta cuándo vamos a tener que aguantar tanta intolerancia, tanto acoso y derribo, tanto bombardeo en las redes sociales? ¿No vamos a tener bemoles para plantar cara a tan despiadado acorralamiento?

A Carmena, le digo dos cosas: que a poco que nos pongamos las pilas, la Escuela Taurina de Madrid volverá a renovar su alumnado, aún sin las expensas del Ayuntamiento de las Villa y que lo suyo no es un recorte airoso, enjundioso, bello y breve, sino un pingüe desastrado, de torerillo ofuscado, medroso e incapaz.

El recorte de Carmena tampoco es un dineral, sino más bien un gesto, una declaración de intenciones; pero con una pequeña suscripción entre profesionales, se pone en marcha de nuevo cuando llegue la retirada de la subvención pública, y, si es preciso, mejor organizada, más efectiva, más ilustrativa. Sería la mejor forma de mostrar a la alcaldesa nuestra postura ante el desaire. Y, de paso, le hacemos una peineta, que falta le hace.






 

 

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